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Emergencias de los niños

La información y las recomendaciones de esta sección, como, por ejemplo, los procedimientos de primeros auxilios en caso de atragantamiento y de resucitación cardio pulmonar, cambian constantemente. Para obtener información actualizada sobre estos procedimientos, consulte a su pediatra o a otro profesional de la salud calificado.

Es raro que un niño se enferme gravemente de repente. Basándose en los síntomas de su hijo o hija, debe ponerse en contacto con su pediatra en busca de consejo. Si se tratan a tiempo los síntomas de una enfermedad, puede evitarse que ésta empeore o que se convierta en una emergencia.

Una emergencia es aquella circunstancia en que usted cree que una lesión o enfermedad seria amenaza la vida de su hijo o podría dejarle secuelas permanentes. En tal caso, un niño necesita recibir inmediatamente tratamiento médico de emergencia. Pregúntele al pediatra con antelación cómo debe actuar en caso de una verdadera emergencia.

Muchas emergencias implican lesiones repentinas. Las causas más comunes de este tipo de lesiones son:

  • Choques de bicicleta o de auto, caidas u otros impactos violentos.
  • Envenenamientos.
  • Quemaduras o inhalación de humo.
  • Atragantamientos.
  • Ahogamientos.
  • Armas de fuego u otro tipo.
  • Electrocuciones.

Otras situaciones de emergencia pueden deberse a enfermedades médicas o lesiones. Usted puede saber que se encuentra frente a una emergencia cuando su hijo presente alguno de los siguientes síntomas:

  • Se comporta de una forma extraña o está mucho más retraído y adormilado que de costumbre.
  • Dificultad al respirar.
  • Sangramiento que no para.
  • La piel o los labios se le ponen azules o morados (o grises, en los niños de piel morena).
  • Tiene convulsiones y pierde la conciencia (ataque epiléptico).
  • Pérdida de la conciencia.
  • Dientes flojos o rotos u otras lesiones importantes en la cara o la boca.
  • Dolor en aumento o dolor intenso y persistente.
  • Una herida o quemadura profunda o grande en tamaño.
  • Pérdida de conciencia, estado de confusión, dolor de cabeza intenso o vómitos repetidos después de un trauma a la cabeza.
  • Falta de respuesta cuando usted le habla.

Si su hijo o hija ingiere algo que pueda ser venenoso o los medicamentos de otra persona, llame inmediatamente al pediatra o al centro de envenenamiento, aunque no presente ningún signo o síntoma.

No dude en pedir ayuda siempre que crea que la vida de su hijo corre peligro o si está gravemente herido.

En caso de una verdadera emergencia

  • Mantenga la calma.
  • Si es necesario y usted sabe cómo hacerlo, aplique las técnicas de resucitación cardiopulmonar.
  • Si necesita ayuda inmediata, llame al 911. Si no hay servicio de 911 en su área, llame al servicio local de ambulancias. Si no lo consigue, llame a la consulta del pediatra y deje bien claro que se trata de una emergencia.
  • Si hay hemorragia, aplique presión continua sobre la herida con un trozo de ropa limpia.
  • Si su hijo tiene convulsiones, colóquelo sobre una superficie alfombrada, gírele la cabeza hacia un lado y quédese a su lado hasta que llegue ayuda.

Cuando lleguen a la sala de emergencia, no olvide dar el nombre del pediatra de su hijo al personal, para que pueda colaborar con el equipo de emergencia y facilitarles información adicional sobre el niño. Lleve consigo cualquier medicamento que esté tomando su hijo, así como evidencia de vacunaciones. Lleve también las sustancias que sospeche podrían ser tóxicas o los medicamentos que su hijo haya ingerido.

Teléfonos de emergencia importantes

Tenga a mano los siguientes números telefónicos. Puede pegarlos en el teléfono o cerca del mismo:

  • Su teléfono y dirección.
  • El del pediatra de su hijo.
  • El del servicio de emergencias (ambulancias), 911 la mayoría de las veces.
  • El de la Policía (911 la mayoría de las veces).
  • De los bomberos (911 la mayoría de las veces).
  • Del Centro de Envenenamiento.
  • Del hospital.
  • Del dentista.

Es importante que las niñeras sepan dónde están los teléfonos de emergencia. Si tiene el servicio 911 en su área, asegúrese de que tanto la niñera como sus niños mayores sepan como marcar el 911. Compruebe también que saben dar la dirección y el teléfono de su casa, ya que el operador del servicio de emergencias solicitará esta información. Deje siempre a mano un teléfono donde puedan localizarle cuando esté fuera de casa.

Recuerde, para emergencias médicas, llame siempre al 911, al servicio de ambulancias o a su pediatra. Si su hijo está gravemente enfermo o herido será más seguro transportarlo por el servicio de emergencias médicas.

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