Signos

Volver a la sección Signos

Anuncios

Las relaciones de Sagitario

El padre y la madre de Sagitario

El padre de Sagitario

Como padre, Sagitario puede ser un perfecto compañero de juegos, pero su falta de delicadeza puede herir fácilmente la sensibilidad de sus hijos. Equitativo y justo, nunca impon­drá castigos inmerecidos y tratará de explicarles siempre el motivo de sus actos. La práctica de deportes y la vida al aire libre serán un punto de unión y contacto con ellos. Más que un papá, los chicos sentirán que encontraron al hermano mayor de sus sueños.

La madre de Sagitario

Una vez superado su primer miedo a la responsabilidad, esta mamá se las arreglará con los pañales y las mamaderas como la más eficiente de las niñeras. Además, relatará los cuentos de final feliz en los que ella misma cree mientras sus retoños crecen con espíritu alegre.

Ellos la adorarán por ser una excelente y divertida compa­ñera de juegos. Generalmente tiene buen humor, salvo cuan­do está cansada o enojada. Tendrá que aprender a poner lími­tes, controlando su tendencia a no dar demasiada importancia a la disciplina.

El hijo y la hija de Sagitario

El hijo de Sagitario

Expansivo y alegre, este pequeño ama la actividad física, la diversión y las grandes aventuras. Es un idealista que confía en sí mismo y en los demás. Sincero, compasivo, generoso y leal, si se lleva por delante a los demás, es por el entusiasmo que po­ne en lo que hace. Su imaginación no tiene límites y su sed de aventura puede llevarle a probar las más osadas travesuras. Sa­be y le gusta "hacerse el payaso", y ciertamente resulta difícil enojarse con él. De todos modos, habrá que ponerle límites, ya que su tendencia a los excesos se revelará desde la más tierna edad. También conviene que practique deportes al aire libre.

La hija de Sagitario

Alegre y sincera, esta hija puede ser muy divertida, ilumi­nando el entorno familiar más austero. Desconociendo el peli­gro, transita por la vida sin miedo y la franqueza es una de las cualidades más sobresalientes. Es muy imaginativa, distrayéndose con cualquier cosa. La aprobación paterna es muy importante para ella; necesita que se le reconozcan sus hazañas y que se incentiven sus habilidades. La desaprobación puede afectar su autoestima y la confianza en sí misma, especialmen­te si es el admirado papá el que desaprueba sus ideas o la cri­tica por no ser "una señorita". Aunque por fuera adopte una actitud desafiante y haga como que no le importa, en su inte­rior se sentirá herida.

Consejos para los padres:

  • Necesitan límites y ciertas restricciones, ya que darles demasiada libertad puede ser contraproducente.
  • Controlen su tendencia a dispersar su energía y su tiempo en objetivos demasiado amplios.
  • Necesitan hacer mucho ejercicio al aire libre.
  • Incentiven su afición por el deporte y satisfagan su curiosidad intelectual.

El novio y la novia de Sagitario

El novio de Sagitario

Optimista y extrovertido, necesita un espacio de li­bertad para poder ser fiel. Si se le obliga a algo no responde­rá. Aún cuando se sienta a gusto en la relación puede sor­prender a su novia con un plan donde no esté incluida: hace seis meses que están juntos, ni una pelea de importancia y se­xo maravilloso, pero de repente le contará que sacó pasaje para irse una semana al lugar menos pensado y lo más pro­bable es que lo haga solo.

Cómo conservar al novio de Sagitario:

Nunca se muestre celosa o posesiva y no intente poner límites a sus deseos. Jamás se niegue a viajar con él si se lo propone. Cada tanto, déle celos mostrándole que usted es más libre que él.

La novia de Sagitario

Aunque siente un compromiso emocional esta novia se resistirá con uñas y dientes a todo intento de atarla. La fidelidad no se ha hecho para ella. La siente como una cár­cel si no es algo que surja espontáneamente. Es una chica de­portista y compartir actividades al aire libre la hará feliz. Por otra parte se aburrirá terriblemente si su compañero no com­parte charlas profundas sobre la vida.

