Bebe y niños

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Seguridad del niño fuera de la casa

Aunque usted cree un entorno completamente seguro dentro de casa, su hijo también pasará mucho tiempo fuera de ella, donde el entorno resulta algo más difícil de controlar. Lógicamente, su supervisión personal será la mejor protección. Sin embargo, incluso con la mejor de las supervisiones, un niño sigue estando expuesto a muchos riesgos. La información que figura a continuación le indicará cómo eliminar muchas de estas amenazas y reducir el peligro de que su hijo resulte lesionado.

Asiento de seguridad para el auto

Los choques de auto son la primera causa de muerte en los niños y adolescentes de entre uno y diecinueve años. Muchas de estas muertes podrían haberse evitado si los niños hubieran ido bien sujetos. Contrariamente a lo que piensa mucha gente, el regazo de un padre es, de hecho, el lugar más peligroso para que un niño pequeño viaje en auto. En caso de un choque, lo más probable es que el padre no pueda sujetar al niño. Pero, incluso en caso de que pudiera hacerlo, el cuerpo del adulto lo aplastaría cuando fuera impelido contra el parabrisas. Lo único que puede hacer para que su hijo viaje seguro en auto es adquirir, colocar y usar correctamente un asiento diseñado específicamente a tal efecto.

Los asientos de seguridad se exigen por ley en todos los cincuenta estados y territorios. Lamentablemente, estudios recientes demuestran que muchos padres no utilizan los asientos de seguridad correctamente. El error más habitual consiste en colocar un asiento que debe orientarse en el sentido opuesto al de la marcha en un asiento delantero provisto de bolsas de aire, o bien en orientar el asiento incorrectamente, o en no sujetar bien al niño al arnés del asiento. Así mismo, algunos padres se abstienen de usar el asiento de seguridad en los trayectos cortos.

No son conscientes de que la mayoría de los choques fatales ocurren a menos de 5 millas de casa y a velocidades inferiores a las 25 millas por hora. Por todos estos motivos, las niños siguen corriendo peligro. No basta con tener un asiento de seguridad; hay que utilizarlo correctamente y en todas las ocasiones.

Elección del modelo

Aquí tiene algunas recomendaciones que pueden ayudarle a tomar una decisión.

  1. Cuando vaya en auto con un niño pequeño utilice siempre un asiento de seguridad, sin excepción, incluso en su primer viaje del hospital a casa. Adquiera el asiento antes de que nazca el niño.
  2. Lea atentamente las instrucciones de uso del asiento y de su vehículo y pruebe a instalarlo en el auto con antelación.
  3. Con bebés pequeños o de poco peso al nacer es mejor utilizar asientos sin protector frontal, por lo menos durante los primeros meses, puesto que se ajustan mejor al cuerpo del bebé. Es posible que los niños con problemas específicos de salud o condiciones médicas necesiten otros dispositivos de seguridad. Los niños prematuros se deben observar después de ser colocados en el asiento antes de abandonar el hospital para determinar si la posición semi reclinada les provoca problemas respiratorios. Es posible que en estos casos el pediatra recomiende utilizar un portabebés debidamente probado en el que el bebé pueda ir acostado. Siempre que sea posible, cuando un bebé prematuro viaje en auto debe ir un adulto a su lado para observar su respiración. Sin embargo, no coloque nunca un asiento que debe orientarse en el sentido opuesto al de la marcha en un asiento delantero provisto de bolsas de aire.
  4. Compruebe que el asiento se puede instalar correcta y fácilmente en el asiento de su auto. El diseño de los cinturones de seguridad y los asientos y la posición de los asientos de algunos coches no son compatibles con este tipo de asiento para infantes.
  5. Elija un asiento en el que las correas del arnés sean fáciles de ajustar una vez instalado en el auto; es más probable que usted utilice un asiento que sea fácil de usar.

