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Relaciones familiares del niño en el segundo año

Puesto que su hijo está tan centrado en sí mismo puede resultar fastidioso para los hermanos mayores. No sólo sigue acaparando el tiempo y la atención de sus padres, sino que cada vez invade más el territorio de sus hermanos y utiliza sus pertenencias. Y cuando intenten echarlo, es posible que reaccione con una de sus rabietas. Aun en el caso de que el hermano mayor fuera tolerante y cariñoso con él cuando era bebé, es probable que ahora manifieste cierto antagonismo, por lo menos de vez en cuando.

Será más fácil mantener la paz si establece normas para proteger el derecho a la intimidad del hermano mayor y cada día pasa un rato a solas con él. Independientemente de la edad que tengan, todos sus hijos necesitan su cariño y su atención. Ya sea que se estén preparando para el picnic del jardín infantil, planeando un trabajo para segundo grado, entrenándose para el equipo de fútbol de la escuela intermedia, o intentando concertar una cita para la fiesta de clausura del curso, sus demás hijos le necesitan tanto como el pequeño.

Si su hijo de poco más de un año es el hermano mayor, probablemente la rivalidad será mucho más intensa. A esta edad, los celos normales se exacerban debido al egocentrismo y a la falta de la capacidad de razonamiento necesaria para afrontarlos. A pesar de su deseo de independencia, su hijo muchas veces querrá volver a ser "el bebé de la casa" y no estará dispuesto a esperar su turno.

Es importante que empiece a preparar a su hijo antes de que nazca su hermanito. Percibirá cambios cuando usted lleve poco tiempo de embarazo, por lo tanto, no intente ocultárselo. Cuando se lo pregunte, explíquele que el bebé está en camino, pero no haga énfasis en que va a tener un hermanito (o hermanita). De lo contrario, esperará encontrarse con un compañero de juegos en lugar de con un bebé. Así mismo, no hable con demasiada insistencia sobre el nacimiento del nuevo bebé con mucho tiempo de antelación; a los niños de esta edad sólo les preocupa lo que ocurre en el futuro inmediato.

Por muy tentador que le parezca enseñar a su hijo a usar el inodoro antes de que nazca su hermanito —para no tener que cambiar pañales por doble partida— si lo debe presionar demasiado para conseguirlo, no merece la pena. Es bastante probable que su esfuerzos se vuelvan en su contra y el estrés adicional haga que su hijo mayor se resienta todavía más con el bebé. Si la llegada del bebé implica algún cambio en la rutina diaria de su hijo mayor, como mudarlo de habitación, hágalo con suficiente antelación. Cuanta menos tensión sienta su hijo en estos momentos, mejor irán las cosas para todos.

Cuando llegue el bebé, haga todo lo posible por incluir a su hijo mayor en las actividades relacionadas con su cuidado. Aunque no cabe duda de que no podrá dejarlo a solas con el bebé, invítele a "ayudar" cuando lo cambie, lo alimente, lo bañe, o lo vista. Aproveche los momentos en que el bebé esté dormido para estar a solas con su hijo mayor e insista en lo importante que es, tanto para usted como para el bebé.

También es importante que usted acepte que no va a poder satisfacer las necesidades de todos sus hijos al mismo tiempo, sobre todo si no tiene ayuda. Cuando se sienta especialmente agobiada, "divida y vencerá". Por ejemplo, si tiene dos hijos, deje a uno de ellos con su pareja, un familiar o un buen amigo mientras usted se encarga del otro. Si es posible, intente que estas personas saquen de casa al hermano mayor y lo lleven a algún sitio especial, aunque sólo sea a un parque o al zoológico. Si consigue que los hermanos se puedan "desconectar" el uno del otro de vez en cuando, habrá menos rivalidad y todo el mundo estará más tranquilo.

Nuestra posición

La Academia Americana de Pediatría recomienda administrar dos dosis de la vacuna combinada contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR). La primera dosis debe administrarse entre los 12 y los 15 meses y la segunda entre los 4 y los 6 años. El objetivo de la primera dosis es aumentar la inmunidad en los niños en edad preescolar no vacunados que viven en áreas de alto riesgo y el de la segunda evitar que estas enfermedades se extiendan en la población escolar y universitaria.

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