Cómo conservar a la novia de Sagitario:

No sea posesivo y nunca le diga lo que tiene que hacer. No invada su privacidad, pero no deje de mimarla o atenderla aunque no se lo pida. Y sobre todo jamás mienta.

El esposo y la esposa de Sagitario

El esposo de Sagitario

Necesita compartir con su pareja su natural entusiasmo y vitalidad. Nada hay más terrible para él que vérselas con una persona tendiente a la depresión y a la apatía. En realidad, es muy poco probable que logre establecer una pareja con alguien así, pues la intimidad le resultaría prácticamente impo­sible. Tiene una profunda necesidad de ampliar permanentemente sus horizontes, es viajero por naturaleza y no soporta estar encerrado. Para que la unión sea duradera su esposa de­be esforzarse en demostrarle que su libertad no peligra. Por la excesiva confianza en sí mismo encuentra fácilmente justifica­tivos para sus actos.

La esposa de Sagitario

Esta mujer se siente segura si tiene libertad, luz y alegría. Busca en su esposo un compañero con quien compartir el excitante y amplio camino de la vida. Es muy confiada y si alguna vez encuentra oscuros pensamientos o mala intención en su es­poso, la decepción será para ella terrible. Lo que más puede perturbarla es la falta de comprensión y las situaciones confu­sas. El dolor emocional la hace sentir en peligro, desprotegida e indefensa, por eso tiende más bien a ignorarlo, este mal buscan­do explicaciones positivas a todo. Posee una naturaleza fogosa y apasionada, por eso odia el tedio de la rutina doméstica. Ne­cesita permanentemente sentirse estimulada por su pareja.

Si usted convive con un nativo de Sagitario:

No ataque nunca su integridad.

El amante y la amante de Sagitario

El amante de Sagitario

Prefiere la diversidad de experiencias a las relaciones esta­bles en las que la rutina amenaza con instalarse a cada rato. Mientras mantenga la distancia necesaria como para seguir alimentando su imaginación, su amante podrá permanecer a su lado, pero ni bien quiera darle a la relación un grado mayor de formalidad, es posible que salga huyendo a toda velocidad. Le gustan las mujeres difíciles, las inconquistables y su pasión por los viajes y las costumbres exóticas le hacen preferir las mujeres extranjeras. Considera al sexo como un deporte y lo practica varias veces por día. Aunque no se detiene demasiado en los juegos previos, hará todo cuanto esté a su alcance pa­ra que su compañera quede satisfecha.

La amante de Sagitario

Los gustos personales de su amante, su ocupación, y hasta su nombre pueden ser detalles que esta mujer decida pasar por alto, porque no le interesan demasiado. En cambio, cono­cerá como nadie su esencia más recóndita aunque el contacto sea sólo superficial. Detesta a los hombres celosos y a aquellos muy dependientes.

Practica el sexo con placer, pero también es muy importan­te su espíritu. Gran parte de la satisfacción es de orden mental y le encanta hacer el amor en lugares no convencionales. Sus deseos son cambiantes y es difícil saber qué es, en realidad, lo que le gusta.

En realidad vive en busca del amor verdadero, pero mien­tras no lo encuentra necesita explorar todos los caminos que puedan conducirla hasta él.

El amigo y la amiga de Sagitario

El amigo de Sagitario

Tiene un montón de amigos por su sociabilidad. Jovial, benevolente y comprensivo, es un bromista incorregible. Pero cuando se enfada, a veces por tonterías, es de temer.

Después vuelve a sonreír y a disfrutar de la vida como si nada. En él casi todo es desmesurado, pero es tan protector, íntegro y cordial que se le perdona todo.

Disfruta haciendo regalos originales, le encanta discutir sobre temas profundos y filosóficos y sabe exactamente qué hacer para sacar a alguien de una depresión.

La amiga de Sagitario

Mantiene la amistad en un grado de idealización eleva­do. Su lealtad no tiene límites. Cuando decide profundizar en el vínculo que tiene con una persona, lo hace a fondo, en­tregándose por entero. Su círculo suele ser muy amplio, pe­ro siempre tiene un amigo especial con el cual puede contar. Generosa, encuentra maneras únicas de ayudar a sus ami­gos. Su honestidad y su franqueza pueden ser, a veces, molesta de tan cruda, pero sus exabruptos son involuntarios y, si descubre que sus palabras hirieron, es la primera en pedir perdón.

El suegro y la suegra de Sagitario

El suegro de Sagitario

Su alegría y su cordialidad no tienen igual. Le encanta es­tar con su familia y, probablemente, los visite con regular asiduidad, siempre que no se encuentre lejos haciendo su actividad favorita: viajar. También es un verdadero filósofo de la vida y se lo escucha podrá aprender mucho de él. Ge­neroso y desprendido, desconoce el rencor y siempre estará dispuesto a escuchar y ayudar en lo que pueda. Eso sí, ten­ga en cuenta que es terriblemente distraído.

Cómo hacerlo su aliado:

Deje que él crea que tiene un lugar privilegiado en la familia cuando se trate de transmitir conocimientos o de filosofar sobre la vida.

La suegra de Sagitario

Ésta si que es la suegra ideal. Siempre alegre y despreo­cupada, difícilmente se inmiscuya en sus asuntos persona­les. Su nivel de competitividad es completamente nulo y su complicidad total. Puede llegar a ser una buena amiga y ex­celente confidente. Aunque se dedique a cosas triviales, es esencialmente profunda. En el fondo de su alma soñadora y aventurera, verá en usted su propia juventud. Le encantará que se vista a la última moda, cuanto más llamativa mejor.

Cómo hacerla su aliada:

No intente quitarle su libertad, pretendiendo que la cubra cada vez que usted la necesite. Actúe con inteligencia, respete su lugar y verá como ella sola se ofrecerá para brindarle ayuda.

El jefe y el empleado de Sagitario

El jefe de Sagitario

El jefe de Sagitario es cordial, entusiasta y carismático. Fiel a sí mismo, marca los errores sin inhibición. Es direc­to, sincero y muy franco al expresar sus opiniones, aunque también puede llegar a ser cruel, ya que no se guarda na­da. Suele ser imprevisible en sus reacciones. Inestable en las decisiones, puede comenzar un proyecto un día para cambiarlo al día siguiente. No es fácil trabajar con él y me­nos aún ser su secretaria, pero su optimismo y jovialidad desbordantes le granjean la simpatía y adhesión de las per­sonas que tiene a su cargo. Es generoso, en absoluto estric­to y se preocupa seriamente por la situación salarial de sus subalternos. Nunca dice adonde va o qué está por hacer.

Seduce a cuanta mujer se le cruza en el camino, pero es mejor no cometer errores porque no se calla, por más vio­lento y fuerte que sea lo que tiene que decir.

El empleado de Sagitario

Se entusiasma fácilmente, es idealista, curioso y hace bro­mas permanentemente. Tiene una fe absoluta en todo lo que hace y siempre busca nuevas metas, generalmente difíciles de lograr. Completamente informal, no soporta los horarios y tie­ne reales dificultades para cumplirlos; prefiere trabajar a des­tajo en horas insólitas. Le cuesta entregarse a las tareas rutinarias y se rebela abiertamente ante lo que considera injusto. No le gusta resolver pequeñeces, necesita un buen proyecto que lo tenga ocupado durante buena parte del tiempo. Sin embargo es responsable, se deja persuadir y gracias a su naturaleza jo­cosa, logra convertir el trabajo en diversión, siendo un colega buscado. Sabe levantar el ánimo de sus compañeros con asombrosa facilidad.

Anuncios
Signos

Volver a la sección Signos