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Intoxicación por plomo en niños

Durante los dos primeros años de vida, su hijo atravesará una fase en la que se lo llevará todo a la boca. Masticará literalmente sus juguetes, probará el sabor de la arena y probará la comida del gato ante la más mínima oportunidad. Por poco que le agrade esto, pocas cosas le resultarán realmente peligrosas, siempre que mantenga las sustancias tóxicas y objetos cortantes o punzantes fuera del alcance del niño. Sin embargo, el plomo es una sustancia peligrosa que su hijo podría consumir sin usted darse cuenta.

Contrario a la creencia popular, la intoxicación por plomo no es provocada por morder lápices o clavarse sus puntas. El mal llamado "plomo" de los lápices no es más que grafito completamente inofensivo y la pintura que recubre la madera tampoco contiene plomo. Las intoxicaciones por plomo suelen producirse cuando una persona chupa o come algo pintado con pintura que contiene plomo o suciedad contaminada, respira el plomo contenido en el aire o bebe agua procedente de tuberías con plomo o soldadas con plomo.

El plomo estaba permitido en la pintura doméstica hasta el año 1977, por lo que se puede encontrar en las paredes y los marcos de puertas y ventanas de muchas casas antiguas. Con el paso del tiempo, la pintura se desconcha y se va desprendiendo en forma de polvo. Los trozos de pintura desconchada son una tentación irresistible para un niño pequeño, que se los llevará a la boca y probablemente se los comerá por curiosidad. Incluso aunque no se coma directamente este material, el plomo contenido en el polvo puede impregnar las manos del niño y acabar en su boca cuando coma otras cosas o se chupe los dedos. A veces la pintura antigua que contenía plomo se ha cubierto con una o varias capas finas de pintura nueva. Esto puede dar una falsa sensación de seguridad, puesto que la pintura de la capa inferior puede seguir desconchándose junto con la de las capas más superficiales.

En los Estados Unidos, aproximadamente 4 millones de niños tienen niveles inaceptables de plomo en la sangre. El vivir en la ciudad, ser pobre y de raza negra o hispana, son factores de riesgo que aumentan las probabilidades de tener un nivel demasiado elevado de plomo en la sangre. Pero hasta los niños que viven en zonas rurales o en familias acomodadas pueden correr riesgo.

Si un niño consume plomo regularmente, esta sustancia se le irá acumulando en el organismo. Aunque es posible que los efectos pasen desapercibidos durante cierto tiempo, a la larga pueden acabar afectando a muchos órganos importantes, incluyendo el cerebro. Intoxicación leve puede provocar problemas de aprendizaje y una intoxicación más grave puede provocar retraso mental y físico permanente. El plomo también puede provocar problemas intestinales, anemia, deficiencias auditivas y hasta baja estatura.

Prevención

Usted puede asegurarse de que su hijo no consuma plomo eliminando la pintura con plomo de su casa. Si vive en una casa que se construyó después del año 1977, no hay motivo de alarma, ya que a partir de este momento las leyes federales limitaron la cantidad de plomo que podía contener la pintura. En el caso de que viva en una casa antigua que no se ha pintado recientemente, lo más recomendable es que vuelva a pintarla. Sobre todo, repare grietas y raspe bien todos los desconchados y restos de pintura de paredes, techos y marcos antes de empezar a pintar. Es conveniente que encargue la reparación y pintado a un equipo especializado en la eliminación de pintura con plomo. Todas las superficies con pintura de plomo deben sellarse, cubrirse o rasparse. Si se va a raspar, la habitación, debe permanecer cerrada, para evitar que el polvo producido se extienda por toda la casa. Lo más seguro es pasar los días que dure el proceso de reparación fuera de casa.

Si, por algún motivo, usted no puede pintar su casa, manténgala lo más limpia posible e intente controlar la cantidad de polvo contenido en el aire lavando el piso y las superficies con algún producto rico en fosfatos. Este tipo de detergentes suelen venderse en las ferreterías.

En una vivienda alquilada el propietario es responsable del mantenimiento, lo que incluye las reparaciones y la pintura. Si usted sospecha que los niveles de plomo del edificio donde vive son insalubres y el propietario no responde, informe al Departamento de Salud de su comunidad. Un representante inspeccionará la casa y, en el caso de que detecte niveles nocivos de plomo, usted tendría legalmente el derecho de obligar al propietario a subsanar el problema.

También puede hacer que su hijo sea menos susceptible a intoxicarse con plomo controlando que lleve una dieta equilibrada y baja en grasas. El calcio y el hierro, en particular, reducen la cantidad de plomo absorbida por el intestino.

Tratamiento

Los niños intoxicados con plomo no suelen presentar síntomas hasta que empiezan a ir a la escuela y tienen dificultades académicas. Algunos hasta pueden ser muy activos debido a los efectos del plomo. Por este motivo, la única forma de saber si su hijo ha sido expuesto al plomo es hacerle un análisis de sangre anualmente durante sus primeros años de vida, sobre todo si pertenece a alguno de los grupos de riesgo señalados.

La prueba de cernimiento utilizada más frecuentemente para detectar intoxicación por plomo se realiza a partir de unas gotas de sangre obtenidas mediante un pequeño pinchazo en la yema del dedo. Si los resultados de esta prueba indican que el niño ha sido expuesto a niveles de plomo excesivos, se realiza una segunda prueba utilizando una mayor cantidad de sangre, extraída en esta ocasión, de una vena del brazo. Esta prueba es mucho más precisa y permite medir el nivel exacto de plomo en la sangre.

Los niños que tienen niveles altos de plomo se suelen tratar con un fármaco que se pega al plomo en la sangre y aumenta considerablemente la capacidad del organismo para eliminarlo. El tratamiento puede requerir hospitalizar al niño y ponerle una serie de inyecciones. Últimamente se prefiere administrar nuevos fármacos por vía oral en clínicas ambulatorias.

Algunos niños intoxicados con plomo requieren varios cursos de tratamiento, y todos necesitan meses de seguimiento detallado. Si la intoxicación ha sido grave, es posible que las secuelas obliguen a llevar al niño a una escuela especial y/o a terapia. Todavía no se sabe si el tratamiento puede corregir las consecuencias de una intoxicación leve, pero de lo que no hay duda es que evitan mayores problemas.

Nuestra posición

El plomo provoca lesiones cerebrales graves —cuyos efectos son en gran medida irreversibles— incluso a concentraciones relativamente bajas. La Academia Americana de Pediatría es partidaria de hacer pruebas de cernimiento de plomo a todos los niños, así como de promover la concesión de fondos para proyectos que permitan eliminar el plomo de los entornos frecuentados por niños.

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