Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños

Anuncios

Salida de la sala partos

Si usted da a luz en una habitación ó en una clínica de partos no convencional, probablemente no la moverán de allí por el momento. Si da a luz en la sala de partos de un hospital, se le trasladará a un área de recuperación donde estará en observación por los problemas que pudieran surgir, como las hemorragias uterinas. Mientras tanto, es posible que se lleven al bebé a la sala de recien nacidos o que lo examinen junto a usted.

En este primer examen, se evaluarán sus signos vitales: temperatura, respiración y ritmo cardíaco. El pediatra o la enfermera evaluará su color, su nivel de actividad y su respiración. Si no se le administró antes vitamina K ni gotas oculares, se le administrarán en este momento. Y, en cuanto haya controlado la temperatura suficiente, lo bañarán por primera vez y le pintaran el muñón umbilical con una tintura bactericida u otra medicina para evitar posibles infecciones. A continuación, lo envolverán en una cobija y, si usted lo desea, se lo entregarán a usted.

Después de tanta actividad durante sus dos primeras horas de vida extrauterina, probablemente su bebé se quedará profundamente dormido, lo que le permitirá a usted descansar y pensar en todo lo que ha ocurrido desde que empezaron los dolores del parto. Si tiene al bebé a su lado, probablemente lo mirará y se preguntará cómo ha podido ser la artífice de un milagro como ése. Es posible que unas emociones tan intensas barran temporalmente la sensación de agotamiento físico, pero no se engañe: en esos momentos usted necesitará relajarse, dormir y recuperar fuerzas. Va a tener mucho trabajo como madre.

La Escala Apgar

En cuanto nazca su hijo, la enfermera programará un cronómetro para que suene, primero al cabo de un minuto y después al cabo de cinco minutos. Cuando pasen estos periodos de tiempo, una enfermera o un médico le practicará al bebé sus primeros "examenes" denominados escala Apgar.

Esta escala (que debe su nombre a su creadora, Virginia Apgar) ayuda al médico a evaluar la condición general del bebé al nacer. Con la escala se evalúan el ritmo cardíaco, la respiración, el tono muscular, los reflejos y el color del bebé. No permite predecir lo sano que crecerá o se desarrollará, ni tampoco lo brillante que será ni la personalidad que tendrá. Pero avisa al personal médico de si está más adormilado o si sus reacciones son más lentas de lo normal y/o si necesita algún tipo de atención especial para adaptarse al mundo que le espera fuera del vientre de su madre.

Cada característica recibe un puntaje individual y después se suman los puntajes parciales para obtener una puntuación total. Por ejemplo, un bebé que tenga un ritmo cardíaco superior a 100 pulsaciones por minuto, llore vigorosamente, se mueva activamente, haga muecas y tosa como reacción ante un catéter nasal, pero tenga un tono azulado, obtendrá una puntuación Apgar de 8. Aproximadamente nueve de cada 10 recién nacidos en este país puntúan entre 8 y 10 en esta escala. Puesto que las manos y los pies de muchos recién nacidos permanecen azuladas hasta que aumenta su temperatura corporal, muy pocos bebés obtienen una puntuación de 10.

Si un bebé obtiene un puntaje Apgar entre 5 y 7 al minuto de nacer, es posible que haya tenido algunos problemas durante el parto que redujeron el aporte de oxígeno. En tal caso, el personal médico probablemente lo secará vigorosamente con una toalla mientras se le suministra oxígeno por la nariz. El bebé debería empezar a respirar profundamente, incrementándose el aporte de oxígeno, de tal modo que en el segundo examen de la escala Apgar, cinco minutos después del nacimiento, obtenga un puntaje entre 8 y 10.

Un porcentaje reducido de recién nacidos tiene un puntaje inferiora 5. Por ejemplo, los bebés prematuros o que nacen mediante cesárea de emergencia tienen más probabilidades de obtener índices bajos que los bebés a término que nacen en partos vaginales sin complicaciones. La obtención de índices tan bajos puede deberse a las dificultades que tuvo el bebé durante el parto o a problemas en su sistema respiratorio o cardíaco.

Si un bebé obtiene una puntuación muy baja en la escala Apgar, se le suele colocar una mascarilla para bombearle oxígeno directamente a los pulmones. Si no empieza a respirar por si solo en pocos minutos, se le coloca un tubo en la tráquea y se le administran fluidos y fármacos a través de una de las venas del cordón umbilical para fortalecer su ritmo cardíaco. Si la puntuación sigue siendo baja después de aplicar este tratamiento, se le trasladará a la sala de cuidados especiales para que reciba una atención médica intensiva.

Anuncios
Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños