Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños

Anuncios

Fiebre escarlatina

Cuando su hijo tenga una infección de garganta provocada por estreptococos, tiene una probabilidad entre veinte de presentar también una erupción conocida como fiebre escarlatina. Al principio, la escarlatina cursa con dolor de garganta, fiebre alta entre 101° a 104° Farenheit (38.2° a 40° centígrados) y dolor de cabeza. Estos síntomas dan paso durante las próximas veinticuatro horas a una erupción de color rojo a veces asociada a picor, que cubre el tronco, los brazos y las piernas. La erupción es algo elevada, por lo que su tacto puede recordar al papel de lija fino. La piel de la cara incluso, adquiere un color rojizo, con un área pálida, alrededor de la boca. El enrojecimiento desaparecerá al cabo de tres a cinco días, y las partes del cuerpo más afectadas por la erupción (cuello, axilas, ingles y dedos de manos y pies) se pelarán. Es posible que al principio el niño tenga la lengua blanquecina, y que después se le ponga colorada y tenga molestias abdominales.

Tratamiento

Siempre que su hijo se queje de dolor de garganta, llame al pediatra, sobre todo si va acompañado de fiebre o erupción. El médico lo examinará y tal vez haga un cultivo para determinar la presencia del estreptococo. Si detecta la presencia de esta bacteria, le recetará un antibiótico (probablemente penicilina), sea en forma inyectable u oral. Si su hijo toma el antibiótico por vía oral, es extremadamente importante que siga el curso completo de diez días de tratamiento, pues un tratamiento más corto puede provocar una reactivación de la enfermedad.

La mayoría de los niños con infecciones por estreptococos responden rápidamente a los antibióticos. La fiebre, el dolor de garganta y el dolor de cabeza suelen remitir en unas veinticuatro horas. Sin embargo, la erupción no suele desaparecer hasta pasados entre tres y cinco días.

Si el estado de su hijo no mejora con el tratamiento, informe al pediatra. Si otros miembros de la familia empiezan a tener fiebre y dolor de garganta —asociadas o no a erupción—, también deben ir al médico y se les debe hacer un cultivo para determinar si han contraído estreptococos.

Si no se trata, la escarlatina (al igual que la infección de garganta por estreptococos) puede llevar a sinusitis, infección de oído, inflamación de los ganglios linfáticos del cuello y a la formación de pus en las amígdalas. La complicación más seria de esta infección es la fiebre reumática, que produce dolor articular y, a veces, inflamación, y lesiones cardíacas. En raras ocasiones la infección de garganta por estreptococos o la escarlatina, pueden desembocar en una glomerulonefritis, enfermedad que puede lesionar los ríñones, provocando el paso de sangre a la orina y una subida de la presión sanguínea.

Anuncios
Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños