Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños

Anuncios

Producción de leche materna

En el primer día después de dar a luz, sus senos estarán blandos; pero a medida que aumente el aporte de sangre y las células encargadas de producir leche empiecen a funcionar eficazmente, sus senos se volverán cada vez más duros y firmes. Hacia el tercer o cuarto día después del parto, sus senos estarán produciendo leche de transición y es posible que los sienta muy llenos. Al final de la primera semana, sus pechos empezarán a producir una leche más blanca cuyo aspecto le puede recordar al de la leche desgrasada, pero, si sigue amamantando a su hijo, el contenido de grasa aumentará y la leche adquirirá un aspecto más cremoso. Entonces, es posible que tenga la sensación de que sus pechos están hinchados. Amamantar al niño con frecuencia y masajearse los pechos durante la lactancia puede ayudarle a minimizar esa sensación de congestión.

La congestión tiene lugar cuando los senos contienen una cantidad excesiva de leche. Puede ser muy molesto y, a veces, doloroso. La mejor solución a este problema consiste en dar de mamar a su hijo siempre que tenga hambre, vaciando ambos senos aproximadamente cada dos horas. A veces, es posible que los senos estén tan congestionades, que el bebé tenga problemas para agarrarse a la areola. En tal caso, lo mejor es sacarse leche manualmente o utilizar un extractor antes de cada toma. De este modo, el niño se podrá agarrar mejor al seno y mamar más eficazmente. Para sacarse leche manualmente, coloque el dedo pulgar sobre el seno por encima de la areola y los demás dedos por debajo de la misma. Con suavidad pero firmeza deslice los dedos hacia el pulgar y viceversa, apretando el tejido mamario contenido entre ambos. Dejar caer una cuantas gotas en la boca del bebé puede ser un buen estímulo para que un lactante adormilado empiece a succionar. También puede utilizar algunas de las técnicas que figuran a continuación para reducir el dolor de la congestión:

  • Moje un paño en agua tibia y póngaselo en los senos. O dése una ducha caliente.
  • Cuando sus pechos estén muy congestionados, es posible que el calor no ayude demasiado. En estos casos, es mejor utilizar compresas frías mientras se va sacando leche.
  • Intente dar el pecho al bebé de varias formas distintas. Puede sentarse y luego acostarse.
  • Masajéese suavemente los senos, desde la axila hasta el pezón. Así conseguirá reducir el dolor y facilitará la salida de la leche.
  • No se medique sin que su médico le dé el visto bueno. El acetaminofén (un calmante que no tiene aspirina) ayuda a reducir el dolor y se puede tomar ocasionalmente durante la lactancia.

Afortunadamente, la congestión suele durar sólo unos días, mientras se va normalizando el patrón de lactancia. De todos modos, puede ocurrir en cualquier momento, si se salta alguna toma y no vacía sus senos a menudo durante las primeras semanas.

La cantidad de leche que producen los senos aumenta considerablemente a lo largo de la primera semana de vida del bebé. Durante los dos primeros días, su pecho puede producir una cantidad tan escasa de leche como media onza (15 cc) por toma. Hacia el cuarto o quinto día puede producir hasta una onza (30 cc) y al final de la primera semana —dependiendo del tamaño y el apetito del bebé y de la duración de las tomas— puede producir entre 2 y 6 onzas (60 y 180 cc) por toma. Al final del primer mes, su hijo debería consumir un promedio de 24 onzas (750 cc) de leche diarios.

Anuncios
Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños