Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños

Anuncios

Familias de un solo padre

Las familias de un solo padre cada vez son más frecuentes. La mayoría de los hijos de padres divorciados están por lo menos varios años viviendo sólo con uno de sus padres. Un número creciente de niños viven hoy día con uno de sus padres, ya que éstos nunca se han casado, y un número reducido de niños viven parte de la infancia con uno de sus progenitores debido al fallecimiento del otro.

Desde el punto de vista del padre, ser el único adulto de la casa tiene sus ventajas. Puede educar al niño teniendo en cuenta sólo sus propias creencias, principios y normas, sin que surjan conflictos ni haga falta solucionar diferencias de pareceres.

Así mismo, en las familias monoparentales, los padres suelen establecer vínculos más estrechos con sus hijos. Si es el padre el que vive con los hijos, éste suele ser mucho más afectivo e implicarse mucho más activamente en su vida que la mayoría de los padres que viven en familias en las que están presentes ambos progenitores. Los niños que crecen en familias monoparentales suelen ser más maduros e independientes, porque tienen que asumir antes más responsabilidades.

No obstante, "sacar adelante" a un hijo estando solo no va a ser nada fácil, ni para usted ni para el niño. Generalmente, implica disponer de menos ingresos y, por lo tanto, tener que acostumbrarse a un nivel de vida más bajo. Si no puede permitirse pagar una niñera o una guardería, probablemente le costará mucho compaginar el trabajo con el cuidado de los niños. Si no puede contar con la ayuda de ninguna otra persona para compartir la responsabilidad de educar a sus hijos y llevar la casa, es muy probable que se aisle socialmente. Y, cuando esté bajo estrés, es fácil que sus hijos perciban y compartan ese estrés. Es fácil que usted llegue a casa bien cansado y tenga tantas cosas en la cabeza que sea difícil apoyar emocionalmente a sus hijos e impartir disciplina de forma consistente. Esto puede provocar ansiedades y problemas de conducta en los niños. La ausencia del padre del mismo sexo también puede generar algunos problemas, al limitar el tiempo que los niños están expuestos a un modelo del rol.

Aquí tiene algunas recomendaciones para que pueda satisfacer sus propias necesidades emocionales, al tiempo que les proporciona a sus hijos la guía que necesitan:

  • Aproveche todos los recursos de ayuda disponibles para a cuidar de sus hijos.
  • Conserve al máximo su sentido del humor. Intente ver el lado positivo o divertido de los retos y sorpresas que le vaya deparando la vida.
  • Por el bien de su familia y del suyo propio, cuídese. Hágase revisiones médicas periódicas, aliméntese bien y descanse, duerma lo suficiente y haga ejercicio.
  • Reserve un período de tiempo para tomarse un respiro y desconectarse de sus hijos. Relájese con sus amigos. Vaya al cine. Cultive sus aficiones. Haga cosas que le interesen a usted. Tenga su propia vida social al margen de la de sus hijos.
  • No se sienta culpable por el hecho de que su hijo tenga un solo padre. Hay muchas familias en la misma situación y lo más probable es que vayan en aumento. Usted no "le ha hecho esto" a su hijo y no necesita expiar ninguna culpa ni mimarlo más como compensación. Sentirse culpable y actuar movido por la culpabilidad no beneficiará a nadie.
  • No vea problemas donde no los hay. Muchos niños crecen sanos y felices en familias monoparentales mientras que otros tienen graves problemas en familias en las que viven ambos progenitores. El hecho de no vivir en pareja no implica que deba tener más problemas con sus hijos ni más dificultades para solucionarlos.
  • Establezca límites firmes pero razonables para sus hijos y hágalos respetar. Los niños se sienten más seguros y se comportan de una forma más sensata y responsable cuando se les fijan límites claros y consistentes. Modifique esos límites conforme sus hijos demuestren que son capaces de asumir más reponsabilidades.
  • Reserve un tiempo cada día para hacer algo a solas con cada uno de sus hijos: jugar, conversar, leer, ayudarles con las tareas, o ver televisión juntos.
  • Elogie a menudo a su hijo, demostrándole un afecto genuino y un apoyo incondicional y positivo.
  • Créese una red de apoyo lo más extensa posible. Cultive las relaciones con parientes y amigos y entérese de qué recursos y servicios pueden ayudarle en el cuidado de sus hijos. Cultive también las relaciones con otra familias que, aparte de poderle informar sobre actividades en las que podría participar su hijo (partidos de fútbol, acontecimientos culturales), estarán deseosas de intercambiar con usted servicios de niñera.
  • Dialogue con familiares de confianza, amigos y profesionales de la salud, como el pediatra de su hijo, sobre el comportamiento y el desarrollo de su niño, así como de sus relaciones familiares.

Anuncios
Bebe y niños

Volver a la sección Bebe y niños