Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños

Anuncios

Niño con ganglios inflamados

Los ganglios linfáticos (o nodulos linfáticos) son parte importante del sistema de defensas del organismo contra infecciones y enfermedades. Estos ganglios contienen unas células, denominadas linfocitos, que actúan como barreras contra los agentes infecciosos. Los linfocitos fabrican unas sustancias denominadas anticuerpos que destruyen o inmovilizan las células invasoras o las sustancias nocivas. Cuando los ganglios linfáticos se inflaman o aumentan de tamaño significa que ha aumentado la cantidad de linfocitos debido a una infección u otra enfermedad y que estos se están movilizando para producir más anticuerpos. En casos muy raros, si un ganglio sigue inflamado, sobre todo durante mucho tiempo y la inflamación no se asocia a enrojecimiento ni a dolor, puede indicar la existencia de un tumor.

Si su hijo tiene un ganglio inflamado, usted lo podrá percibir tocándolo y hasta es posible que pueda ver la inflamación. Usualmente duelen al palparlos. Probablemente, si examina las áreas cercanas, podrá identificar la herida o la infección responsable de la inflamación. Por ejemplo, una infección de garganta puede provocar inflamación de los ganglios linfáticos del cuello, y, una herida en el brazo, puede inflamar los ganglios linfáticos de la axila. Una enfermedad generalizada, como algunas infecciones virales, puede provocar la inflamación de varios ganglios. Normalmente, puesto que los niños contraen más infecciones virales que los adultos, es más fácil que tengan los ganglios linfáticos inflamados, sobre todo los del cuello.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, los ganglios inflamados no indican nada serio. La inflamación suele remitir en cuanto cesa la enfermedad que la provocó. Los ganglios retornan a su tamaño normal a lo largo de las próximas semanas.

No obstante, debe llamar al pediatra si su hijo presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Ganglios inflamados y doloridos durante más de tres días.
  • Fiebre superior a los 101° Farenheit (38.3° centígrados).
  • Ganglios inflamados por todo el cuerpo.
  • Ganglios que aumentan de tamaño muy deprisa, o enrojecimiento de la piel que los recubre.

Como con cualquier infección, si su hijo tiene fiebre y malestar, le puede dar acetaminofén en la dosis adecuada, teniendo en cuenta la edad y el peso del niño, hasta que lo pueda ver el pediatra. Cuando llame, probablemente el doctor le hará algunas preguntas para intentar determinar la causa de la inflamación, por lo que, si usted "investiga" antes un poco, podrá contestar mejor. Por ejemplo, si los ganglios inflamados están en la zona del cuello o la mandíbula, vea si el niño tiene las encías hinchadas o doloridas, y pregúntele si le duele la garganta o la boca. Coméntele al pediatra si su hijo ha estado jugando con animales, (sobre todo gatos) o ha frecuentado zonas boscosas. Fíjese si tiene algún arañazo reciente, marcas de garrapatas, alguna picadura de insecto o algún aguijón clavado que se haya podido infectar.

El tratamiento de un ganglio inflamado depende de la causa. Si hay una infección bacteriana, en la piel o tejidos cercanos, los antibióticos combatirán la infección y los ganglios se irán deshinchando gradualmente. Si la infección afecta al mismo ganglio, además de los antibióticos, convendrá utilizar compresas calientes para localizar la infección y después realizar un drenaje quirúrgico. En estos casos, se hará un cultivo del material obtenido para determinar la causa exacta de la infección. Esto ayudará al médico a elegir el antibiótico apropiado.

Si el pediatra no logra averiguar la causa de la inflamación, o los ganglios no mejoran a pesar del tratamiento de antibióticos, será preciso realizar otras pruebas. Por ejemplo, si el niño tiene fiebre, una faringitis (no provocada por estreptococos), está muy débil y tiene los ganglios inflamados (aunque no enrojecidos ni doloridos), la causa podría ser mononucleosis infecciosa. Hay pruebas que permiten confirmar el diagnóstico de esta enfermedad. Cuando la causa de la inflamación no esté clara, es posible que el pediatra decida hacerle al niño la prueba de tuberculina.

Si la causa de la inflamación se desconoce aún, es posible que el médico crea conveniente hacer una biopsia (extraer un trocito de tejido del ganglio) y examinarlo al microscopio. En casos bastante raros esto puede indicar la existencia de un tumor o bien una infección provocada por hongos, en cuyo caso se debe aplicar un tratamiento especial.

Prevención

Las únicas inflamaciones de ganglios que se pueden prevenir son las provocadas por una infección bacteriana en los tejidos adyacentes. Limpiar bien las heridas e iniciar pronto el tratamiento con antibióticos si se sospecha infección, es la única forma de evitar la inflamación de los ganglios linfáticos adyacentes.

Causas más habituales de la inflamación de un ganglio

  • La inflamación de los ganglios linfáticos de la parte central o lateral del cuello suele deberse a infecciones de garganta, generalmente provocadas por virus o bacterias. Algunas veces, la inflamación de un ganglio en la parte posterior del cuello puede indicar que hay (o ha habido) una infección en el cuero cabelludo. En ocasiones, un ganglio inflamado en el área del cuello se puede confundir con las paperas. Sin embargo, las paperas se suelen asociar a inflamación de las glándulas parótidas, ubicadas en las mandíbula, en el ángulo frente a la oreja, no en el cuello.
  • La inflamación de los ganglios debajo de la mandíbula, puede indicar una infección en la mejilla, las encías o un diente.
  • Aunque una ligera inflamación de los ganglios en la parte posterior de la cabeza suele ser normal, también puede indicar, sobre todo si están muy inflamados y doloridos, que el niño tiene una enfermedad o infección viral.
  • Cuando solamente se inflaman los ganglios de la ingle, generalmente se debe a una infección en la pierna.
  • La inflamación de los ganglios de la axila suele indicar que hay una infección en el brazo o la mano del mismo lado.
  • Si hay ganglios inflamados por todo el cuerpo, la causa más habitual es una enfermedad generalizada, como muchas infecciones virales.
  • Los arañazos de gato también pueden provocar inflamación de los ganglios linfáticos que estén cerca de la herida o, incluso, lejos, dependiendo la ubicación del arañazo.
  • La inflamación de los ganglios que hay sobre la clavícula puede indicar la existencia de una infección e incluso un tumor en la zona torácica, por lo que deberían ser examinados por un médico lo antes posible.

Anuncios
Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños