Bebe y niños

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Más allá del entrenamiento para usar el inodoro

Al acercarse a los tres años de edad la mayoría de niños ya saben usar el inodoro, aunque hayan aprendido a hacerlo en una sillita-orinal en vez de en un inodoro como tal. Sin embargo, a partir de ahora, puesto que pronto van a empezar a ir a la escuela, tendrán que acostumbrarse a utilizar el inodoro, tanto en casa como fuera.

El primer paso de este proceso consiste en colocar el orinal cerca de la taza del inodoro, para que el niño se acostumbre a "ir al baño". Cuando ya "domine" completamente el uso del orinal, adquiera un asiento de inodoro para colocarlo en el mismo, así como una caja estable o un taburete para que el pequeño se pueda subir y bajar del inodoro por su cuenta. Así, también tendrá una superficie donde apoyar los pies mientras lo esté utilizando. Una vez haya hecho completa y voluntariamente la transición del orinal al inodoro, retire el primero del baño.

Los varoncitos suelen sentarse en el inodoro para orinar durante el "entrenamiento", pero, cuando tienen entre cuatro y cinco años, empiezan a imitar a sus padres, amigos o hermanos mayores, e intentan orinar de pie. Cuando su hijo esté aprendiendo a orinar de este modo, asegúrese de que levanta el asiento del inodoro antes de orinar. Prepárese a limpiar más de la cuenta alrededor de la taza, puesto que la puntería de su hijo dejará bastante que desear durante algún tiempo. (Advertencia: asegúrese de que el asiento del inodoro se aguanta bien después de levantarlo; muchos niños han resultado lastimados al caer el asiento).

Cuando esté con su hijo fuera de casa, enséñele a reconocer las señales que indican donde están los baños públicos y anímelo a utilizarlos cuando lo necesite. Al principio tendrá que acompañarle y ayudarle, pero, cuando cumpla cinco años debe sentirse lo suficientemente seguro como para arreglárselas por su cuenta. De todos modos, siempre que sea posible debería acompañarlo al baño un adulto o un niño mayor, o, por lo menos, esperarlo en la puerta.

Su hijo o hija también tendrá que aprender que a veces conviene ir al inodoro cuando haya uno cerca, incluso antes de sentir la necesidad imperiosa de orinar o evacuar. Así, las salidas y sobre todo los viajes en auto serán más llevaderos. A veces, sin embargo, es posible que su hijo necesite ir al baño pero no haya ninguno disponible, por lo que usted tendrá que enseñarle a orinar al aire libre. Esto no representa ningún problema para los niños, pero las niñas tendrán que aprender a ponerse en cuclillas y separar las piernas para no mojarse la ropa ni los pies. Usted puede ayudarla demostrándole cómo debe colocarse y sosteniéndola mientras está de cuclillas.

Durante todo el proceso arriba descrito, usted tendrá que ayudar a su hijo o hija, tanto en casa como afuera. Su ayuda no se limitará exclusivamente al hecho de limpiarlo después de orinar o evacuar, sino a ayudarle a quitarse la ropa y volvérsela a poner correctamente. Sin embargo, antes de que empiece a ir a la escuela, su hijo debe saber hacer todo el proceso por su cuenta. Para una niña, esto implica enseñarle a limpiarse de delante hacia atrás, sobre todo después de evacuar, puesto que, si las heces entran en contacto con la uretra o la vagina, podrían provocar infecciones en el aparato urinario o en la vagina. Los niños tienen que aprender a bajarse los pantalores (si son de cintura elástica) o a abrirse la bragueta (en el caso de que tengan).

Para facilitar las cosas al máximo, vista a su hijo o hija con ropas que se puedan abrir, bajar o quitar sin ayuda. A pesar de que los "overoles", por ejemplo, pueden ser prácticos por otros motivos, a los niños pequeños les suele costar mucho ponérselos y quitárselos sin ayuda. Para los niños de ambos sexos, lo más cómodo es llevar pantalones con cintura elástica. En el caso de las niñas, una falda o un vestido con interiores elásticos también puede ser conveniente.

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