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La mejor postura del bebe para dormir

Durante muchos años y hasta hace relativamente poco tiempo se recomendaba que los lactantes, sobre todo desde el nacimiento hasta los cuatro meses de edad, debían ser colocados boca abajo para dormir. Se creía que ésta era la mejor forma de evitar la asfixia por aspiración (bloqueo de la tráquea por comida) en caso de que vomitaran o escupieran comida. Sin embargo, investigaciones recientes indican que la postura más segura es boca arriba, sobre todo en lo que se refiere al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Por lo tanto, la Academia Americana de Pediatría recomienda que los lactantes sanos se coloquen boca arriba para dormir. El motivo exacto de por qué esta postura es más segura no está del todo claro, pero puede deberse al hecho de que el lactante colocado boca abajo obtiene menos oxígeno o elimina menos dióxido de carbono porque está "volviendo a respirar" el aire contenido en la pequeña bolsa formada por la ropa de cama que le rodea la nariz. Aunque la postura adoptada no es probablemente la única causa del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante, parece estar tan relacionada con este síndrome que la Academia Americana de Pediatría se siente obligada a hacer esta recomendación. Pero queremos dejar claro que existen algunas excepciones, que su pediatra se encargará de comentar con usted.

Esta recomendación se aplica a todo el primer año de vida de un niño. Sin embargo, es especialmente importante durante los primeros seis meses, cuando la incidencia del SMSL es mucho mayor.

También es importante que evite colocar la cabeza del bebé sobre superficies blandas y porosas, como una almohada o un edredón. Si la cara del bebé se hunde demasiado en tales superficies, el paso del aire podría quedar bloqueado. Un colchón firme cubierto por una sábana es el lugar más seguro para que duerma un lactante.

A medida que su hijo crezca, su estómago también crecerá y podrá aguantar más tiempo sin comer. Probablemente a usted le gustará saber que más del 90 por ciento de los bebés de tres meses duermen entre seis y ocho horas seguidas por la noche. La mayoría de los lactantes son capaces de aguantar tanto tiempo sin comer cuando pesan unas 12 o 13 libras. Por lo tanto, si el suyo es un bebé grande, es posible que aguante toda la noche sin comer incluso antes de cumplir tres meses. Por mucho que le puedan animar estas palabras, no espere que los problemas de sueño se acaben de golpe. La mayoría de los niños tienen altas y bajas: duermen plácidamente durante varias semanas, e incluso meses, y luego vuelven a la pauta de despertarse varias veces por la noche. Es posible que esto se relacione con los períodos de crecimiento rápido, los denominados "estirones", en los que aumentan las necesidades alimenticias o, más adelante, con la dentición u otros cambios del desarrollo.

De vez en cuando tendrá que ayudar a su hijo a conciliar el sueño o a volver a dormirse. Sobre todo cuando aún sea un recién nacido, probablemente le resultará más fácil conciliar el sueño si usted lo estimula suavemente de forma continua. A algunos lactantes les sirve que los mezan, los paseen de un lado a otro, les den palmaditas en la espalda o les pongan un chupete en la boca. A otros los calma la música de la radio o de una grabadora a bajo volumen. Hasta el sonido lejano de la televisión puede actuar como ruido de fondo reconfortante. Sin embargo, hay algunos estímulos sonoros que resultan irritantes para un bebé como, el sonido del teléfono, el ladrido de un perro o el ruido de una aspiradora.

No hay ningún motivo para obligar a un bebé a dormir siempre en su cuna. Si, por cualquier motivo, usted prefiere tenerlo cerca mientras duerme, utilice su asiento de seguridad o un moisés como cuna temporal y así podrá moverlo por toda la casa cuando cambie de sitio. (Si no tiene un moisés "oficial", él se encontrará perfectamente bien en un cesto acolchado).

Cómo duerme su hijo

Incluso antes de nacer, los días de su hijo estaban divididos en períodos de sueño y de vigilia. A partir del octavo mes de embarazo, o incluso antes, sus períodos de sueño constaban ya de las dos fases claramente diferenciadas que todos experimentamos:

  1. Sueño MOR*, La fase en que se sueña. Durante esta fase, los ojos del lactante se mueven debajo de los párpados, que permanecen cerrados, casi como si estuviera observando lo que está pasando en su sueño. También puede tener sobresaltos, dar patadas, hacer muecas y sacudir manos y pies. Todo ello son manifestaciones normales del sueño MOR.
  2. Sueño no-MOR, integrado, a su vez, por cuatro subfases: somnolencia, sueño ligero, sueño profundo y sueño muy profundo. A medida que el lactante va avanzando desde la somnolencia hasta el sueño muy profundo, va reduciéndose paulatinamente su ritmo de actividad, su respiración se hace más lenta y se vuelve muy silenciosa, de tal modo que en el sueño muy profundo el bebé está prácticamente inmóvil. Durante esta fase sueña muy poco o nada en absoluto.

Al principio, su hijo, como todo recién nacido, dormirá hasta dieciséis horas diarias, en períodos de tres o cuatro horas de duración distribuidos uniformemente entre tomas.

Cada uno de estos períodos incluirá cantidades relativamente iguales de sueño MOR y no-MOR, organizadas en el siguiente orden:

  1. Somnolencia.
  2. Sueño MOR.
  3. Sueño ligero.
  4. Sueño profundo.
  5. Sueño muy profundo.

Pasados entre dos y tres meses, el orden cambiará, de tal modo que, cuando sea mayor, su hijo pasará por todas las fases de sueño no-MOR antes de entrar en el sueño MOR. Esta pauta perdurará durante el resto de su vida. A medida que se vaya haciendo mayor, la cantidad de sueño MOR irá disminuyendo y su sueño se irá haciendo cada vez más tranquilo. Alrededor de los tres años, sólo un tercio o menos del tiempo total de sueño será de tipo MOR.

*MOR-Movimientos Oculares Rápidos

Nuestra posición

A partir de la evaluación de los datos de que disponemos actualmente sobre el SMSL, la Academia Americana de Pediatría recomienda que los lactantes sanos deben domir boca arriba, es decir, sobre la espalda. A pesar de lo que cree mucha gente, no existen pruebas de que las asfixias por aspiración sean más frecuentes en los lactantes acostados sobre la espalda (posición supina) en comparación con otras posturas. De todos modos, en algunas circunstancias, existen buenos motivos para colocar a algunos lactantes boca abajo, es decir, sobre el vientre. Le instamos a que comente su caso particular con el pediatra.

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