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Las relaciones de Capricornio

El padre y la madre de Capricornio

El padre de Capricornio

Como padre, el capricorniano tratará ante todo de inculcar­les a sus pequeños el amor por el trabajo y la necesidad de conseguir la independencia por sus propios medios. Puede ser demasiado estricto y convencional a la hora de educar a sus hijos. Como le cuesta dar salida a sus sentimientos, a menudo expresa su cariño a través de acciones prácticas. Debe evitar las exigencias y los comentarios sarcásticos a los que es tan proclive.

La madre de Capricornio

Como madre es un poco estricta y exigirá que los niños sean educados en el respeto de las tradiciones familiares. Seguramente se ocupará de enseñarles excelentes modales y no les consentirá caprichos o desobediencias. Siendo la más prác­tica del zodíaco, infundirá a sus hijos su hábito de economía y de respeto por la calidad. Aunque no es de dar muchos besos o abrazos, sus hijos contarán siempre con su oído atento, dis­puesta a escuchar tanto sus logros como sus preocupaciones.

El hijo y la hija de Capricornio

El hijo de Capricornio

El hijo de Capricornio suele ser serio y responsable, algu­nas veces en exceso. Se destaca por su madurez mental. Tiene una gran capacidad de comprensión y posee una enorme fuer­za de voluntad. Su original sentido del humor sale a relucir desde que es pequeñito. Sin embargo es muy reservado res­pecto a sus emociones y sentimientos, hecho que se acentúa en la adolescencia. En ocasiones, por querer arreglárselas solo, se confina en un mundo inventado por él al que nadie tiene acceso. Necesita mucha ternura y extensas conversaciones que satisfagan su curiosidad, generalmente no expresada.

La hija de Capricornio

Juiciosa, obediente, comprensiva y más bien callada, la hi­ja de Capricornio es muy introvertida. Le gusta estar en com­pañía de adultos y suele estar al tanto de todo lo que ocurre en la familia. Tiene una gran capacidad para seleccionar a sus amigos. Conviene incentivar en esta niña la espontaneidad y la libertad de acción, enseñándole a no tomarse a sí misma tan en serio y explicándoles que el cariño si no se demuestra es co­mo si no existiera.

Consejos para los padres:

  • Enséñeles a demostrar afecto, con el ejemplo.
  • Necesitan que les den confianza y responsabilidades. Asígnenles, desde pequeñitos, tareas domésticas, el cuidado de sus hermanos, etc.
  • Ayúdenlos a desarrollar su capacidad creativa, incentivando su interés por la música y la escultura.
  • Respeten sus tiempos, no los obliguen a hacer las cosas deprisa.
  • Necesitan distracciones para no estar tan absortos en sus cosas.

El novio y la novia de Capricornio

El novio de Capricornio

Este hombre necesita hacer inversiones a largo plazo y el noviazgo no es una excepción. Es un ejemplar difícil de roer. Aunque al final termine siendo un tierno corderito, trata de no ser descubierto y mantiene la cautela todo lo posible. Una vez convencido estará dispuesto a trabajar por la pareja a tiempo completo y sin reclamar horas extras. Sensible a las responsa­bilidades y los deberes se consagrará en cuerpo y alma a la mujer que ama. Es de los novios más fieles del zodíaco y su­mamente protector. Eso sí, hay que tener muy presente que las frivolidades no van con él.

Cómo conservar al novio de Capricornio:

Nunca descuide su aspecto físico ni se entrometa en discusiones familiares. Sea diplomática en el momento de hacerle una observación o pedido.

La novia de Capricornio

Esta chica planifica todo, escuchando más a su cabeza que a su corazón. Suele ser excesivamente racional y tener la autoestima un poco baja, por lo que tendrá que ser muy obvia la intención de quien pretenda ser su novio para que se entere de que le interesa. En primer lugar, le resultará difícil de creer, después se tomará tiempo para reflexionar, y por último, si el sondeo interno arroja resultados positivos, se lanzará a la rela­ción. El novio perfecto será el que le permita sentirse segura para expresar su capacidad oculta de disfrutar de la vida.

Cómo conservar a la novia de Capricornio:

Nunca deje de mostrar interés en su progreso personal. Consiga un empleo con buena paga. Cada tanto propóngale un fin de semana lejos de todas las obligaciones laborales y familiares.

El esposo y la esposa de Capricornio

El esposo de Capricornio

Es muy cauteloso y le puede llevar más tiempo que a los demás entregar su corazón, pero una vez que ha superado el miedo a la frustración, suele ser un esposo fiel y muy conside­rado. Le gusta la vida familiar. Sus proyectos con la persona que quiere incluyen el éxito económico, porque su sexualidad se hace más espontánea si se siente respaldado por una cuen­ta en el banco. Su sentido de la ética lo transforma en un espo­so sumamente fiel, porque necesita ser leal con sus propias elecciones para sentirse bien. Son pocas las dificultades que le hacen tambalear. Buscará todas las soluciones que se le ocu­rran para mantener viva la relación.

La esposa de Capricornio

El matrimonio es para Capricornio algo serio, porque en su vida todo lo es. Si bien el sentido de responsabilidad con que aborda la vida de pareja constituye una virtud, aprender a dis­tenderse para disfrutar del lado más divertido de la vida la beneficiaría enormemente.

No es fácil convivir con ella porque es una esposa exigente que siempre espera mucho de su pareja. Responsable en todo, nunca dejará nada librado al azar.

Necesita solidez emocional y distancia; es muy raro que logre establecer un vínculo de intimidad con alguien excesi­vamente dependiente o atrapante. Los espacios de soledad y recogimiento interior son esenciales para su bienestar. Es fundamental respetar sus tiempos. Su pareja nunca debe in­tentar apurarla.

Si usted convive con un nativo de Capricornio:

Disentir con él más frío representante del zodíaco es complicado. Será mejor apelar a la sutileza.

El amante y la amante de Capricornio

El amante de Capricornio

Es un amante exigente y muy perseverante; cuando deci­de llevar a una mujer a la cama no parará hasta conseguir­lo. No es una persona fría pero, a veces, se comporta como si lo fuera porque su necesidad de ordenarlo todo, hasta las pasiones, puede hacerlo aparecer de ese modo.

No improvisa, su forma de procurarse placer y de dárse­lo a su compañera es producto de una ardua elaboración, y prefiere los lugares cómodos para expresar sus cualidades amatorias. Su laboriosidad, a veces excesiva, puede conspi­rar contra su vida sexual. A menudo llegará a la cama tan cansado e invadido por problemas laborales que no sentirá deseos de hacer el amor. O, tal vez, mientras lo hace, segui­rá pensando soluciones para un problema que no pudo re­solver en la oficina.

La amante de Capricornio

No es demasiado fácil complacerla del todo. Necesita un amante eficiente, leal y apasionado pero dispuesto a respe­tar los límites que le fije. Además, como sus horarios son tan rígidos, le cuesta acceder a las proposiciones de su ga­lán de ir a la cama justo en el momento en que tenía desti­nado a la lectura o a hacer los llamados telefónicos pen­dientes. Precavida y, por lo general, recelosa, se libera en el plano sexual. Le gusta dejarse seducir, aunque sin perder nunca el dominio de la situación. Jamas deja nada librado al azar. Le fascinan los juegos previos y puede bastar una caricia para excitarla. Sabe encender el deseo de su compa­ñero y prefiere hacer el amor con la luz prendida. Siente debilidad por los hombres varoniles e insaciables y su adicción al trabajo la impulsa a buscar amantes en el ámbi­to laboral.

El amigo y la amiga de Capricornio

El amigo de Capricornio

Suele tener muy pocos amigos por el temor a ser defrau­dado. Si se presenta la oportunidad de vincularse, sopesa muy bien el pro y el contra de esa relación, tardando todo el tiempo necesario para valorar las cualidades del que tiene enfrente y procurando conocerlo mucho antes de entregarse y mostrarse tal como es. Es sobrio y austero hasta parecer ta­caño y, más bien, parco en palabras. Tiende a la melancolía y hay que animarle a sonreír, pero en los buenos y en los ma­los momentos siempre está ahí y siempre responde, con su sensatez, su serenidad y su sabiduría.

La amiga de Capricornio

No es fácil entrar en el círculo de sus amigos más íntimos, pero cuando se abre, es de las más confiables. Otorga a la amistad la importancia de un lazo tan fuerte como el matri­monio. Para ganarse su confianza y su aprecio hay que mos­trar sentido práctico, solidaridad y buenas maneras.

Quiere amigos serios, responsables y a prueba de todo, ya que le resultaría muy doloroso constatar una traición. A veces le cuesta relacionarse porque no sabe dejarse ir, pero sabe ser gentil con sus vínculos y ellos pueden contar con ella en todo momento.

El suegro y la suegra de Capricornio

El suegro de Capricornio

Puede ser muy frío y distante, porque desconfía instinti­vamente de todos los que pueden no aceptarlo totalmente. Cuando lo conozca con el tiempo y vea que responde a su mejor patrón, entonces comenzará a vincularse. De todos modos nunca expresará abiertamente sus emociones y sentimientos. No se entromete demasiado pero no soporta a los yernos inútiles o vagos, ya que él ha trabajado toda su vida y es probable que lo siga haciendo hasta su vejez.

Cómo hacerlo su aliado:

La única forma de impactarlo es actuando con seriedad y disciplina en los asuntos importantes de la vida. Siendo prolijo y ambicioso y mostrando respeto por sus mayores.

La suegra de Capricornio

Aunque en principio no lo parezca, ésta sí puede ser la sue­gra temible. Tendrá que aceptarla tal como es, porque ella no hará nada por adecuarse a los demás. Rígida, fría y poco co­municativa, su nivel de complicidad es nulo. Es rencorosa por lo que conviene no ofenderla nunca. Tampoco espere de ella demostraciones de afecto, ya que le cuesta expresar sus sentimientos. A su favor tiene que en los momentos más difíciles, podrá contar con ella.

Cómo hacerla su aliada:

Si quiere ganársela tendrá que ser muy recatada, vestirse sobriamente y por supuesto tener un título, dinero o una profesión que, según ella, valga la pena.

El jefe y el empleado de Capricornio

El jefe de Capricornio

Es un jefe paternalista, severo y justo, que imparte orde­nes con tranquilidad y sin levantar la voz. Muy ambicioso, busca estar en la cima del poder. Es exigente y extremada­mente escrupuloso, si comete alguna equivocación o error de juicio, se siente desdichado. El fracaso para él implica de­presión. Estricto y muy responsable, no tolera la ineficiencia y es realmente duro con sus empleados, estableciendo siem­pre cierta distancia con su actitud fría y formal. Es un jefe solitario, tímido y busca secretamente que lo adulen. Muy decidido en la acción y preciso en sus ordenes, jamás se de­ja llevar por proyectos ilusorios. Es bastante predecible. Su jornada laboral no tiene fin; inicia su tarea al amanecer ter­minándola a media noche.

El empleado de Capricornio

Este hombre regido por el severo Saturno exhibe un com­portamiento tranquilo, aplomado, organizado, disciplinado y serio. Posee una inflexible persistencia para conseguir sus objetivos. Su resistencia y capacidad laboral lo hacen real­mente valioso como empleado. Extremadamente puntual, casi siempre llega a su trabajo unos minutos antes. No hay nada que le resulte demasiado, se aplicará las horas que sean necesarias hasta cumplir con sus tareas.

Necesita impresionar a sus superiores pero en el camino hacia el logro de sus ambiciones llega a distanciarse de sus compañeros. No suele cambiar de trabajo con frecuencia.

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