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Malabsorción en niños

Hay niños que, a pesar de tener una dieta equilibrada, están desnutridos. El motivo puede ser la malabsorción, es decir, la incapacidad del organismo para extraer los nutrientes procesados por el sistema digestivo e incorporarlos al torrente sanguíneo.

Normalmente la digestión transforma los nutrientes en partículas pequeñas que pasan al torrente sanguíneo a través de las paredes del intestino, para llegar luego a todas las células del cuerpo. Si las paredes del intestino están afectadas debido a una infección viral o bacteriana o a la presencia de parásitos intestinales, es posible que no cumplan correctamente su función de absorción. En estos casos, los nutrientes serán eliminados a través de las heces.

La malabsorción suele afectar a niños completamente normales durante uno o dos días en los casos graves de gripe estomacal o intestinal. Rara vez se prolonga por más tiempo. De todos modos, si persisten dos o más de los siguientes síntomas, informe al pediatra.

Signos y síntomas

Entre los signos y síntomas de malabsorción, cabe mencionar los siguientes:

  • Dolor abdominal y vómitos.
  • Deposiciones frecuentes, abundantes, blandas y mal olientes.
  • Mayor susceptibilidad a contraer infecciones.
  • Pérdida de grasa y masa muscular.
  • Aumento de moretones y fracturas.
  • Erupciones cutáneas secas y escamosas.
  • Cambios de personalidad.
  • Retraso del proceso de crecimiento y ganancia de peso (puede pasar desapercibido durante varios meses).

No todos los niños que tienen problemas de absorción presentan esta sintomatología. Algunos simplemente comen más para compensar los nutrientes que están perdiendo. En otros, las paredes del intestino se recuperan tan deprisa que los niños apenas tienen molestias. En estos casos, la malabsorción no debe ser motivo de alarma.

Tratamiento

Cuando un niño sufre de desnutrición, la malabsorción es sólo una de las causas posibles. La desnutrición puede deberse a que no consume suficiente cantidad de los alimentos adecuados, o a algún problema digestivo que no permite que el organismo digiera bien los alimentos. También puede deberse a una combinación de estos problemas. Antes de decidir el curso del tratamiento a seguir, el pediatra deberá determinar la causa de la desnutrición. Para ello, necesitará reunir información de diversas fuentes:

  • Puede pedirle una lista del tipo y cantidad de alimentos que ingiere su hijo.
  • Puede analizar la capacidad que tiene el niño para digerir y absorber nutrientes específicos. Por ejemplo, puede darle al niño una solución que contenga el azúcar de la leche (lactosa) y después medir el nivel de hidrógeno que exhala al respirar.
  • Puede pedirle que recoja muestras de heces para analizarlas. Las personas sanas sólo pierden a través de las heces una parte reducida de la grasa que consumen diariamente. El detectar demasiada grasa en las heces, es un indicio de malabsorción.
  • Puede recoger una muestra del sudor del niño o "prueba del sudor" para determinar si tiene fibrosis quística. Se trata de una enfermedad que se asocia a anomalías en el sudor y a la falta o escasez de ciertas enzimas que son necesarias para la digestión.
  • En algunos casos, el pediatra pedirá a un especialista que le extraiga al niño una muestra de tejido de la pared intestinal (biopsia). El tejido será examinado al microscopio a fin de detectar posibles signos de infección, inflamación a algún otro tipo de alteración.

Normalmente estas pruebas se realizan antes de iniciar cualquier tratamiento, pero si el niño está muy enfermo, será necesario hospitalizarlo para alimentarlo artificialmente mientras se le hace el diagnóstico.

Cuando el pediatra sepa que el motivo de la desnutrición es la malabsorción, intentará identificar la causa específica del problema. Si se debe a una infección, probablemente la tratará con antibióticos. Si se debe a que el intestino es demasiado activo, le recetará fármacos que permitan contrarrestar ésto para que los nutrientes permanezcan más tiempo en el intestino y se puedan absorber mejor.

A veces no es posible identificar la causa de la malabsorción. En estos casos, se suele recomendar modificar la dieta del niño, introduciendo alimentos nutritivos y fáciles de tolerar y absorber.

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