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Síndrome de Reye

El Síndrome de Reye es una enfermedad poco común pero muy grave que suele darse en niños de entre tres y doce años. Puede afectar a todos los órganos del cuerpo, pero sobre todo al cerebro y al hígado. La mayoría de los niños que sobreviven a este síndrome no quedan con secuelas. Aún así, esta enfermedad puede provocar daño cerebral permanente e, incluso, la muerte.

El Síndrome de Reye siempre va precedido de una infección viral, como la gripe o la varicela. Sin embargo, sólo afecta a una cantidad reducida de los niños que contraen estas enfermedades. Por lo tanto, debe haber algún otro factor implicado, aparte de la infección. Aunque nadie sabe a ciencia cierta cuál es la segunda causa, existen tres teorías:

  1. Una reacción inusual a medicamentos comunes, como la aspirina, que se suelen administrar en casos de infección viral.
  2. Una toxina venenosa que se libera en el interior del organismo mientras el niño susceptible está pasando una enfermedad viral.
  3. Cambios químicos provocados por la infección viral que se producen en el organismo de un niño particularmente susceptible.

Puesto que hay muchos niños que tomaron aspirinas cuando tenían una infección de origen viral antes de verse afectados por el Síndrome de Reye, la primera teoría es la más aceptada en la actualidad.

Signos y síntomas

Siempre que su hijo tenga una infección viral, fíjese si presenta el siguiente patrón de síntomas típico del Síndrome de Reye.

  1. Su hijo ha contraído una infección viral, como la gripe, una infección que afecta a las vías respiratorias altas o la varicela, pero parece estar mejorando y la fiebre está empezando a remitir.
  2. Entonces empieza a vomitar repetida y frecuentemente —cada una o dos horas— durante un período de tiempo que puede oscilar entre veinticuatro y treinta y seis horas.
  3. Durante el período de vómitos presenta variaciones en el estado de conciencia. Puede estar sumamente aletargado o adormilado y, de golpe, pasar a un estado de agitación, enfado e ideación delirante. Después es posible que atraviece un estado confusional e, incluso, que pierda por completo la capacidad de respuesta.
  4. Si la enfermedad sigue su curso, existe gran probabilidad de que el niño tenga convulsiones y caiga en un coma profundo.

En cuanto tenga la más mínima sospecha de que la enfermedad de su hijo se ajusta a este patrón, llame al pediatra. Si el pediatra no se encuentra, lleve a su hijo a la sala de emergencia más cercana. Es muy importante diagnosticar la enfermedad lo antes posible. Un niño con Síndrome de Reye deber ser hospitalizado y, en algunos casos, será conveniente trasladarlo a un centro especializado en el tratamiento de este trastorno. El diagnóstico se hace analizando una muestra de sangre y de líquido cefalo-raquídeo. Puesto que hay otras enfermedades que pueden presentar una sintomatología similar a la del Síndrome de Reye, a veces es preciso examinar al microscopio una muestra de tejido extraído del hígado. Si es así, se le hará una biopsia de higado introduciendo una aguja a través de la piel anestesiada.

Prevención

Puesto que se desconoce la causa exacta de este síndrome, es difícil prevenirlo. Sin embargo, desde que la comunidad médica hizo público un aviso en contra del uso de aspirina en caso de infección viral, el número de casos de este síndrome ha disminuido de forma considerable. Por tal motivo, insistimos en que no debe darle a un niño o a un adolescente aspirina o cualquier otro medicamento que contenga aspirina cuando tenga una infección de origen viral, sobre todo si se trata de la gripe o la varicela. Si desea darle algo para baja la fiebre o aliviar el malestar, déle acetaminofén o ibuprofen. El ibuprofen sólo puede utilizarse con niños de seis meses en adelante; y nunca se le debe dar a un niño que esté deshidratado o que esté vomitando continuamente.

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