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Niño con Piojos

Tener piojos en la cabeza es algo bastante común en niños pequeños que suelen juegar en grupo, compartir ropas o gorros o, simplemente, estar en contacto cercano. Aunque suele ser embarazoso, afortunadamente los piojos no son un problema médico grave. Como padre debe saber que prácticamente cualquiera que tenga hijos en centros preescolares o en la escuela, ha recibido una nota informando de que hay algún niño con piojos en la clase. Antes los piojos eran más propios de la edad escolar, pero ahora, puesto que cada vez son más los niños que van a guarderías y jardines infantiles, el problema se ha extendido a la etapa preescolar.

Generalmente, los padres se dan cuenta de que su hijo tiene piojos porque empieza a tener fuerte picor en la cabeza. Al examinar el cuero cabelludo del niño, es posible que detecte pequeñas motas blancas en el pelo o el cuello que es fácil confundir con caspa o seborrea. La caspa se presenta en forma de hojuelas de mayor tamaño mientras que los piojos tienen el aspecto de puntitos más pequeños que generalmente están pegados a las hebras de pelo. Si los examina detenidamente, hasta es posible que los vea moverse a lo largo del pelo. También, el picor suele ser mucho más intenso cuando se tienen piojos que cuando se tiene seborrea o caspa.

Estos síntomas pueden indicar la presencia de los piojos que típicamente se encuentran en la cabeza, Pediculus humanus capitis, y de sus huevos o liendres. Si detecta este problema en su hijo, no reaccione de forma desproporcionada. Se trata de un problema muy común y no es indicativo de su falta de higiene. Es simplemente el resultado de llevar a su hijo a lugares donde se relaciona con otros niños.

Si su hijo tiene piojos es porque los contrajo de otra persona. Lo más probable es que lo hiciera al compartir peines, cepillos, gorros u otras prendas de ropa.

Tratamiento

Una vez nota que su hijo tiene piojos, podrá aplicarle diversos tratamientos. Hay tres productos eficaces para tratar los piojos:

  • Permetrina (NIX), aplicada en forma de enjuague durante diez minutos.
  • Lindano (Kwell, Scabene), aplicado en forma de champú durante cuatro minutos. Este producto es altamente tóxico y no se debe utilizar en lactantes. Se recomienda en aquellos casos en que los demás productos resultan ineficaces o no se toleran bien.
  • Productos elaborados con piretrina natural (A200, RID), aplicados durante cuatro minutos a modo de champú.

La permetrina presenta algunas ventajas comparándola con los demás productos, pero lo mejor es que le pregunte al pediatra cuál es el que él recomienda.

Los productos elaborados con piretrina se pueden adquirir sin receta médica. Tanto la permetrina como la piretrina parecen tener menos toxicidad potencial. Generalmente, sólo hace falta aplicar una vez el tratamiento con productos con permetrina. Sin embargo, suele ser preciso repetir el tratamiento a base de lindano o piretrina al cabo de entre siete y diez días, cuando ya hayan eclosionado los huevos residuales.

Los padres deben estar conscientes de que los productos utilizados para exterminar los piojos son insecticidas potencialmente peligrosos y, por lo tanto, deben utilizarse siguiendo las instrucciones al pie de la letra.

Independientemente de cual sea el producto utilizado, es importante que use un peine fino para retirar los restos de huevos, los piojos y las larvas que hayan sobrevivido al tratamiento. En algunos casos, apenas hará falta retirar nada. Para evitar la reinfección, también deberá lavar las sábanas y toda la ropa que llevaba puesta su hijo (los gorros y sombreros suelen ser los principales culpables) durante las cuarenta y ocho horas que precedieron al momento en que usted se dio cuenta de que el niño tenía piojos. Lave toda la ropa con agua caliente o en seco, si lo prefiere. Los peines y cepillos se pueden lavar con un champú anti-piojos o bien dejarlos en remojo en agua caliente. Las temperaturas superiores a los 128.3° Farenheit (53.5° centígrados) durante cinco minutos son letales tanto para los piojos como para sus huevos.

Por otra parte, si su hijo tiene piojos, usted debe informar a la escuela o al centro preescolar donde lo lleve. Si su pequeño torbellino de tres años tiene piojos, puede estar seguro de que alguno de sus compañeros de grupo también los tiene. Puesto que los piojos son muy contagiosos, es posible que los demás miembros de la familia también se tengan que tratar y que sea preciso lavar las sábanas y la ropa de toda la familia.

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