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Las relaciones de Cáncer

El padre y la madre de Cáncer

El padre de Cáncer

Es el más tierno y cariñoso de los papas del zodíaco. Cada dos por tres llegará a casa con ositos de peluche, golosinas o juguetes. Le encanta contar historias y leerle cuentos a sus hi­jos. Gracias a su prodigiosa memoria tendrá un gran reperto­rio de anécdotas de su propia infancia, que relatará con verda­dero deleite. Buen consejero, los niños siempre tendrán un oí­do atento a quien confiar sus temores y preocupaciones.

La salud de los pequeños ocupa un lugar primordial en su agenda, incluso puede llegar a obsesionarse por una tosecita o la falta de apetito de sus vástagos.

La madre de Cáncer

Es la madre por excelencia, para quien los hijos son lo pri­mero. Tanto, que puede llegar a ser excesivamente sobrepro­tectora. Los niños, por su parte, serán también muy apegados a ella porque encontrarán en su regazo, refugio y fortaleza. De­berá estar atenta a esta tendencia al exceso de amparo, para evitar que sus hijos sufran un impacto desagradable a la hora de salir al mundo.

Preocupada siempre por su salud y su bienestar, nada le parece demasiado bueno para sus retoños. Puede ser bastan­te obsesiva, preocupándose de manera exagerada y dedicán­dose a hacer todo por ellos, lo que puede crear dependencia en los niños.

El hijo y la hija de Cáncer

El hijo de Cáncer

De naturaleza emocional y sensible, es tímido, reservado y desconfiado, pero también posee fortaleza interior, determinación y gran tenacidad para lograr sus objetivos.

El entorno y los intereses de sus parientes ejercen una gran influencia en él. Necesita sentirse inmerso en el clima protector y cálido de una familia unida. Los padres que tie­nen la costumbre de pelearse, gritar o castigar a los niños pueden ocasionarles mucho daño a estas criaturas. El silen­cio es el mejor método correctivo que puede emplear la ma­má de un canceriano. Muy fantasioso, tiende a soñar des­pierto, le encanta que le cuenten cuentos y quedarse jugan­do en casa en un día de lluvia.

La hija de Cáncer

Extremadamente sensible y muy impresionable, esta hija responde mejor a las palabras dulces que a los gritos. El medio familiar es sumamente importante para ella; admira y respeta a su papá y adora a su mamá. Tiende a encerrarse en sí misma y no hablar de sus preocupaciones o problemas, por lo que habrá que incentivar la expresión de sus sentimientos.

Receptiva, tranquila y muy imaginativa, esta niña posee una rica vida interior. A veces puede mostrarse excesivamente cautelosa. Es amable y solidaria, lo que la hace muy popular entre sus compañeros.

Consejos para los padres:

  • Su casa debe ser un lugar en donde se sientan protegidos y protectores.
  • Necesitan sentirse importantes frente a su familia y, de este modo, ir adquiriendo independencia.
  • Necesitan mucho cariño y comprensión para procesar los vaivenes de su emotividad cambiante.
  • Hay que incitarles a hablar de sus cosas, a abrirse, especialmente cuando tengan problemas.

El novio y la novia de Cáncer

El novio de Cáncer

El novio de Cáncer es galante y seductor. Siempre se muestra dispuesto a comenzar una relación, aunque tiene fantasías que no siempre se corresponden con la realidad. Cálido y protector, evita toda situación que pueda producir heridas a su novia, pero también es exigente, pedirá ternura y también pasión. Es inseguro y sus estados de ánimo son muy cambiantes. Si no le sigue el juego, vuelve a su centro sin que los conflictos le duren demasiado. En él encontrará fidelidad, una sensualidad exquisita, devoción por su pareja y ganas de formar una familia para siempre.

Cómo conservar al novio de Cáncer:

Asegúrese de convertir a su madre en una aliada, pues tendrá que contar con su aprobación para que él le pida matrimonio. Conserve las cartas que le envía y atesore sus regalos. Y jamás se burle de él.

La novia de Cáncer

Es cautelosa y, aunque la pasión la llame a gritos, no se entregará si no confía ciegamente en usted. Recién entonces abrirá su caparazón. Es bastante posesiva debido a su inse­guridad y, a veces, busca la competencia con otras mujeres para estar segura del amor que su novio le profesa. De to­dos modos, si tiene una aventura, generalmente será por accidente y no por decisión; por ejemplo aconsejando a al­guien en un momento difícil. Pero en seguida sentirá que ha sido desleal y confesará a su novio del desliz, hecha un mar de lágrimas.

Cómo conservar a la novia de Cáncer:

Acepte siempre sus invitaciones a cenar. Sea cariñoso y no rechace nunca sus ideas, pues se ofenderá. Consolide su posición económica y dígale constantemente que la quiere.

El esposo y la esposa de Cáncer

El esposo de Cáncer

El esposo de Cáncer es muy protector, aunque a veces pue­de descuidar aspectos de la relación que él no considera importantes. El secreto es hacerle saber cuando tiene que detener su imaginación y ocuparse del presente.

Jamás dejará pasar la fecha del aniversario de bodas sin hacerle un obsequio o proponerle un brindis como celebra­ción. Hará todo lo que esté a su alcance para evitar proble­mas. Si tiene que enfrentar una separación, no le resultará nada fácil comenzar una nueva vida.

La esposa de Cáncer

Esta esposa puede ser muy cariñosa, atenta y siempre dispuesta a cuidar y mimar a su marido, pero para poder abrirse en la intimidad necesita sentirse emocionalmente contenida. Le resulta más que difícil convivir con alguien que no tome en cuenta su enorme necesidad de afecto y pro­tección. Necesita un marido muy seguro de sí mismo y bien afianzado en el mundo concreto. Para ella la formación de una familia, más que un deseo, es una necesidad ligada a la supervivencia. Tratará siempre de evitar por todos los me­dios la ruptura.

Si usted convive con un nativo de Cáncer:

Conviene evitar a toda costa entrar en competencia con la mamá de un canceriano o cualquier tipo de crítica hacia ella.

El amante y la amante de Cáncer

El amante de Cáncer

Es un pedagogo del sexo y le fascina dar cátedra, sobre to­do a quien no tiene demasiada experiencia. Agresivo y pacien­te a la vez, le gusta que todo salga tal cual él lo dispone. Alcanzar el orgasmo simultáneamente con su compañera sue­le ser su principal objetivo en el lecho.

Para él una amante es alguien que necesita de su cuidado y si tiene que alejarse de ella por algún tiempo debido a motivos de trabajo, no lo hará sin llevar siempre encima algún souvenir que lo haga sentirse más acompañado.

Su inseguridad lo llevará a pensar que su lugar será ocupa­do por otro amante más diestro, con mayor experiencia se­xual. Por eso, atravesará períodos de terribles celos. Sin embargo sus continuas atenciones y su deseo de compla­cer a su amante harán que rara vez ésta quiera irse de su lado.

La amante de Cáncer

Esta mujer jamás saltará al vacío sin red proponiéndole a su amante lo que realmente desea. Es sumamente tímida y una vez en la cama habrá que persuadirla para que se expre­se sin inhibiciones. Liberada de sus trabas, puede resultar deslumbrante.

La gran motivación para acercarse a alguien es su deseo de protegerlo. Su amante ideal es aquel capaz de adaptarse con versatilidad a sus continuos cambios anímicos y a sus deseos siempre diversos. No siempre estará en condiciones de ofrecerle una sesión de amor apasionada porque muchas serán las veces en que necesite sólo un contacto físico tierno y reconfortante en el que no esté de por medio el sexo. Para go­zar más plenamente de sus relaciones deberá obedecer sólo a sus impulsos y aprender a desear.

