Bebe y niños

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Mobiliario y accesorios del bebé

Si entra en una tienda de artículos para bebés, probablemente le sobrecogerá la cantidad de productos disponibles. Unos pocos son imprescindibles, pero la mayoría, aunque tentadores, no son necesarios. De hecho, algunos ni siquiera son útiles. Para ayudarle a elegir entre todas las opciones posibles, a continuación hay una lista de los artículos que debería tener preparados para cuando nazca su hijo.

  • Una cuna que cumpla todos los requisitos de seguridad. Las cunas que se fabrican hoy en día tienen que satisfacer estos requisitos, pero, si piensa utilizar una de segunda mano, deber comprobar si los cumple o no. A menos que le sobre el dinero o que alguien se lo regale, no hace falta que se preocupe por adquirir un moisés. Enseguida se le quedará pequeño.
  • Un colchón para la cuna que sea firme y que esté forrado de un material que sea fácil de lavar. Si el forro del colchón es de plástico o de cualquier otro material que no sea absorbente, coloque una base acolchonada lo suficientemente gruesa para que el cuerpo del bebé no esté directamente en contacto con la humedad provocada por el sudor, las babas o la orina.
  • El interior de la cuna debe estar acolchado para evitar que el bebé se golpee la cabeza con los barrotes de la cuna. Asegúrese de que los protectores están bien atados a la barandilla de la cuna utilizando todos los cordeles. Los protectores deberán retirarse cuando el bebé empiece a ponerse de pie; pues podría subirse a ellos y saltar de la cuna. No es necesario y sí potencialmente peligroso poner almohadas en la cuna de un recién nacido.
  • Ropa para la cuna, incluyendo un forro de franela impermeable para el colchón (más fresco y mucho más agradable que los de plástico o goma), dos sábanas a medida, y un edredón grande. No utilice nunca almohadones de tela fina rellenos de bolitas de espuma plástica. Estos almohadones han sido prohibidos porque han estado implicados en treinta y seis casos de asfixia.
  • Un cambiador que satisfaga todos los requisitos de seguridad. Es recomendable colocarlo sobre una alfombra o colchoneta y apoyarlo en la pared, no en una ventana, para evitar posibles caídas. Coloque estantes o repisas para que los pañales, los ganchos y todo lo que necesite para cambiar al bebé esté a su alcance pero fuera del alcance del niño. Así no tendrá que alejarse del cambiador ni un segundo para ir a buscar algo.
  • Un cubo de unos 10 litros con desodorante para los pañales. Si piensa lavar los pañales, necesitará un segundo cubo para separar los pañales que sólo estén mojados de los que lo estén sucios. Si usa un servicio de recogido y lavado de pañales, ellos le proveerán estos cubas.
  • Una bañerita de plástico lo suficientemente grande para bañar al bebé. Como alternativa a la bañerita, puede utilizar el fregadero de la cocina para bañar a su hijo cuando sea un recién nacido, siempre que la disposición de los grifos lo permita. Pero, pasado el primer mes, es más seguro utilizar una bañera aparte, porque el niño podría abrir el grifo del fregadero. Asegúrese siempre de que el lugar donde va a bañar al niño está completamente limpio.

Todo lo que haya en la habitación del bebé debe estar limpio y sin polvo. Todas las superficies, incluyendo las de las ventanas y el suelo, deben ser lavables. Y lo mismo debería ocurrir con todos los juguetes que haya por el suelo. A pesar de que los peluches se ven bien al lado de un recién nacido (parecen ser el regalo favorito de los amigos), tienden a atraer el polvo y pueden contribuir a congestionar la nariz. Puesto que el bebé no empezará a jugar activamente con ellos hasta que tenga varios meses, lo mejor es guardarlos hasta que pueda sacarles mejor partido.

Si el aire de la habitación del bebé está demasiado seco, es posible que su pediatra le recomiende utilizar un humidificador. Así, cuando su hijo esté resfriado, le ayudará a tener la nariz despejada. Si utiliza un humidificador, lávelo con frecuencia, tal y como se especifica en la instrucciones, y vacíelo cuando no lo vaya a utilizar. En caso contrario, podrían crecer bacterias y hongos en el agua estancada. Los vaporizadores no son recomendables debido al riesgo de quemaduras asociado.

Un objeto que puede estar seguro que hará las delicias de su bebé es un móvil. Busque uno de colores brillantes y formas variadas. Algunos llevan música incorporada. A la hora de comprar un móvil, mírelo desde abajo, para saber qué aspecto tiene desde el punto de vista de un bebé. Evite los modelos que resultan atractivos sólo vistos desde arriba o desde el lado, se diseñaron pensando más en los adultos que podían comprarlos que en los bebés. No se olvide de quitar el móvil de la cuna cuando su hijo cumpla cinco meses o en cuanto aprenda a sentarse, pues, a partir de este momento podrá cogerlo y estirar de él, existiendo el peligro de que se lastime.

Una mecedora, una caja de música y un tocadiscos o una casetera son otros elementos recomendables para la habitación de un bebé. El movimiento oscilante de la mecedora producirá en su hijo un efecto calmante mientras lo carga. Escuchar una música suave cuando usted no esté cerca le ayudará a tranquilizarse y a conciliar el sueño.

Es aconsejable que las luces de la habitación del recién nacido sean poco intensas y dejar un punto de luz o una lamparita encendida por la noche. Así, le resultará más fácil comprobar cómo está el bebé y, cuando su hijo crezca, ver un poco de luz cuando se despierte por la noche le ayudará a sentirse más seguro. Compruebe que todas las luces e interruptores están fuera del alcance del bebé.

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