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Movimiento del bebé en el segundo y el tercer mes

Al empezar este período, muchos de los movimientos de su hijo seguirán siendo reflejos, Por ejemplo, es posible que adopte la postura de "espadachín" cada vez que gire la cabeza (reflejo tónico del cuello) o que extienda los brazos si oye un ruido fuerte o percibe que se está cayendo (reflejo de Moro). Pero, como ya señalamos, estos reflejos empezarán a desaparecer durante el segundo o tercer mes. Es posible que, al ir perdiendo tales reflejos, su hijo parezca menos activo, pero, a partir de ahora, sus movimientos, aunque sutiles, serán intencionales, lo que representa un importante paso evolutivo.

Uno de los avances más importantes de este período evolutivo es el aumento del tono muscular del cuello. Coloque a su hijo sobre el estómago y observe qué ocurre. Antes de los dos meses se esforzará por levantar la cabeza para mirar a su alrededor. Aunque sólo consiga mantenerla levantada durante uno o dos segundos, podrá tener una visión ligeramente distinta de su entorno, y retirar la nariz y la boca de cualquier cojín o manta que se interponga entre él y el mundo. Estos "ejercicios" momentáneos le ayudarán a fortalecer los músculos de la parte posterior del cuello, de tal modo que, hacia el cuarto mes, podrá levantar la cabeza y el pecho sosteniéndose en los codos.

Esto es un verdadero logro, ya que le permitirá tener el control y la libertad de mirar a su alrededor cuando lo desee, en lugar de tener que limitarse a mirar el colchón o el móvil de su cuna.

Para usted, esto también será una gran ventaja, pues no tendrá que preocuparse tanto por sujetarle la cabeza cuando lo cargue. Si usted utiliza un cargador ajustado a su espalda o al frente para llevar al bebé, a partir de ahora podrá aguantar la cabeza él solo y mirar a su alrededor mientras usted anda.

El control de los músculos de la parte anterior del cuello y de los abdominales se desarrolla más lentamente, por lo que su hijo tardará más tiempo en levantar la cabeza cuando esté boca arriba.

Cuando su hijo tenía sólo un mes, si le estiraba suavemente de los brazos para sentarlo, la cabeza se le caía hacia atrás. Hacia el cuarto mes, su hijo podrá sostener la cabeza en cualquier dirección.

Las piernas de su hijo también se volverán más fuertes y activas. A lo largo del segundo mes, empezarán a estirarse desde la postura arqueada hacia adentro propia de los recién nacidos. Aunque las patadas que dé seguirán siendo en su mayoría reflejas durante cierto tiempo, las piernas de su hijo adquirirán fuerza rápidamente y, al final del tercer mes, hasta es posible que sea capaz de darse la vuelta, colocándose boca arriba a partir de la postura boca abajo. (Probablemente no podrá voltearse de la postura boca arriba a la postura boca abajo hasta que tenga seis meses). Puesto que usted no podrá predecir cuándo va a darse la vuelta, deberá estar muy pendiente de él cuando lo ponga sobre el cambiador o cualquier otra superficie que esté por encima del nivel del suelo.

El reflejo de la marcha que tuvo de recién nacido desaparece alrededor de las seis semanas, por lo que probablemente no vuelva a ver su hijo dar un paso hasta que esté listo para andar. De todos modos, a partir del tercer o cuarto mes podrá doblar y estirar las piernas a voluntad. Si lo coloca en posición vertical y deja que apoye los pies en el suelo, empujará hacia abajo y estirará las piernas como si se parara por sí mismo (sólo que usted lo está sosteniendo). Entonces, intentará doblar las rodillas y descubrirá que puede impulsarse hacia arriba.

Los brazos y las manos de su hijo también adquirirán mayor movilidad durante esta etapa. Al principio, tendrá las manos fuertemente cerradas, con el pulgar aprisionado por los demás dedos; si le abre la mano separándole los dedos y le coloca un sonajero en la palma, lo cogerá automáticamente, pero no sabrá agitarlo ni llevárselo a la boca. Se mirará las manos con detenimiento cuando, por casualidad o a raíz de algún movimiento reflejo, entren en su campo visual, pero probablemente no podrá acercárselas a la cara por su cuenta.

Sin embargo, en sólo uno o dos meses tendrán lugar muchos cambios.De repente, las manos de su hijo parecerán relajarse y los brazos se abrirán hacia afuera. Durante el tercer mes, tendrá las manos medio abiertas la mayor parte del tiempo y usted verá como las abre y las cierra cuidadosamente. Si le coloca un sonajero en la palma de la mano, lo agarrará, quizás se lo lleve a la boca y, después de examinarlo bien, lo soltará (cuanto más ligero sea el objeto, mejor controlará sus movimientos). Nunca parecerá cansarse de sus manos, y podrá pasar largos ratos entretenido mirándose los dedos.

Su hijo intentará insistentemente llevarse las manos a la boca, pero, al principio, la mayoría de sus esfuerzos serán infructuosas; sus dedos rozarán ocasionalmente su destino, pero enseguida se alejarán de él. Sin embargo, hacia el cuarto mes, probablemente dominará este juego y podrá llevarse el pulgar a la boca y mantenerlo allí cuando quiera. Si le pone un sonajero en la palma de la mano, lo agarrará con fuerza, lo agitará, se lo llevará a la boca y hasta es posible que se lo cambie de mano.

Su hijo también podrá alcanzar objetos colgantes con precisión y rapidez —no sólo con ambas manos—, sino con todo el cuerpo. Cuelgue un juguete encima de su cabeza cuando esté acostado boca arriba y verá como levanta manos y piernas para golpearlo o cogerlo. Su cara se tensará en señal de concentración y hasta es posible que llegue a levantar un poco la cabeza en la dirección del objeto. Será como si todo su cuerpo vibrara de entusiasmo al ir dominando nuevas habilidades.

Hitos relacionados con el movimiento hacia el final de este período

  • Levanta la cabeza y el pecho cuando está acostado sobre el estómago.
  • Aguanta el peso del tronco superior con los brazos mientras está acostado sobre el estómago.
  • Estira las piernas y da patadas mientras está acostado de espaldas.
  • Abre y cierra las manos.
  • Empuja hacia abajo con las piernas cuando se le coloca de pie sobre una superficie firme.
  • Se lleva las manos a la boca.
  • Da golpes con las manos a objetos colgantes.
  • Agarra y sacude juguetes pequeños.

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