Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños

Anuncios

Niño con discapacidades del desarrollo

Es normal que compare a su hijo o hija con otros niños de su misma edad. Si el bebé de los vecinos ya camina con sólo diez meses, mientras que el suyo apenas empieza a gatear a los trece meses, probablemente usted se preocupará. Y, si su hijo empieza a decir sus primeras palabras antes que cualquiera de sus compañeros de juego, es posible que sienta un gran orgullo. Pero por lo común, estas diferencias carecen de importancia. Cada niño se desarrolla a su propio ritmo y algunos aprenden ciertas cosas antes que otros.

Sólo cuando un bebé o un preescolar se retrasa mucho con respecto a los demás niños de su mismo grupo de edad, no alcanza las piedras angulares del desarrollo especificadas en los Capítulos 6 al 12, o pierde alguna habilidad que había adquirido previamente, hay motivos para sospechar que tiene un problema mental o físico lo suficientemente grave como para que se considere una deficiencia en el desarrollo. Las discapacidades que se pueden manifestar durante la infancia incluyen retraso mental, trastornos del lenguaje, trastornos del aprendizaje, parálisis cerebral, autismo, y discapacidades sensoriales, como pérdidas visuales o auditivas. (Algunos pediatras también incluyen a los trastornos epilépticos en esta categoría, pero un porcentaje significativo de niños que tienen epilepsia se desarrollan con normalidad).

Cada una de estas discapacidades puede variar en cuanto a severidad se refiere. Por ejemplo, un niño con una parálisis cerebral leve puede no tener ningún impedimento aparte de cierta falta de coordinación, mientras que otro afectado por la forma grave del mismo trastorno puede no ser capaz de desplazarse ni de alimentarse solo. Así mismo, algunos niños tienen varios trastornos al mismo tiempo y cada uno de ellos requiere un tratamiento distinto.

Si su hijo no parece estar desarrollándose con normalidad, se le debe hacer una evaluación médica y de desarrollo completa, y quizás consultar a un pediatra del desarrollo, que es un especialista en este campo. De este modo, el pediatra tendrá toda la información que necesita para saber si su hijo presenta realmente algún trastorno del desarrollo y, de ser así, cómo se debe tratar. Dependiendo de los resultados de la evaluación, el pediatra podría recomendar fisioterapia, terapia del lenguaje y del habla o terapia ocupacional. También podría recomendar intervención psicológica o psico-pedagógica. Usted puede beneficiarse de asistir a un centro para el desarrollo del niño que esté afiliado a una escuela de medicina, ya que allí podrían ayudarle o coordinar todos los servicios. En algunos estados o ciudades estos servicios se ofrecen gratis o están parcialmente subsidiados por el gobierno. La junta de educación local puede indicarle cuál es la situación en su zona de vivienda.

Todo niño mayor de tres años que sufra alguna deficiencia en el desarrollo tiene derecho, por ley federal, a recibir educación especial ya sea en un centro escolar o preescolar. Así mismo, en algunos estados también se ofrecen programas para niños más pequeños, incluso lactantes, que presenten alguna discapacidad o corra riesgo de padecerla.

Las familias de los niños afectados por alguna discapacidad también necesitan apoyo y preparación especial. No es fácil aceptar el hecho de que un niño tenga una discapacidad. Para entender el problema al que tiene que enfrentarse el niño y cómo se le puede ayudar a desarrollar todo su potencial, cada miembro de la familia debe educarse en torno a ese problema específico y ser aconsejado sobre cómo afrontar la situación.

Anuncios
Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños