Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños

Anuncios

Peligros de los equipos para bebé

Sillas para comer

Las caídas son el peligro más grave que entrañan las sillas para comer. Para reducir el riesgo de caídas:

  1. Seleccione una silla con una base lo suficientemente ancha para que no pueda volcarse en el caso de que alguien choque contra ella.
  2. Si se trata de una silla plegable, compruebe que el seguro queda bien puesto cada vez que la coloque.
  3. Sujete bien al niño con el cinturón de seguridad cuando lo siente en la silla. No le deje nunca ponerse de pie encima de la silla.
  4. No coloque la silla cerca de un mostrador o de una mesa. El niño podría impulsarse contra estas superficies y volcar la silla.
  5. Nunca deje a un niño pequeño sentado en una silla para comer sin la supervisión de un adulto, ni permita que niños mayores se suban a la silla o jueguen con ella, ya que podrían volcarla.
  6. Las sillas portátiles de abrazadera, que se enganchan en las mesas, no son un buen sustituto de las sillas de piso. Pero, si piensa utilizar este modelo cuando esté de viaje o para comer fuera de casa, adquiera una que se acople bien a la mesa. Asegúrese de que la mesa es suficientemente pesada para soportar el peso del niño. Compruebe también que el niño no pueda tocar los soportes de la mesa con los pies. Si los empuja con fuerza, podría llegar a desenganchar la silla.

Sillitas reclinables

Una sillita reclinable no es lo mismo que un asiento de seguridad para el auto, por lo que no todas sus regulaciones son equiparables. Elíjala con cuidado. Fíjese en las recomendaciones sobre el peso especificadas por el fabricante del modelo y no siga utilizando el mismo modelo cuando el niño supere dicho peso. Aquí tiene algunas recomendaciones más.

  1. Nunca utilice una sillita reclinable como sustituto de un asiento de seguridad para el auto. Las sillitas reclinables están diseñadas con la idea de mantener al bebé un poco erguido y así poderlo alimentar con mayor facilidad.
  2. Asegure al niño con el arnés y las correas cuando lo siente en ella.
  3. Elija una sillita cuya estructura sea lo suficientemente cóncava para que el bebé quede bien acomodado. La base debe ser ancha para que sea más difícil que se vuelque.
  4. Verifique que la base de la sillita esté cubierta con un material antideslizante. Si no es así, corte tiras de goma y pegúelas en la base para prevenir que se resbale sobre una superficie lisa.
  5. Al transportar al bebé en la sillita, póngale las correas y sostenga la misma por debajo del armazón con ambos brazos. Aunque algunas sillitas tienen asas, si coge una sillita exclusivamente por el asa, existe la posibilidad de que se vuelque, en caso de que el peso del bebé se distribuya de forma irregular. Incluso llevando a un bebé bien sujeto con las correas, el peso de su cabeza puede hacer que se caiga de la sillita.
  6. Las lesiones más graves relacionadas con estas sillitas son las que se producen cuando los bebés se caen desde una superficie elevada. Por lo tanto, no es recomendable colocar la sillita sobre una superficie que esté por encima del nivel del suelo. Incluso estando en el suelo, un bebé muy activo podría volcarla, por lo que ésta debería dejarse siempre sobre una superficie alfombrada, cerca de un adulto y lejos de muebles de esquinas puntiagudas. Estas sillitas también se pueden volcar cuando se dejan sobre superficies mullidas, como una cama o un sofá; éstos no son lugares recomendables para colocarlas.
  7. Nunca deje a un niño dentro de una sillita reclinable encima del techo de un auto.

Corrales

Muchos padres utilizan el corral como un lugar seguro donde dejar al bebé cuando no pueden estar constantemente pendientes de él. No obstante, los corrales pueden ser peligrosos en algunas circunstancias. Para prevenir percances:

  1. Nunca deje los laterales bajados. Si un bebé se cae dentro de la bolsa formada por la red que queda floja, podría enredarse en ella e, incluso, asfixiarse.
  2. En cuanto su hijo o hija aprenda a sentarse solo, retire todos los objetos o juguetes que cuelguen de lado a lado del corral para que no se pueda enredar en ellos.
  3. En cuanto su hijo aprenda a ponerse de pie, retire todas las cajas y juguetes grandes que podría utilizar para treparse y salir.
  4. Cuando les están saliendo los dientes, muchos niños arrancan a mordiscos el vinilo o el plástico que recubre la barra superior del corral, por lo que se debe revisar periódicamente en busca de desgarrones o huecos. Si los desgarrones son pequeños, podrá repararlos con cinta adhesiva de tela; pero, si se trata de huecos grandes, tal vez sea preferible cambiar la barra.
  5. Si piensa utilizar un corral fabricado antes de 1974, compruebe que la malla no esté rota y que los agujeros tienen menos de 3/4 de pulgada de ancho. Si se trata de un corral de madera, las barras verticales no deben tener una distancia mayor a 2 3/8 pulgadas entre una y otra para que el bebé no pueda meter la cabeza entre ellas.
  6. Los cercados circulares tipo acordeón son muy peligrosos, ya que los niños pueden meter la cabeza por los agujeros en forma de rombo y las aberturas en forma de V que quedan en el extremo superior. Nunca deje al bebé en este tipo de recintos, sea en el interior o el exterior.

Andadores

La Academia Americana de Pediatría no recomienda el uso de andadores. Los andadores se anuncian para niños que ya puedan sentarse sin problemas, pero que todavía no tienen la estabilidad necesaria para caminar. Los andadores están implicados en más de 28,000 lesiones anuales en los EE.UU. La AAP recomienda utilizar aparatos estáticos. Evite los saltadores o columpios que se cuelgan de las puertas. Así mismo, algunos "andadores" no tienen ruedas, ni ruedas plegables o sólo permiten movimientos de rotación.

Si, a pesar de todo, piensa utilizar un andador, tome las siguientes precauciones y recuerde que, incluso en las mejores circunstancias, los andadores provocarán lesiones.

  1. Si elige un andador con armazón en forma de X, tenga en cuenta que el armazón puede pillar dedos pequeños. Compruebe que el andador tiene un seguro para evitar que se pueda plegar mientras el niño lo está utilizando. Asegúrese también de que los muelles, en caso de haberlos, tengan cubiertas protectoras.
  2. Para evitar posibles vuelcos, los andadores deben tener por lo menos seis ruedas. Para garantizar la máxima estabilidad, la base de las ruedas debe ser más anchas y largas que la altura de la silla.
  3. Los andadores sólo deben utilizarse sobre superficies planas y lisas, donde no haya alfombras o cambios de nivel que podrían hacerlos volcar.
  4. Compruebe que todas las rejas de seguridad de las escaleras estén bien colocadas antes de poner al niño en el andador.
  5. Nunca deje a un niño en un andador sin supervisión.

Chupetes

Los chupetes mal diseñados pueden hacer que el niño se atragante con una pieza suelta. Para garantizar la seguridad de su hijo:

  1. No utilice la mamadera de un biberón para hacer un chupete "casero". Si el bebé succiona muy fuerte, la mamadera podría salirse de la arandela y asfixiarlo.
  2. Elija chupetes que no puedan desmontarse. Los que están hechos con una sola pieza de plástico son particularmente seguros. Si tiene dudas al respecto, pídale consejo al pediatra.
  3. La pieza redonda de plástico que separa la mamadera del asa de seguridad debe tener por lo menos 1 1/2 pulgadas de diámetro, para que el bebé no se pueda meter el chupete entero en la boca. Así mismo, debe ser de plástico duro y tener agujeros para la ventilación.
  4. Después de recoger el chupete y entregárselo a su hijo por enésima vez, puede sentirse tentado a atárselo a la mano o colgárselo alrededor del cuello. No lo haga. El riesgo de estrangulamiento es demasiado alto.
  5. Los chupetes se estropean con el paso del tiempo. Revíselos periódicamente para comprobar si la goma está descolorida o desgastada. Si es así, repóngalo.

Cajas y baúles para juguetes

Los baúles para juguetes son peligrosos por dos motivos: la tapa se puede caer encima del niño cuando éste meta la cabeza para buscar un juguete y, el niño puede quedar atrapado dentro del baúl. Si es posible, guarde los juguetes del niño en estanterías abiertas para que los pueda coger fácilmente. Pero, si decide usar un baúl para guardar los juguetes:

  1. Elija uno que no tenga tapa o que tenga una tapa liviana que se pueda quitar o bien con puertas corredizas.
  2. Si el baúl tiene una tapa con bisagras, asegúrese de que tiene un soporte en la bisagra que permite que la tapa se sostenga en cualquier ángulo. Si el baúl no dispone de este mecanismo, póngale uno o quítele la tapa.
  3. Seleccione un baúl con bordes redondos o, si no, fórrelo con algún material acolchado para que su hijo no pueda lastimarse si cae contra el baúl.
  4. A veces los niños se quedan atrapados dentro del baúl de los juguetes. Por lo tanto, compruebe que el baúl tiene agujeros de ventilación o hay suficiente espacio entre la tapa y los lados para que pueda entrar el aire. No bloquee los agujeros pegando el baúl contra la pared. Compruebe también que la tapa se puede abrir desde dentro.

Juguetes

La mayoría de los fabricantes de juguetes se esfuerzan por construir juguetes seguros, pero no siempre saben anticipar el uso —debido o indebido— que puede hacer un niño de sus productos. Al elegir o usar un juguete, siga siempre las siguientes recomendaciones:

  1. Déle a su hijo o hija juguetes que sean apropiados para su edad y sus capacidades. Las indicaciones de los fabricantes pueden ayudar, pero debe ser usted quien decida si su hijo está o no preparado para utilizar un juguete determinado. Recuerde que la edad especificada en el empaque se incluye con fines educativos, no de seguridad.
  2. Los sonajeros —probablemente el primer juguete que tenga su hijo— deben tener por lo menos 1 5/8 pulgadas de ancho. La boca y la garganta de un lactante son muy flexibles, por lo que, un sonajero más pequeño, podría causar atragantamiento.
  3. Todos los juguetes deben estar fabricados con materiales resistentes para que no puedan romperse o hacerse añicos incluso si un niño los tira o les da golpes.
  4. Examine los juguetes que tengan pitos para comprobar que estos no se pueden desprender.
  5. Antes de darle un peluche o una muñeca a su hijo, compruebe que la nariz y los ojos están bien fijos. Quítele todos los lazos. No permita que su hijo se lleve a la boca un chupete o cualquier otro accesorio que venga con una muñeca y que sea lo suficientemente pequeño como para que se lo pueda tragar.
  6. Tragarse o inhalar partes pequeñas de un juguete representa un peligro importante para un niño pequeño. Examine cuidadosamente los juguetes antes de dárselos a su hijo, en busca de piezas que le podrían caber en la boca y en la garganta. Busque juguetes cuyo empaque diga que son aptos para niños de menos de tres años, ya que estos juguetes deben seguir parámetros federales que exigen que no tengan piezas pequeñas que puedan tragarse o inhalarse.
  7. Los juguetes de los hermanos mayores que contengan piezas pequeñas deben guardarse en lugares a los que los niños pequeños no tengan acceso. Insista a los hermanos mayores que recojan sus juguetes y todas sus piezas cuando acaben de jugar.
  8. No deje que su hijo juegue con un globo: podría inhalarlo si intenta inflarlo. En el caso de que se reviente un globo, recoja y tire todos los pedazos.
  9. Para prevenir quemaduras y electrocuciones, no dé a un niño menor de diez años juguetes que tengan que enchufarse a la corriente eléctrica. En lugar de ello, cómprele juguetes que funcionen con pilas.
  10. Los juguetes mecánicos se deben inspeccionar cuidadosamente en busca de engranajes, muelles y bisagras en los que se pudiera enganchar un dedo, o un mechón de pelos o la ropa del niño.
  11. Para evitar cortaduras, examine todos los juguetes antes de comprarlos en busca de bordes cortantes o piezas puntiagudas. Evite los juguetes que tengan piezas de vidrio o plástico rígido, que podrían hacerse añicos.
  12. No permita que su hijo juegue con juguetes muy ruidosos incluyendo muñecos con pitos demasiado fuertes. Los niveles de ruido de 100 decibelios o más —el que hace una pistola de perdigones a corta distancia— pueden lesionar el oído.
  13. Los juguetes que lanzan algún tipo de proyectil no son adecuados para niños, ya que es muy fácil que provoquen lesiones oculares. No le dé nunca a su hijo/a un arma de juguete que lance algo a no ser que sea una pistola de agua.

Anuncios
Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños