Bebe y niños

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Marcas de nacimiento y hemangiomas

Manchas oscuras al nacer (nevos o lunares)

El nevo o lunar puede ser congénito (presente desde el nacimiento) o adquirido. Está constituido por unas células del mismo nombre que se parecen a las que confieren el color obscuro a la piel. Por ello se trata de manchas de color marrón oscuro o negro.

Lunares congénitos

Son pequeñas manchas presentes desde el nacimiento y relativamente frecuentes (aparecen en uno de cada cien niños de raza blanca). Suelen crecer con el niño y normalmente no provocan problemas. No obstante, en contadas ocasiones estos lunares evolucionan hacia un tipo grave de cáncer de piel (melanoma), generalmente durante o después de la adolescencia. Por lo tanto, aunque no tiene sentido que se preocupe ahora por estas manchas, es buena idea que las observe y que el pediatra las examine regularmente por si cambiaran en apariencia (color, tamaño o forma). El pediatra podría recomendarle visitar un dermatólogo, quien podría extirparlas y/o dar seguimiento cercano de las mismas.

Existe un tipo de nevo congénito mucho más serio, cuyo tamaño puede variar desde unos pocos centímetros hasta el espacio que ocupa este libro. Puede ser plano o elevado, tener o no vello (aunque también puede haber vello en las manchas pigmentadas de tamaño reducido), y llegar a cubrir por completo un brazo o una pierna. Afortunadamente es muy poco frecuente (sólo ocurre en uno de cada veintemil nacimientos). Sin embargo, es mucho más probable que evolucione a un melanoma que los lunares de menor tamaño, por lo que es recomendable llevar al niño al dermatólogo cuanto antes.

Lunares o nevos adquiridos

La mayoría de las persona de raza blanca desarrollan entre diez y treinta lunares a lo largo de su vida. Suelen desarrollarse a partir de los cinco años y a veces antes. El lunar adquirido rara vez es motivo de preocupación. Aun así, si a su hijo le sale uno más grande que una goma de borrar, de forma irregular o con muchos colores, debe examinarlo el pediatra.

Una nota final: la mayoría de los lunares adquiridos son pecas. Suelen aparecer entre los dos y los cuatro años, se encuentran sobre todo en las partes del cuerpo que están expuestas al sol y suelen aparecer más en unas familias que en otras. Suelen oscurecerse y aumentar de tamaño durante el verano, mientras que en invierno se ven mucho menos. No representan ningún peligro y no deben ser motivo de preocupación.

Marcas de vasos sanguíneos en la piel (Hemangiomas)

Su bebé de pocos meses tiene un bultito rojo que le sobresale en la frente y que está aumentando de tamaño muy deprisa y una mancha plana de color rojo oscuro en el brazo. Su aspecto no es demasiado agradable, pero, ¿se trata de algo peligroso?

Los hemangiomas son marcas de nacimiento que aparecen cuando un área de la piel recibe un aporte anómalo de sangre. Esto hace que ei tejido afectado aumente de tamaño durante varias semanas o meses y adquiera un tono rojo-azulado. Cuando el problema afecta sólo a los capilares (los vasos sanguíneos de menor tamaño), la marca recibe el nombre de hemangioma capilar ("hemangioma en forma de fresa"). Cuando afecta a vasos sanguíneos de mayor tamaño, el hemangioma puede ser de otro tipo y tener un aspecto distinto.

Hemangioma plano (Picotazo de cigüeña)

Estas manchas, muy habituales en los recién nacidos, suelen aparecer en los párpados y en la parte posterior del cuello. Generalmente desaparecen durante los primeros meses de vida y carecen de importancia.

Hemangioma capilar

Los hemangiomas capilares también son bastante habituales, encontrándose en por lo menos dos de cada cien recién nacidos. Aunque a veces no se detectan al nacer, se desarrollan durante el primer mes a modo de un crecimiento rojo de textura rugosa. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más frecuentes en la cabeza, el cuello y el tronco. Generalmente un niño tiene sólo un hemangioma capilar, pero en algunas ocasiones pueden haber varios hemangiomas repartidos por todo el cuerpo.

Si a su hijo le sale un hemangioma capilar, pídale al pediatra que lo examine para que pueda seguir su curso desde el principio. Durante los primeros seis meses de vida los hemangiomas suelen crecer rápidamente lo que puede asustar bastante. Sin embargo, pronto dejan de aumentar de tamaño y casi siempre desaparecen cuando el niño tiene unos nueve años.

A menudo, el aspecto de estas marcas de nacimiento desagrada tanto a los padres que se empeñan en extirpárselos al bebé inmediatamente. Sin embargo, puesto que la inmensa mayoría de éstos disminuye progresivamente de tamaño durante el segundo o tercer año, suele ser mejor dejarlos tal y como están. Las investigaciones demuestran que, cuando este tipo de hemangiomas se dejan sin tratar, tienen pocas complicaciones o problemas estéticos. Contrariamente, los que se tratan, sea con medicación o cirugía, pueden desarrollar más complicaciones y cambios de aspecto indeseables.

A veces, los hemangiomas tienen que tratarse o extirparse, básicamente cuando afectan áreas adyacentes a estructuras vitales, como los ojos, la garganta o la boca; cuando están creciendo más deprisa de lo habitual; o cuando es probable que sangren mucho o que se infecten. Estas circunstancias poco comunes requieren una evaluación cuidadosa y tratamiento por parte del pediatra y el dermatólogo.

Aunque es algo muy raro, un niño puede tener muchos hemangiomas en la cara y en el tronco superior. En estos casos, es posible que también tenga hemangiomas en algunos órganos internos. Si el pediatra de su hijo sospecha algo similar, probablemente necesitará hacerle otras pruebas.

Manchas tipo vino de oporto

Las manchas tipo vino de oporto son malformaciones planas de pequeños vasos sanguíneos, generalmente presentes al nacer y que aumentan de tamaño conforme el niño va creciendo. Son de color rojo intenso o morado y suelen aparecer en la cara o las extremidades (generalmente sólo en un lado del cuerpo). A diferencia de los hemangiomas capilares, estas manchas rara vez desaparecen aunque a veces se desvanecen un poco. A pesar de ello, pocas veces provocan problemas. En algunas ocasiones, no obstante, si afectan a los párpados superiores o a la frente, existe la posibilidad de que haya algún problema en las estructuras cerebrales subyacentes (Síndrome de Sturge-Weber). O, si afecta al área que hay alrededor del ojo, existe la posibilidad de que ese ojo desarrolle glaucoma.

Las manchas tipo vino de oporto se deben examinar de vez en cuando a fin de determinar si han cambiado de tamaño, ubicación o color. Si a su hijo le disgusta mucho tener este tipo de marcas de nacimiento, existe la posibilidad de utilizar un maquillaje especial para taparlas. El tratamiento con láser ha tenido éxito en muchos casos, pero los demás tipos de cirugía no suelen ser recomendables.

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