El amigo y la amiga de Cáncer

El amigo de Cáncer

Es el más amable y afectuoso de los amigos. Idealiza el sentido de la amistad creyéndola inalcanzable, pero cuan­do logra hacer intercambios muy profundos con alguien, to­ma a esa persona como parte de su familia. Sus consejos siempre son acertados y siempre está cuando se lo necesita. La fidelidad le resulta esencial. Cuando se siente herido puede encerrarse en un obstinado silencio.

Es de tener pocos amigos, pero logra uniones ínti­mas y duraderas.

La amiga de Cáncer

La canceriana tiene una idea de la amistad pura y per­fecta que derriba todas las barreras que distancian a dos personas. Comprende instintivamente al otro pero no le juzga. Incondicional y leal, sus amigos la adoran. Atenta a todos los detalles, siempre recuerda las fechas de cumplea­ños y aniversarios. Suele vivir con una especie de temor instintivo a perder la seguridad. Cuando está de mal hu­mor, puede volverse extrañamente tosca y huraña, de tra­to difícil y caprichoso.

El suegro y la suegra de Cáncer

El suegro de Cáncer

Este señor no conoce términos medios. Es el abuelo ideal a quien se le podrán confiar tranquilamente a los niños, y probable­mente los cuidará mejor que usted mismo. Además, suele ser un excelentísimo cocinero, a quien le encanta dar recetas y consejos.

Cuando pretenda meterse demasiado en su vida, deberá controlar su ira; a cambio podrá contar con él en forma incondicional.

Cómo hacerlo su aliado:

Si quiere ganar su amor desde el principio llámelo papá. Con voz dulce, pondere el hogar que él ha logrado construir. Pídale protección y, cuando una situación se vuelva tensa por la razón que sea, llore... él no soporta las lágrimas.

La suegra de Cáncer

No es una suegra fácil, pues desprenderse de sus hijos es algo sumamente doloroso. Su nivel de competitividad suele ser muy alto, ya que ella se siente siempre una ma­má. Supercariñosa con sus nietos y bien predispuesta, cui­dará de ellos mejor que la propia madre. Si se le piden con­sejos será la primera en darlos y en enseñar lo que sabe, es­pecialmente en materia de cocina. Le preocupará que la he­ladera esté vacía y la abastecerá tanto como pueda.

Cómo hacerla su aliada:

Con gestos de admiración, halague su condición de madre, alabe sus habilidades culinarias, y dígale que, decididamente, desea imitarla. Ella tendrá más remedio que adoptarla como una hija más.

El jefe y el empleado de Cáncer

El jefe de Cáncer

Puede resultar difícil trabajar bajo sus ordenes, ya que su trato puede estar seriamente influido por su estado aní­mico, que es tan cambiante como la Luna, su regente. Con frecuencia lucirá una sonrisa en los labios, pero detrás de esa actitud jovial se esconde un hombre sagaz y atento a todos los detalles. Sus empleados deberán cuidar su as­pecto personal y de su ropa. Pero por sobre todo deberán atender a su trabajo, para producir dinero, que es lo que le interesa. Cuando establece un objetivo, espera que sus empleados lo cumplan tanto como él. Tiene buen ojo para los negocios y sabe cómo sacar la máxima productividad a su empresa.

El empleado de Cáncer

El empleado canceriano tiene múltiples facetas anímicas; trata de llamar la atención constantemente con su sentido del humor pero cuando se encierra en su caparazón, resul­ta inexpugnable. Es tenaz y trabaja duramente, concentrán­dose en sus quehaceres pero no le gusta que compitan con él o que lo apuren. Necesita que le reconozcan sus méritos y pretende que su sueldo esté continuamente incrementán­dose. Si los ingresos no son acordes con sus necesidades buscará otro puesto mejor remunerado. Su eterna meta es ocupar un cargo ejecutivo. Siempre se mostrará dispuesto a ayudar a sus colegas, dando los mejores y más sensatos consejos.

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