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Las relaciones de Virgo

El padre y la madre de Virgo

El padre de Virgo

El padre virginiano posee una mezcla de disciplina y flexibilidad. Es paciente aunque tiende a mostrarse demasia­do autoritario. Siempre atento a las necesidades de sus hijos, se esmerará en darles la mejor educación. Suele ser poco demostrativo con sus sentimientos de cariño y, a veces, se desanimará cuando crea que no logra satisfacer las necesidades emocionales de sus pequeños, pero encontrará otros modos de rodearlos de afecto cálido.

Su afán perfeccionista le hace pecar de exigente, pretende­rá siempre que sus hijos lo hagan todo bien y que dominen la técnica de todo lo que emprendan.

La madre de Virgo

Es raro que la mujer virginiana tenga más de uno o dos hi­jos, pero una vez que el bebé irrumpe en su vida, se ocupará en cuerpo y alma de las necesidades físicas, emocionales y educativas de sus hijos.

Esta madre organizada los tratará con firmeza y se empe­ñará en inculcarles buenos hábitos, pero también tendrá ese toque de ternura que dará al niño la seguridad de su amor. Se ocupará del orden y, siendo tan detallista, sus hijos nunca ten­drán la nariz sucia o las zapatillas desatadas.

El hijo y la hija de Virgo

El hijo de Virgo

El niño virginiano es mental, introspectivo, reservado y re­traído, por lo que resulta difícil conocerlo realmente. Aunque no es muy hablador, la necesidad de comunicarse con los de­más es muy grande, por lo que los padres no deben permitir que se encierre en sí mismo. Es perseverante, práctico e inge­nioso, pero raramente se mueve sin el apoyo y la ayuda de otros. Disciplinado y prolijo, se siente a gusto en ambientes or­denados. Es muy curioso, pero no siempre se atreve a pregun­tar o pedir. Los juegos ideales para él son rompecabezas, jue­gos de clasificación y todos los que enseñan sobre el funcionamiento de las cosas.

La hija de Virgo

La hija virginiana es tranquila, receptiva y muy obediente con sus padres. Posee una naturaleza tímida y su emotividad es frágil, aunque no lo parezca. Necesita la aprobación y el es­tímulo constante de sus mayores ante sus pequeños avances diarios. Es detallista y muy observadora, ordenada, pulcra y bastante escrupulosa. Le gusta colaborar con las tareas de su casa y no soporta la suciedad. Crítica, con un gran sentido de la justicia, es servicial y buena compañera. No suele contar sus cosas si no le preguntan y cuando se siente herida suele ence­rrarse en un mutismo del que resulta difícil sacarla.

Consejos para los padres:

  • No se burle nunca de ellos.
  • No enfatice la higiene y la limpieza, ya que tienden a ser excesivamente escrupulosos.
  • Conserve, ante todo, el contacto y el diálogo.
  • Necesitan orden y regularidad, pero recuerde que la excesiva rutina acentúa su pasividad social.
  • Necesitan sentirse apoyados y constantemente alentados para lanzarse tras sus objetivos.
  • Propóngales ayudar en las tareas domésticas para que se sientan útiles.

El novio y la novia de Virgo

El novio de Virgo

No es fácil acercarse y menos permanecer junto a un virginiano, hay que trabajar duro y con paciencia para llegar al co­razón apasionado que tan bien oculta tras su imagen de dure­za y frialdad. Pero si lo logra, encontrará un novio dispuesto a hacer todo para complacerla, tierno por demás, protector "a la antigua" y fiel hasta la muerte.

Eso sí, es exigente y puede ser muy irritable. Necesita una mujer que demuestre inteligencia.

Cómo conservar al novio de Virgo:

Cuando estén juntos en público mantenga siempre cierta formalidad y trate de no llamar la atención. Vista sencillamente pero con elegancia y jamás haga gastos inútiles.

La novia de Virgo

Puede mostrarse puritana pero no hay que dejarse confun­dir, es sólo una pose y si su novio logra llegar a ella, encontra­rá sensualidad y pasión. Necesita una relación estable. Piensa antes de actuar, es discreta y sumamente cautelosa en todo lo que tenga que ver con el amor. Si su novio comparte con ella el trabajo o un proyecto, será mayor la posibilidad de que la relación prospere.

Cómo conservar a la novia de Virgo:

No se le ocurra nunca aparecer desaliñado o sucio ante ella. No le contradiga cuando está convencida de algo y siga sus consejos al pie de la letra.

El esposo y la esposa de Virgo

El esposo de Virgo

Su carácter algo tímido y su tendencia natural a la intro­versión no le permite expresar su sensualidad fuera del marco de una relación de intimidad en la que se sienta emocionalmente resguardado. Está dispuesto a poner toda su fuerza de voluntad cuando se siente seguro de sus sen­timientos. Entonces es muy sincero en sus demostraciones de cariño. Necesita una mujer reflexiva y ordenada.

Nada lo espantará tanto como la falta de pulcritud sea en la apariencia física como en la manera en que la persona pare­ce llevar los asuntos de su vida.

La esposa de Virgo

Suele sorprender a su pareja con una sensibilidad ardien­te que sólo se expresa cuando todas las condiciones de co­modidad física y emocional están dadas. La pulcritud es pa­ra ella casi una cuestión moral; por eso, también, la exige en su pareja. Busca un marido que demuestre eficiencia y cor­dura para resolver todas las cuestiones, desde la actividad profesional hasta la forma de vestirse. Si su esposo es más bien caótico, ella tratará de imponer alguna pauta de orden. Si se siente valorada por su eficiencia, quizás sea posible su­perar la dificultad de armonizar estilos de vida tan distintos, pero si él, además, muestra un irracional rechazo a la orga­nización, entonces es más que seguro que la relación no lo­grará prosperar.

Si usted convive con un nativo de Virgo:

Solo lo convencerá con argumentos lógicos, nunca con demostraciones de afecto.

El amante y la amante de Virgo

El amante de Virgo

Es un amante tan meticuloso en la cama como en el resto de las áreas de su vida cotidiana. El sexo constituye para él una suerte de artesanía que hay que realizar con cuidado y atención. Para hacer el amor, prefiere saber qué es lo que di­cen los especialistas al respecto antes de que sean sus pro­pios sentidos quienes se lo informen. Es tímido y controla sus impulsos, pero no se puede dudar de su eficiencia ama­toria. Conoce al dedillo los puntos sensibles de la anatomía femenina y jamás se permite dejar insatisfecha a su compa­ñera. La vista es el sentido que más lo erotiza. Una mujer que entienda sus frenos y sus trabas puede ayudarlo a ser más espontáneo.

La amante de Virgo

Sus múltiples atractivos le proporcionarán muchos admi­radores dispuestos a convertirse en algo más que eso, pero no tolera a los hombres que sólo buscan llevarla a la cama. El sexo no tiene tanta importancia.

Detallista obsesiva, le gusta que su amante sea limpio y prolijo. Además antes de entregarse al amor habrá que dis­cutir varios detalles como dónde lo harán, cuánto demora­rán, etc. De todas formas, superadas esta aclaraciones, suele ser apasionada y muy capaz en cuanto a satisfacer al hom­bre que tiene al lado. Puede convertirse en una amante sen­sible y pasional si se decide a llevar sus fantasías a la prácti­ca sin sus habituales inhibiciones.

Alguien que es capaz de presentarse a una cita despeina­do o con las uñas sucias no tiene ninguna chance de conver­tirse en su amante.

El amigo y la amiga de Virgo

El amigo de Virgo

Generalmente tiene un grupo reducido de amigos. Aun­que valora el intercambio profundo que se da al abrirse to­talmente al otro, al virginiano le cuesta hacerlo y toma sus precauciones porque teme confiarse en alguien que lo pue­da abandonar después. Cuando baja las barreras de defen­sa, su entrega es total. Da excelentes consejos y le complace que sus relaciones lo consulten.

Posee un lado frío y calculador que le permite probar si la persona en la que se ha fijado corresponde exactamente a lo que espera de ella. Si no es así, no tendrá piedad en recha­zarla.

La amiga de Virgo

Sabe diferenciar muy bien entre sus amigos y sus conocidos. No entabla amistades a la ligera pero cuando lo hace es buena, siempre dispuesta a hacer favores y poco dada a pedirlos. Edu­cada y discreta, tiene gran habilidad dialéctica y un toque de humor satírico que combina con su deseo de ser útil. Es muy confiable y dejará todo para ayudar a sus amigos cuando éstos lo necesiten. Su fidelidad no tiene fallas pero tampoco permite la más mínima trampa en el otro. Exige sinceridad. Es quisqui­llosa e hipercrítica y, a veces, puede exasperar con sus quejas continuas o sus comentarios poco afortunados sobre cuadros torcidos o manchas en la ropa de los demás.

El suegro y la suegra de Virgo

El suegro de Virgo

Su modesta personalidad hace que no sea considerado como un peligro. No le gustan las mujeres llamativas, ato­londradas o aniñadas. Su deseo de perfección es tan eleva­do que es capaz de transformar a todos los que le rodean pa­ra alcanzar este objetivo sublime. Es discreto y poco habla­dor, le encanta leer y sus focos de interés son variados, pero sólo compartirá los temas que le interesen.

Cómo hacerlo su aliado:

Con este suegro será imprescindible que usted suavice y modere su estilo para poder ganárselo. Sirva las comidas siempre a horario y mantenga la casa en perfecto orden cuando él vaya de visita. Elogie su capacidad para analizar detenidamente cada situación.

La suegra de Virgo

Servicial, silenciosa, apenas notará su presencia. Sin embar­go esta suegra no perderá ni un sólo detalle de su comportamiento. Memoriza gestos y frases y saca peligrosas conclusio­nes, generalmente acertadas. Es inteligente pero nada ostentosa. Ella compite sólo intelectualmente. Si comparten la misma frecuencia puede llegar a ser una buena cómplice. Si gana su confianza podrá contar con ella las veces que la necesite y sal­varse de sus críticas. Sabe guardar secretos y confidencias.

Cómo hacerla su aliada:

Aunque le resulte pesado, escúchela cuando quiera criticar a algún pariente o a alguna vecina que se encuentre en falta. No la contradiga. Simule que dedica mucha atención a mantener el orden y la estructura de su hogar.

El jefe y el empleado de Virgo

El jefe de Virgo

Por lo general es un jefe bastante solitario. No establece fá­cilmente relaciones con sus subordinados, ya que tiende a levantar barreras para preservar su vida privada. No es audaz ni emprendedor pero se distingue por su capacidad analítica y su precisión. Planifica todos sus actos cuidadosamente porque necesita razones prácticas para actuar; calcula las ventajas y desventajas y luego pasa a la acción. Se fija siempre en los pequeños detalles, supervisándolo todo y no pasa por alto los errores. Exige gente despierta y no soporta la vulgaridad, la estupidez o el descuido. Sus empleados deberán mantener sus escritorios ordenados. Detallista, pulcro y minucioso, es per­feccionista por naturaleza y puede encargarse de hacer funcionar el mecanismo interno de una organización con gran facili­dad. Siempre se quedará después de hora en su empresa.

Nunca hay que mostrarle sus errores ya que él lo tomará como una crítica severa y eso puede costarle el puesto a quien se atreva.

El empleado de Virgo

El virginiano es ideal para los trabajos minuciosos y com­plicados. Le gusta trabajar y hacerlo bien. Prefiere trabajar en relación de dependencia pero, generalmente, a través de su destreza, llega a ocupar lugares destacados en su profesión. Cualquiera sea el trabajo que desempeñe se distingue por su seriedad y su eficiencia. Es puntual, respetuoso y cortés, posee un sentido de la responsabilidad absoluto, por lo que es muy apreciado por sus superiores. Exigente, detallista, minucioso y estricto, jamás entrega un trabajo descuidado. No hace falta que nadie lo supervise, se basta él mismo para cumplir con sus obligaciones. Pero tampoco se deja explotar. De hecho, no da­rá más que lo que quiere dar. Generalmente se convierte en el brazo derecho de su empleador.

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