Cómo colocar el asiento de seguridad en el auto

  1. Los asientos traseros son el lugar más seguro para que viaje un niño. Las sillas que deben orientarse en el sentido opuesto al de la marcha nunca deben colocarse en un asiento delantero provisto de bolsas de aire.
  2. Siga al pie de la letra las instrucciones que acompañan al asiento y consulte también las instrucciones del vehículo para colocar correctamente el mismo.
  3. Introduzca el cinturón de seguridad del vehículo por los orificios adecuados del asiento. Compruebe que el cinturón quede bien ajustado. Los cinturones de seguridad de algunos autos permiten que el pasajero se mueva libremente incluso después de haberlos abrochado. Si su auto tiene este tipo de cinturones, deberá utilizar una hebilla para que el cinturón quede bien fijo. La mayoría de los asientos infantiles para el coche que se fabrican actualmente se venden con este tipo de hebillas. Lea atentamente las instrucciones que vienen con el asiento para saber cómo se debe colocar la hebilla.
  4. Los asientos para bebés pequeños deben orientarse en el sentido opuesto al de la marcha. Cuando su hijo pese más de 20 libras y tenga un año de edad, podrá llevarlo en un asiento convertible adecuado para su peso orientado en el sentido de la marcha.
  5. Ajuste las correas del asiento al tamaño del cuerpo de su hijo. Las correas de los hombros deben introducirse en sus respectivas ranuras, justo por encima de los hombros del niño. Así mismo, las correas deben estar estiradas y no dobladas ajustándose bien al cuerpo del niño. La correa de la entrepierna debe mantenerse corta.

Recomendaciones sobre el uso del asiento de seguridad

  1. El asiento de seguridad ofrecerá una protección adecuada sólo si se emplea cada vez que el niño va en el auto, sin excepción. Si tienen dos autos, compre dos asientos o cambie cada vez el asiento al auto donde vaya a viajar su hijo. Si va a alquilar un auto, infórmese de si dispone de bolsas de aire de seguridad para el copiloto. En tal caso, nunca coloque un asiento orientado en el sentido opuesto al de la marcha en el asiento delantero. El lugar más seguro para que un niño viaje en auto es el asiento trasero.
  2. La mayoría de los niños atraviesan una fase en la que protestan cada vez que se les coloca en el asiento de seguridad. Cuando le ocurra esto, dígale a su hijo con firmeza que no pondrá el auto en marcha hasta que todo el mundo esté bien sentado y completamente sujeto. Después, actúe en consecuencia.
  3. Asegúrese de que las correas de sujeción del arnés están bien pegadas al cuerpo del niño. Vista a su hijo con ropas que permitan colocarle las correas entre las piernas. Cuando lo saque del asiento, deje las correas sueltas y ajústelas según el grosor de la ropa que lleve puesta el niño.
  4. Cuando haga mucho calor y estacione el auto en un lugar donde dé el sol, cubra el asiento de seguridad con una toalla. Antes de sentar al niño, toque el plástico y las partes metálicas del asiento con la mano para asegurarse de que no están calientes.
  5. Por muy poco tiempo que piense estar fuera del auto, nunca deje a un bebé ni a un niño solo en el auto. Es posible que se enfríe o se acalore demasiado si la temperatura exterior es extrema o que se aterrorice cuando se dé cuenta de que está solo. Un niño solo en un auto es un perfecto candidato para un secuestro y un niño mayor puede caer en la tentación de jugar con cosas peligrosas como el encendedor o la palanca de cambios, lo que podría provocarle lesiones graves.
  6. Póngase siempre el cinturón de seguridad. Además de dar un buen ejemplo, reducirá las probabilidades de sufrir lesiones o de fallecer en un choque en un 60 por ciento.
  7. Utilice un asiento convertible hasta que su hijo pese demasiado, substituyéndolo por un asiento elevador o "booster" en cuanto las orejas del niño sobresalgan por fuera del respaldo. Los asientos elevadores que proporcionan la mejor protección son los que sujetan al niño con un arnés o los que combinan ambos cinturones de seguridad (hombros y caderas). Los asientos elevadores que sólo constan de un protector frontal almohadillado sin arnés son convenientes, pero protegen mucho menos. De todos modos, son mejores que limitarse a ponerle al niño un cinturón poco ajustado.
  8. Cuando su hijo pese demasiado para utilizar el asiento elevador, asegúrese de que use siempre el cinturón de seguridad correctamente. Cerciórese de que los cinturones de seguridad se adjustan correctamente al niño. El cinturón de los hombros debe ir a través del hombro y el del regazo debe ajustarse a las caderas. Los cinturones de seguridad están diseñados para que se acoplen al cuerpo de un adulto. Por lo tanto, si el cinturón que debe ir a la altura de los hombros le pasa a un niño por la garganta, o el que debe ir a la altura de las caderas lo hace sobre el estómago, significa que todavía es demasiado pequeño para sujetarse solamente con los cinturones de seguridad, por lo que debería seguir viajando en un asiento elevador. En lo que se refiere al cinturón de seguridad, también debe tener en cuenta lo siguiente:
  • No deje nunca que el cinturón de los hombros quede debajo del brazo o de la espalda del niño.
  • Si su auto dispone sólo de un cinturón de caderas, compruebe que el niño lo lleva muy ajustado y en una posición baja, es decir, sobre las caderas, no sobre el estómago.

Seguridad en torno a las bolsas de aire

  • No coloque nunca a un lactante en el asiento delantero de un vehículo provisto de bolsas de aire de seguridad.
  • El lugar más seguro para que bebé o un niño (incluso de edad escolar) viaje en auto es el asiento trasero.
  • Los bebés que pesen menos de 20 libras o que tengan menos de un año siempre deben viajar en un asiento de seguridad colocado en el asiento trasero y orientado en el sentido opuesto al de la marcha.
  • Todo niño debe ir bien asegurado en un asiento de seguridad, un asiento elevador o sujeto a cinturones de seguridad que se adapten a su tamaño.
  • Para garantizar la protección de los pasajeros, todos deben llevar siempre el cinturón de seguridad correctamente colocado.
  • Si en una situación de emergencia un niño se ve obligado a ir en el asiento delantero, desplace el respaldo de su asiento hacia atrás todo lo que pueda para alejarlo lo máximo posible de la bolsa de aire.

Sugerencias para que su hijo esté contento y seguro en la carretera

Por mucho que usted insista en el uso del asiento protector y en llevar puesto el cinturón de seguridad, es posible que su hijo o hija, a medida que crece, se niegue a aceptar este tipo de restricciones. Aquí tiene algunas sugerencias para tenerlo ocupado y contento —aparte de seguro— mientras viajan en auto.

Desde el nacimiento hasta los nueve meses

  • Para la comodidad del recién nacido o del bebé de pocos meses, coloque toallas enrolladas a ambos lados de su cuerpo para evitar que se resbale o se incline hacia los lados.
  • Coloque una toallita enrollada entre la correa de la entrepierna y el cuerpo del bebé, para evitar que éste se escurra hacia adelante.
  • Si al bebé se le cae la cabeza hacia adelante, incline un poco el asiento hacia atrás colocando un cojín o una toalla doblada debajo de la parte anterior de la base del asiento.

De los nueve a los veinticuatro meses

  • A los niños de esta edad les encanta subirse a todas partes y es bastante probable que intenten desesperadamente salirse del asiento. Si éste es el caso de su hijo, recuerde que se trata de una fase pasajera y, con voz calmada pero firme, insistale en que debe seguir sentado en su asiento mientras el auto esté en marcha.
  • Entretenga a su hijo hablando y cantando con él mientras conduce el auto. Sin embargo, no llegue al extremo de distraerse de su función como conductor.

De los veinticuatro a los treinta y seis meses

  • Convierta el viaje en auto en una experiencia de aprendizaje, hablando con su hijo sobre las cosas que ven por la ventana. Pero no se distraiga demasiado si usted es quien conduce.
  • Anime a su hijo a que le ponga el cinturón de seguridad a su peluche o muñeca preferida y hable sobre lo seguro que irá ahora que lleva puesto el cinturón de seguridad.

Preescolares

  • Hable sobre las conductas que promueven la seguridad como un comportamiento propio de "niños mayores", y elogie a su hijo cuando se ponga el cinturón voluntariamente.
  • Estimule a su hijo a que lleve puesto el cinturón de seguridad proponiéndole juegos de simulación, como hacer ver que es un astronauta, el comandante de un avión o un piloto de carreras.
  • Explíquele por qué es importante utilizar el asiento de seguridad: "Si tenemos que frenar de golpe, las correas evitarán que te golpees la cabeza"
  • Enséñele libros y dibujos con mensajes de seguridad.
  • Cuando vaya en auto, lleve siempre puesto el cinturón de seguridad y compruebe que los demás pasajeros también lo llevan puesto.

Nuestra posición

Los cincuenta estados y territorios americanos exigen que los niños viajen en asientos de seguridad para auto. La Academia Americana de Pediatría insiste además en que, al salir del hospital, todo recién nacido vaya en un asiento de seguridad para infantes. La AAP ha establecido una serie de indicaciones sobre cómo se debe llevar en auto a un recién nacido de bajo peso. Estas recomendaciones incluyen llevar al bebé en un asiento de seguridad orientado en el sentido opuesto al de la marcha y envuelto en un material mullido o almohadillado. Cuando el niño crezca, se recomienda usar un asiento convertible.

Cuando vayan en auto, los infantes y niños pequeños siempre deben ir sentados en asientos de seguridad diseñados específicamente a tal efecto, preferentemente en el asiento trasero por ser el más seguro. No coloque nunca un asiento de seguridad que debe orientarse en el sentido opuesto al de la marcha en un asiento delantero provisto de bolsa de aire. Un infante o un niño pequeño no debe ir nunca sentado en el regazo de un adulto mientras viaja en auto. Con los niños mayores, recomendamos seguir utilizando dispositivos de seguridad adaptados a su tamaño, junto con los cinturones del automóvil, tanto si van en los asientos traseros como en el delantero.

Mochilas porta bebes

Las mochilas porta-bebés, tanto las que se llevan delante como las que se llevan detrás, están de moda entre los padres, a pesar de que a la mayoría de los bebés les quedan pequeñas cuando cumplen tres meses. Para la comodidad y seguridad de ambos siga las siguientes indicaciones al elegir y usar una mochila porta-bebés.

  1. Lleve a su hijo con usted cuando vaya a comprar la mochila para podérsela probar. Compruebe que le sostiene bien la espalda y que los agujeros de las piernas son lo suficientemente pequeños como para que el bebé no se pueda escurrir hacia abajo. Elija una mochila de material resistente.
  2. Si elige una mochila que se lleva en la espalda, asegúrese de que el armazón de aluminio está recubierto por un material acolchado, para que su hijo no se pueda hacer daño si se da algún golpe contra el mismo.
  3. Revise el estado de la mochila periódicamente en busca de roturas o rasgaduras en las costuras y junto a los corchetes o las cremalleras de los cierres.
  4. Cuando lleve puesta una mochila de espalda, no se olvide de que, si tiene que recoger algo del suelo, deberá agacharse flexionando las rodillas, no la cintura. De lo contrario, su hijo podría salir despedido hacia adelante por encima de su cabeza y usted podría lastimarse en la espalda.
  5. Es difícil que los niños de más de cinco meses se queden quietos mientras van en una mochila de espalda. Por lo tanto, no se olvide nunca de utilizar las correas de sujeción para garantizar la seguridad de su hijo. Algunos niños colocan los pies contra el armazón de la mochila, modificando la distribución del peso. Insístale a su hijo en que se siente correctamente antes de empezar a andar.

Cochecitos y paseadores

Puesto que los cochecitos se les quedan pequeños a los niños tan pronto, muchos fabricantes han sacado al mercado cochecitos convertibles que más adelante se pueden transformar en paseadores. Antes de adquirir uno, compruebe si cumple con todos los requisitos de seguridad y tome las siguientes precauciones:

  1. Si coloca protectores o cuelga juguetes en el cochecito, asegúrelos bien para que no se puedan caer encima del bebé y retírelos en cuanto su hijo aprenda a sentarse o a ponerse a gatas.
  2. Si el cochecito es plegable, asegúrese de que su hijo no puede accionar el mecanismo que permite plegarlo mientras está dentro del cochecito. Este mecanismo debe quedar completamente trabado antes de colocar al niño en el cochecito.
  3. En cuanto su hijo o hija aprenda a sentarse por su cuenta deje de utilizar el cochecito, puesto que a partir de este momento las caídas serían mucho más frecuentes. Si debe seguir utilizando el cochecito por algún motivo, o si su hijo es extremadamente activo, asegúrelo con un arnés y fije el arnés a ambos lados del cochecito para que su hijo no pueda inclinarse hacia afuera mientras pasean.
  4. Tanto los cochecitos como los paseadores deben tener frenos fáciles de accionar. Utilice el freno cada vez que se detenga y asegúrese de que su hijo no pueda tocar a la palanca de freno. Los frenos que bloquean dos ruedas proporcionan mayor seguridad.
  5. Elija un paseador que tenga la base amplia, para que no pueda volcar.
  6. Los dedos de un nino pueden quedar atrapados entre los ejes que aguantan la capota del paseador. Por lo tanto, mantenga a su hijo a una distancia prudencial cuando lo abra o lo cierre.
  7. No cuelgue bolsas llenas u otros objetos de las manijas del paseador puesto que su peso podría hacer que se volcara hacia atrás. Si dispone de una cesta para llevar cosas, compruebe que está colocada bien baja y cerca de las ruedas posteriores.
  8. El paseador debe tener un cinturón de seguridad y un arnés que se le debe poner al niño siempre que se le saque a pasear. Si se lleva a un bebé pequeño, es conveniente enrollar varias mantas para usarlas a modo de amortiguadores a ambos lados de la sillita.
  9. Nunca deje a su hijo solo en un cochecito ni en un paseador.
  10. Si va a adquirir un paseador con doble asiento, compruebe que el soporte para los pies cubre el área donde van a sentarse ambos niños. Si tiene dos soportes separados, el pie de uno de los niños puede quedar enganchado entre uno y otro soporte.

Seguridad en el carrito de compras

Se estima que cada año se producen más de veinticinco mil lesiones relacionadas con los carritos de compras. En la mayoría están implicados niños de menos de cinco años y las lesiones más frecuentes son fracturas, conmociones cerebrales y lesiones internas.

El diseño de los carritos de compras hace posible que se vuelquen cuando un niño se sienta en la parte supuestamente diseñada para ese fin. Mientras el diseño de los carritos de compras no se modifique, hay que tener en cuenta que los asientos, sean añadidos o empotrados, no evitarán que un niño se caiga si no se le sujeta bien. Así mismo, el diseño de estos asientos tampoco impide que el carrito se vuelque incluso si el niño está bien sujeto. Por lo tanto, nunca deje a su hijo a solas en un carrito de compras.

Bicicletas y triciclos

Si a usted le gusta andar en bicicleta, probablemente se habrá planteado la posibilidad de comprar un asiento cargador para colocarlo en la parte de atrás de su bicicleta. Es importante tener en cuenta que incluso con el mejor de estos asientos y el mejor casco del mercado, su hijo puede estar expuesto a sufrir lesiones graves. Esto puede ocurrir simplemente por perder el control de la bicicleta en una superficie irregular o resbaladiza, o al chocar con otro vehículo. Es mucho más sensato que espere a que su hijo aprenda a andar en bicicleta para que puedan pasear juntos.

Cuando su hijo deje de ser un bebé, querrá tener su propio triciclo y, en cuanto lo tenga, se verá expuesto a numerosos peligros. Por ejemplo, un niño montado en un triciclo queda tan bajo, que un conductor que va en reversa no lo alcanza a ver. Pero aprender a montar en triciclo y luego en bicicleta es casi una parte esencial del proceso de hacerse mayor. Aquí tiene unas cuantas recomendaciones para reducir los riesgos que pueden amenazar la seguridad de su hijo.

  1. No le compre un triciclo a su hijo hasta que esté físicamente preparado para montarlo. En la mayoría de los casos esto ocurre alrededor de los tres años de edad.
  2. Cómprele un triciclo que sea bajo y que tenga ruedas grandes. Este tipo de triciclos son más seguros por que es más difícil que se vuelquen.
  3. Los triciclos sólo deben usarse en lugares apropiados para tal fin. No permita que su hijo vaya en triciclo cerca de o donde hay vehículos o de una piscina.
  4. Generalmente, los niños no tiene el equilibrio ni la coordinación muscular necesarios para montar en una bicicleta de dos ruedas hasta aproximadamente los siete años de edad. La mayoría de los niños pueden empezar a hacer sus pinitos en una bicicleta con ruedecitas laterales a partir de los seis años, no antes. Para proteger a su hijo de posibles lesiones en la cabeza, asegúrese de que siempre lleva puesto un casco protector.
  5. Si debe llevar a su hijo en bicicleta, nunca lo coloque en la parte de atrás antes de que cumpla un año. Los niños que tienen la edad suficiente (entre doce meses y cuatro años) para sentarse solos y cuyo cuello es lo suficientemente fuerte como parar llevar un casco ligero, pueden ir en un sillín acoplado a la parte trasera de la bicicleta.
  6. Todo niño que va como pasajero en una bicicleta debe llevar un casco ligero para evitar o reducir la posibilidad de lesiones craneales.
  7. El niño debe ir bien sujeto en el sillín con un arnés resistente.
  8. No lleve nunca a un niño sentado en el manubrio ni coloque un sillín sobre él para que se siente.
  9. Los sillines acoplados a la parte trasera de la bicicleta deben cumplir los siguientes requisitos:
  • Estar bien sujetos sobre la rueda trasera.
  • Tener protectores laterales para evitar que las manos o los pies del niño queden atrapados entre los radios de las ruedas.
  • Tener un respaldo alto y un arnés resistente que sujete al niño por los hombros y por las caderas para evitar que se caiga en caso de que se duerma.

Parques de recreo

Desde el columpio más sencillo instalado en el jardín de la casa, hasta el aparato más sofisticado del parque, es indudable que los equipos de recreación infantil tienen muchos factores positivos a su favor. Estos equipos estimulan a los niños a poner a prueba y expander sus habilidades fisicas. Sin embargo, implican algunos riesgos inevitables. Estos riesgos se pueden reducir al mínimo cuando las instalaciones están bien diseñadas y se les dan a los niños una serie de normas básicas sobre su uso correcto. He aquí algunas recomendaciones que le pueden ayudar a seleccionar las mejores instalaciones recreativas para su hijo.

  1. Compruebe que el suelo que hay debajo de los columpios, balancines y pasamanos está cubierto de arena, aserrín o una cubierta de caucho, y que estas superficies estén en buen estado. Una caída de cabeza sobre asfalto o cemento puede ser fatal, incluso desde una altura de solo unas cuantas pulgadas.
  2. Las estructuras de madera deben ser de madera tratada a prueba de las inclemencias del tiempo para que no se astillen. Examine las superficies periódicamente para asegurarse de que están lisas.
  3. Inspeccione periódicamente el estado de las instalaciones, en busca de juntas sueltas, cadenas abiertas que puedan soltarse y bisagras oxidadas. Si se trata de una instalación metálica, verifique que no haya piezas oxidadas ni bordes cortantes. Si detecta alguno de estos desperfectos en el patio o el jardín de su casa cúbralos con caucho o algún otro material mullido. Si se trata de un parque público informe a las autoridades pertinentes.
  4. Compruebe que los columpios están fabricados con un material blando y flexible. Insista a su hijo que se siente en el centro del asiento, cogiéndose a las cuerdas con ambas manos. No permita que dos niños se monten en el mismo columpio a la vez. Enseñe a su hijo a no ponerse detrás o delante de un columpio cuando lo esté utilizando otra persona.
  5. Asegúrese de que su hijo o hija se sube a los toboganes utilizando las escaleras en lugar de la superficie deslizante. No permita que los niños se empujen unos a otros en las escaleras ni que se tiren por el tobogán varios a la vez. Enseñe a su hijo a salir del tobogán en cuanto llegue al suelo. Si el tobogán ha estado expuesto al sol por mucho tiempo, tóquelo para ver si la superficie está demasiado caliente antes de que lo utilice su hijo.
  6. No permita que los niños de menos de cuatro años se trepen a equipos que sean más altos que ellos (como un pasamanos) sin supervisión directa.
  7. Cuando su hijo tenga entre tres y cinco años, sólo deberá montarse en un balancín con otros niños de edad y peso comparables al suyo. Los niños de menos de tres años no tienen la suficiente coordinación para usar este tipo de instalaciones.
  8. Los niños menores de cinco años deben jugar en equipos separado de los niños mayores.

El Patio

Si tiene un patio en su casa, éste puede convertirse en un magnífico lugar para su hijo, siempre que elimine de él los peligros potenciales. Aquí tiene algunas sugerencias para garantizar la seguridad de su hijo.

  1. Si su patio no tiene una cerca divisoria, enséñele a su hijo cuáles son los límites del área de juegos. Siempre debe haber una persona supervisando al niño cuando juega afuera.
  2. Compruebe si hay plantas peligrosas en el jardín. Entre la población preescolar, las plantas son unas de las principales causas de envenenamiento. Si tiene alguna duda sobre la toxicidad de alguna planta en concreto, llame al servicio de información toxicológica y solicite una lista de las plantas tóxicas más habituales en su área. Si encuentra alguna de esas plantas, arránquela o, rodéela con una cerca para que su hijo no pueda acceder a ella.
  3. Enseñe a su hijo a no arrancar ni llevarse a la boca nada de las plantas, por muy apetitosas que parezcan, sin su permiso. Esto es especialmente importante si deja que su hijo le eche una mano en el huerto, donde hay productos comestibles.
  4. Si utiliza pesticidas o herbicidas para el césped o las plantas del jardín, lea atentamente las instrucciones de uso. No permita que su hijo juegue en un jardín tratado con estos productos hasta que hayan transcurrido cuarenta y ocho horas.
  5. No utilice una segadora eléctrica cuando su hijo esté cerca. Podrían saltar palitos o piedras que podrían lastimar al niño. No deje nunca que su hijo se monte en una cegadora de conducir aunque sea usted quien la esté manejando.
  6. Cuando cocine al aire libre, póngale una malla al asador para que su hijo no pueda tocarlo y explíquele que se calienta tanto como la estufa de la cocina. Mantenga los asadores que funcionan con gas fuera del alcance de su hijo para que no pueda mover los botones. Compruebe que el carbón esté frío antes de tirarlo a la basura.
  7. A un niño de menos de cinco años no se le debe permitir cruzar la calle solo y no debe jugar cerca del tráfico sin que lo supervise un adulto.

Seguridad en el agua

El agua es uno de los mayores peligros con que puede toparse un niño. Un niño pequeño se puede ahogar en unas cuantas pulgadas de agua, incluso si ha ido a clases de natación. Aunque hay muchos cursos de natación disponibles, la Academia Americana de Pediatría no los recomienda para niños menores de cuatro años. Hay dos motivos:

  1. Es posible que usted se confíe y sea menos prudente al creer que su hijo ya sabe nadar.
  2. Los niños pequeños que se sumergen repetidamente en el agua pueden tragar tanta agua que pueden llegar a intoxicarse. Esto puede provocarles convulsiones, shock y hasta la muerte.

Si decide inscribir a su hijo en un curso de natación antes de que cumpla cuatro años, sobre todo si se trata de un curso al que también pueden asistir los padres, lo mejor es que se lo plantee como una oportunidad de jugar con su hijo en el agua. Asegúrese de que el curso que elija siga las pautas establecidas por la YMCA nacional. Entre otras cosas, estas pautas prohiben que los niños pequeños se sumerjan completamente en el agua y recomienda que los padres participen en las clases. Cuando su hijo cumpla cuatro años, tal vez quiera que aprenda a nadar para que se sienta más cómodo y tranquilo cuando vaya a una piscina. De todos modos, no olvide que hasta un niño que ya sabe nadar necesita una supervisión constante. Cuando su hijo esté cerca del agua, siga estas normas básicas de seguridad:

  1. Tenga mucho cuidado con acumulaciones pequeñas de agua con que se podría topar su hijo, como, por ejemplo, estanques, acequias o drenajes, fuentes, pozos, regaderas y hasta el balde que utiliza para lavar el auto. Los niños se sienten atraídos por lugares y objetos como estos, por lo que necesitan una supervisión constante para no caerse dentro.
  2. Cuando un niño esté dentro del agua, incluso en una piscina infantil, siempre deberá haber un adulto supervisándolo, preferiblemente una persona que sepa cómo hacer CPR. Las piscinas inflables se deben vaciar y plegar después de cada sesión de juegos.
  3. Establezca y haga respetar normas de seguridad relacionadas con el agua, como no correr cerca de la piscina y no empujarse dentro del agua.
  4. No permita que su hijo utilice juguetes inflables, colchones o flotadores para mantenerse a flote. Podrían desinflarse de golpe o su hijo se podría resbalar o escurrir y hundirse.
  5. Verifique que en cualquier piscina a la que vaya su hijo están claramente delimitadas las zonas hondas y llanas. No permita que su hijo se lance de clavado en la parte llana de la piscina.
  6. Si usted tiene piscina en casa, ésta debe estar completamente rodeada por una cerca de 5 pies de altura y con cierre automático. Tenga siempre la cerca cerrada con llave. Asegúrese de que su hijo no la puede abrir ni saltar por encima de la cerca.
  7. Si su piscina tiene una cubierta protectora de plástico, retírela completamente antes de permitir que su hijo se meta en la piscina. No le deje andar sobre la cubierta; el agua podría acumularse sobre ella, haciéndola tan peligrosa como la misma piscina. Además, su hijo se podría deslizar a la piscina, y quedar atrapado debajo de la cubierta.
  8. Instale un timbre de seguridad cerca de la piscina que se pueda activar estirando de una cadena o apretando un botón. Si es posible, tenga un teléfono en la zona de la piscina, junto con los números de teléfono que se deben marcar en caso de urgencia.
  9. Los hidromasajes y los baños calientes son peligrosos para los niños pequeños, pues es fácil que se ahoguen o se calienten demasiado. No permita que un niño de esta edad utilice este tipo de instalaciones.
  10. Cuando vayan en barco, su hijo debe llevar puesto siempre un chaleco salvavidas. Para saber si un chaleco es de la talla de su hijo, compruebe si, una vez hinchado y abrochado, no se lo puede quitar por la cabeza tirando de él hacia arriba. Si el niño tiene menos de cinco años, sobre todo si no sabe nadar, también debe llevar un collar flotador para que, en caso de que cayera al agua, pudiera mantener el cuello erguido y la cara fuera del agua.
  11. No es recomendable que los adultos beban alcohol mientras nadan. Representa un peligro tanto para ellos como para los niños que tengan a su cargo.

