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Como elegir la leche de fórmula para el bebe

Cuando se disponga a comprar leche de fórmula, encontrará tres tipos básicos de productos:

Leche de fórmula elaborada con leche de vaca: Representa el 80% de las leches de fórmula que hay en el mercado. Aunque están elaboradas a base de leche de vaca, su composición ha sido alterada considerablemente para que sea adecuada para un lactante. La leche se trata con diversas técnicas, como el calentamiento, para que las proteínas sean más fáciles de digerir. Así mismo, se añade lactosa (el azúcar de la leche) para que la concentración de azúcar se asemeje a la de la leche humana, y la grasa de la leche (grasa de mantequilla) se substituye por aceites vegetales y, en algunos casos, por otras grasas animales más fáciles de digerir.

Hay leches de fórmula elaboradas con leche de vaca que están enriquecidas con hierro. Algunos lactantes no tienen suficientes reservas de hierro para colmar sus necesidades. Por lo tanto, recomendamos una fórmula fortificada con hierro para todos los lactantes alimentados con biberón desde el nacimiento hasta que cumplan un año. Hay otros alimentos para bebés que también están enriquecidos con hierro, como los cereales.

Leche de fórmula con soya: Contiene una proteína distinta (soya) y diferentes carbohidratas (polímeros de glucosa o sucrosa) que la leche de fórmula elaborada con leche de vaca. Suele recomendarse cuando el bebé no puede digerir la lactosa, el principal carbohidrato de la leche de vaca, aunque ahora ya existen productos elaborados con leche de vaca que no contienen lactosa. Muchos lactantes pasan por fases en las que no pueden digerir la lactosa, sobre todo después de tener fuertes diarreas, ya que estas afectan el funcionamiento de las enzimas intestinales. Al cambiar a un producto que no contenga lactosa, estas enzimas pueden retornar a la normalidad. Dependiendo de la gravedad y persistencia de la diarrea, puede ser conveniente darle al bebé una leche de fórmula que no contenga lactosa durante sólo una semana o bien, en contadas ocasiones, durante varios meses. Su pediatra le dirá cuándo se le puede volver a dar al bebé un producto elaborado con leche de vaca.

Otro motivo (mucho menos común) para optar por la leche de soya es que el lactante sea alérgico a la leche, lo que puede provocar cólicos, estancamiento en el crecimiento e, incluso, diarrea sanguinolenta. Este tipo de reacción puede ser tan peligrosa en un recién nacido, que algunos médicos recetan leche de soya desde el nacimiento como medida preventiva cuando existe un historial familiar de alergias a la leche de vaca. Lamentablemente, la mitad de los lactantes que son alérgicos a la leche de vaca tampoco toleran la proteína de la soya, por lo que se les deben dar leches de fórmula especiales o bien leche materna.

La leche de soya también se recomienda a aquellos lactantes que tienen un trastorno muy poco común denominado galactosemia. Se trata de una intolerancia a la galactosa, uno de los dos azúcares que componen la lactosa. Los carbohidratos utilizados para sustituir a la lactosa en la mayoría de las leches de soya son la sucrosa y el jarabe de maíz (o una combinación de los dos). Ambos son fáciles de digerir y de absorber para un lactante. La mayoría de estas leches de fórmula cuestan lo mismo que las elaboradas con leche de vaca y están enriquecidas con hierro. Algunos estados incluyen la prueba de la galactosemia entre los análisis de cernimiento que se practican a los recién nacidos. Los lactantes que tienen este raro desorden pueden consumir leche materna.

Las leches de soya disponibles actualmente en el mercado contienen bastantes proteínas, pero no tantas como la leche de vaca (que, a su vez, contiene menos proteínas que la leche humana). Además, un lactante absorbe el calcio y otros minerales menos eficazmente de la leche de soya que de la leche de vaca. Puesto que los bebés prematuros necesitan un mayor aporte de minerales, no se les suele dar leche de soya.

A un niño sano nacido a término sólo se le debe dar leche de soya cuando sea médicamente necesario. Sin embargo, algunos padres vegetarianos estrictos prefieren usar este tipo de leche porque no contiene productos de origen animal.

Fórmulas especiales: son productos elaborados específicamente para lactantes que tienen trastornos o enfermedades concretas. También existen productos especiales para bebés prematuros. Si su bebé tiene necesidades especiales, pregúntele al pediatra cuál es la leche de fórmula que más se ajusta a tales necesidades. Fíjese también en las instrucciones del paquete (cantidades, patrón de administración y proceso de preparación), ya que pueden diferir bastante de las instrucciones de los productos más habituales.

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