Nuestra posición

La Academia Americana de Pediatría insiste en que los padres nunca deben dejar ni por un momento a sus hijos solos cerca de lugares que contengan agua, como lagos o piscinas, ni cerca de recipientes que contengan agua, como una bañera. En el caso de que haya una piscina en casa, las cubiertas de plástico rígido no son sustituto de una cerca que rodee completamente la piscina, ya que no suelen utilizarse apropiada ni consistentemente. Los padres deben aprender las técnicas de reanimación cardiopulmonar y tener cerca de la piscina los teléfonos y el equipo necesario (como chalecos salvavidas) en caso de urgencia.

Seguridad en torno a los animales

Los niños tienen más probabilidades que los adultos de ser mordidos por un animal doméstico, incluyendo la mascota de la familia. Y las probabilidades aumentan cuando nace un bebé en una casa donde vivía previamente una mascota. En tales circunstancias, se debe observar cuidadosamente la reacción del animal y no dejarlo nunca a solas con el recién nacido. Al cabo de un período de "habituación" de dos o tres semanas, lo más normal es que el animal acabe por ignorar al bebé e, incluso, llegar a disfrutarlo. Sin embargo, es más sensato estar pendiente cuando el animal está cerca del bebé, por muy bien que parezcan llevarse.

Si usted tiene la idea de adquirir un animal doméstico para que le haga compañía a su hijo, espere a que éste sea lo suficientemente mayor para poder colaborar en el cuidado del animal, generalmente cuando tenga entre cinco y seis años. A los niños pequeños les cuesta bastante distinguir entre un animal y un juguete, por lo que es bastante fácil que se lleven alguno que otro mordisco por haberles molestado o hecho daño sin querer. Recuerde que usted es el mayor responsable de la seguridad de su hijo cuando éste se relacione con cualquier animal. Por lo tanto, tome las siguientes precauciones:

  1. Elija como mascota un animal de fácil trato. Un animal adulto suele ser una buena elección, ya que los cachorros suelen morder más y tienen demasiada energía. Evite animales adultos que se hayan criado en casas en las que no había niños.
  2. Trate a su mascota con cariño y respeto para que aprenda a disfrutar de la compañía de los humanos. Por ejemplo, no le ponga a un perro una correa o una cadena muy apretada o demasiado corta, ya que el hecho de sentirse privado de libertad podría volverlo ansioso o agresivo.
  3. No deje nunca a un niño pequeño a solas con un animal. La mayoría de los mordiscos tienen lugar cuando el niño y la mascota están jugando acaloradamente y el niño no se da cuenta de que el animal se está excitando demasiado.
  4. Enséñele a su hijo o hija que no debe acercar el rostro al animal.
  5. No permita que su hijo fastidie a la mascota halándole la cola o quitándole un hueso o un juguete. Asegúrese de que no molesta al animal cuando está durmiendo o comiendo.
  6. Vacune a todos los animales domésticos que tenga en casa —tanto gatos como perros— contra la rabia.
  7. Aténgase a las ordenanzas municipales en lo que respecta a los lugares en que está permitido o no llevar animales domésticos y a la obligación de llevarlos con correa. Asegúrese de que siempre hay alguien supervisando lo que hace su mascota.
  8. Entérese de qué vecinos tienen perros para que su hijo conozca a los animales con los que probablemente tendrá contacto. Enséñele a su hijo cómo saludar a un perro: primero debe quedarse quieto mientras se deja olfatear y después extender la mano lentamente hacia el animal y acariciarlo suavemente.
  9. Enséñele a su hijo a no entrar en los jardines o patios donde haya perros con aspecto amenazante. Enséñele el aspecto que tiene un perro peligroso: cuerpo tenso, cola levantada, dientes a la vista, ladrido histérico, posición de acecho, mirada fija.
  10. Enséñele a su hijo a quedarse quieto cuando se le acerque o le persiga un perro desconocido. Dígale que no corra, ni se monte en la bicicleta, ni le dé patadas o le haga gestos amenazantes. Lo mejor es ponerse de cara al perro e irse retirando lentamente.
  11. Para evitar mordiscos de animales salvajes, cuando vea un animal que parezca estar enfermo o herido o que se comporta de forma extraña, informe al departamento de salud. No intente coger al animal ni acogerlo en su casa. Enséñele a su hijo que no debe acercarse a los animales que no están domesticados.

Cuando planifique el modo de garantizar la seguridad de su hijo, recuerde que los niños cambian constantemente. Es probable que las estrategias que protegían a su hijo cuando sólo tenía un año resulten inadecuadas en los meses y años venideros, cuando se vuelva más fuerte, más curioso y más seguro de sí mismo. Revise periódicamente su casa y los hábitos de su familia para estar seguro de que siguen siendo apropiados para la edad de su hijo.

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