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Aprender a meditar

Aprende a meditar con esta guía de meditación basada en el folleto "The Basic Method of Meditation" escrito por el abad budista Ajahn Brahm .

(Original en inglés)

El Método Básico de Meditación, por Ajahn Brahm

Introducción

El Panorama Global

LA MEDITACIÓN ES el camino de soltar. En meditación, tu sueltas la complejidad del mundo exterior con el fin de alcanzar una poderosa paz interior. En todo tipo de misticismo y en muchas tradiciones espirituales, la meditación es el camino hacia una mente pura y empoderada. La experiencia de esta mente pura, liberada del mundo, es increíblemente dichosa. Es una dicha mejor que el sexo.

En la práctica de meditación, habrá algo de trabajo duro, especialmente en el comienzo, pero si eres persistente, la meditación te llevara hacia estados muy significativos y hermosos. Es una ley de la naturaleza, que sin esfuerzo no hay progreso. Ya seas un laico, monje o monja, sin esfuerzo no llegas a ningún lado.

El esfuerzo solo no es suficiente. El esfuerzo necesita ser hábil. Esto significa dirigir tu energía justo hacia los lugares correctos y sostenerla hasta que la tarea haya sido completada. El esfuerzo hábil ni obstruye ni molesta; en lugar de eso produce la hermosa paz de la meditación profunda.

El Objetivo de la Meditación

Para saber hacia dónde debe ser dirigido tu esfuerzo en meditación, debes tener un entendimiento claro del objetivo. El objetivo de esta meditación es precioso silencio, quietud y claridad de la mente. Si tú puedes entender el objetivo, entonces el lugar donde aplicar tu esfuerzo y los medios para alcanzar el objetivo se vuelven mucho más claros. El esfuerzo es dirigido para soltar, para desarrollar una mente que se inclina a abandonar. Una de las tantas sentencias simples, pero profundas del Buddha es «Un meditador que hace del soltar el objeto principal, fácilmente alcanza samadhi,» eso es, atención quieta, el objetivo de la meditación (SN 48,9). Ese tipo de meditador gana estos estados de dicha interior casi automáticamente. El Buddha estaba diciendo que la mayor causa de llegar a la meditación profunda y de alcanzar estos poderosos estados, es la habilidad de abandonar, de soltar, de renunciar.

Soltando Nuestras Cargas

Durante la meditación, no debemos desarrollar una mente que acumule y sostenga cosas. En su lugar, debemos desarrollar una mente que esté dispuesta a soltar, a dejar ir todas las cargas. En nuestras vidas ordinarias, tenemos que llevar la carga de muchas obligaciones, como si fueran muchas maletas pesadas, pero dentro del periodo de meditación, ese equipaje es innecesario. En meditación, descarga todo el equipaje que puedas. Piensa en obligaciones y logros como si fueran grandes cargas pesando sobre ti. Abandónalas libremente sin mirar atrás.

Esta actitud de una mente que se inclina a renunciar, te llevara hacia la meditación profunda. Incluso en las etapas iniciales de tu meditación, observa si es que puedes generar la energía de la renuncia -la disposición de soltar cosas. A medida que vayas soltando cosas en tu mente, te sentirás mucho más liviano y libre. En meditación, abandonar va ocurriendo en etapas, paso a paso.

Los meditadores son como pájaros que sobrevuelan el cielo y ascienden hacia las cumbres. ¡Los pájaros nunca cargan maletas! Los meditadores hábiles sobrevuelan libres de toda carga y se elevan hacia las hermosas cumbres de sus mentes. Es en esa cima de sus percepciones, donde los meditadores entenderán, desde su propia experiencia directa, el significado de lo que llamamos «mente». Al mismo tiempo, ellos entenderán la naturaleza de lo que llamamos «yo», «Dios», «el mundo», «el universo», el todo. Es allí donde ellos se volverán iluminados -no en el reino del pensamiento, sino en las altas cimas de silencio dentro de sus mentes.

La Felicidad de la Meditación

Cubriremos las cuatro etapas iniciales de meditación. Puede que desees ir a través de las etapas iniciales rápido, pero si lo haces ten mucho cuidado. Si pasas a través de los pasos iniciales demasiado rápido, puede que descubras los trabajos preparatorios no hayan sido completados. Es como intentar construir una casa sobre cimientos improvisados -la estructura subirá muy rápidamente, pero es probable que se caiga demasiado pronto! Sería prudente de tu parte pasar un buen tiempo preparando una base y cimientos sólidos. Luego, cuando procedas hacia las historias superiores -los estados de dicha en meditación- serán estables.

Etapa 1

Consciencia del Momento-Presente

Cuando enseño meditación, me gusta comenzar en la etapa simple de soltar el equipaje del pasado y el futuro. Talvez pienses que es algo fácil de hacer, pero no lo es. Abandonar el pasado significa no pensar acerca de tu trabajo, tu familia, tus compromisos, tus responsabilidades, los buenos o malos tiempos de tu niñez, etc. La forma de abandonar todas tus experiencias pasadas es demostrando desinterés total en ellas. Durante la meditación, te conviertes en alguien que no tiene historia. No piensas acerca de dónde vives, donde naciste, quienes eran tus padres, o como fue tu educación. Renuncias a toda esa historia. De este modo, si tú estas meditando con otros, todos se vuelven iguales -solo un meditador. El hecho de ser un principiante o un meditador antiguo pierde importancia.

Si abandonamos toda esa historia, somos iguales y libres. Nos liberamos de algunas de nuestras preocupaciones, percepciones y pensamientos que nos limitan, que nos impiden desarrollar la paz de soltar. Cada parte de nuestra historia es finalmente liberada, incluso el recuerdo de lo que nos pasó hace un momento atrás. Lo que sea que haya sucedido ya no nos interesa y lo dejamos ir. Ya no reverbera en nuestra mente.

Es bien sabido por la policía que investiga accidentes de tráfico, que dos testigos oculares diferentes, ambos completamente honestos, pueden dar testimonios contrarios de un mismo accidente. Cuando vemos lo poco confiable que nuestra memoria es, dejaremos de sobrevalorar el pasado. Podemos quemarlo, del mismo modo como quemamos una persona que haya muerto. Quemamos el ataúd o cremamos el cuerpo y terminamos con el asunto.

No te quedes en el pasado. Deja de seguir cargando de aquí para allá ataúdes llenos de momentos muertos. Si lo sigues haciendo, te estarás sometiendo a ti mismo a pesadas cargas que en realidad no te pertenecen. Cuando dejes ir el pasado, serás libre en el momento presente. Con respecto al futuro -Las anticipaciones, miedos, planes y expectativas- también déjalas ir. El Buddha una vez dijo, «Lo que sea que pienses que va a ser, siempre será algo diferente» (MN 113,21). El futuro es conocido por los sabios, como algo desconocido e impredecible. Generalmente es inútil anticiparse al futuro, y en meditación siempre es una gran pérdida de tiempo.

La Mente Maravillosa y Extraña

Cuando trabajas con tu mente, te das cuenta de lo extraña que es. La mente puede hacer cosas maravillosas e inesperadas. Los meditadores que están teniendo momentos difíciles para alcanzar un estado mental pacifico, en ocasiones empiezan a pensar, «Aquí vamos otra vez, otra hora de frustración» Pero a menudo algo extraño sucede: aunque ellos están anticipando un fracaso, alcanzan un estado meditativo muy pacifico.

Recientemente escuche acerca de un hombre en su primer día de un retiro de diez días. Luego del primer día, sentía tanto dolor que pregunto si se podía ir a casa. El profesor le dijo, «Quédate un día más y el dolor desaparecerá, te lo prometo.» Así que se quedó otro día, pero el dolor empeoro. Así que volvió a preguntar para irse a casa. El profesor repitió la instrucción, «Solo un día más y el dolor se ira.». El hombre se quedó un tercer día, pero el dolor era aún peor. Cada tarde de los primeros nueve días, él iba al profesor y le preguntaba si se podía ir. Y el profesor decía «Solo un día más y el dolor desaparecerá.» Para su completa sorpresa, la primera vez que se sentó en el día final, el dolor desapareció y ya no volvió. El hombre se podía sentar por largos periodos de tiempo sin ningún tipo de dolor. Estaba asombrado de lo maravillosa que es esta mente y de cómo puede producir resultados inesperados. Así que no puedes saber el futuro. Puede llegar a ser tan extraño, tan raro, tan completamente más allá de lo que hubieras esperado. Experiencias como la de este hombre pueden darte la sabiduría y el coraje de abandonar todos los pensamientos y expectativas acerca del futuro.

Cuando durante tu meditación piensas, «¿Cuándo minutos más quedan para terminar? ¿Cuánto más tengo que soportar esto?» Eso solo es divagar en el futuro. El dolor podría desaparecer en un centelleo. Simplemente no te puedes anticipar cuando vaya a suceder eso.

Durante un retiro puedes llegar a creer que tus meditaciones no fueron para nada buenas. Pero en la siguiente sesión de meditación puede que te sientes y todo se vuelva tan pacífico y fácil. Y piensas «¡Wow!» «¡Ahora puedo meditar!» Pero luego, la siguiente meditación es igual de horrible que las primeras. ¿Qué está pasando aquí?

Mi primer maestro de meditación me dijo algo que en su momento sonó bastante extraño. Él dijo que No hay tal cosa como una mala meditación. Él tenía razón. Todas esas meditaciones a las que llamas malas o frustrantes son el trabajo duro que haces por tu «salario». Es como una persona que el lunes trabaja todo el día pero no recibe ningún dinero al final del día. «¿Para qué estoy haciendo esto? piensa. Trabaja todo el día del martes y sigue sin recibir nada. Otro mal día. Todo el miércoles y el jueves trabaja, y sigue sin ver nada. Cuatro días seguidos. Luego, llega el viernes. Hace exactamente el mismo trabajo que antes, y al final del día el jefe le paga su sueldo. ¡Wow! ¿Por qué no podrán ser todos los días un día de paga?

¿Por qué no podrán ser todas las meditaciones un día de paga? ¿Entiendes la similitud? Durante las meditaciones difíciles estas construyendo tu crédito, la razón para tu éxito. En las meditaciones difíciles construyes tu fortaleza, lo cual crea el momentum para la paz. Luego, cuando halla suficiente crédito, la mente va hacia una buena meditación, y es un día de paga. Pero debes recordar que fue en las llamadas «malas meditaciones» donde la mayoría del trabajo fue realizado.

El Pasado y el Futuro son Cargas

En un retiro que di, durante una entrevista, una mujer me dijo que había estado enojada conmigo todo el día, por dos razones diferentes. En sus meditaciones tempranas la estaba pasando mal y se enojó conmigo por sonar la campana que anunciaba el fin de la meditación demasiado tarde. En las meditaciones posteriores ella ingreso a hermosos y pacíficos estados, y se enojó conmigo por sonar la campana demasiado pronto. Todas las sesiones duraron el mismo tiempo, exactamente una hora.

Cuando te anticipas al futuro pensando, «¿Cuantos minutos más faltan para que suene la campana?» te torturas a ti mismo. Así que sé muy cuidadoso y no levantes la pesada carga del «¿Cuantos minutos más faltan para que termine?» o «¿Y luego qué tengo que hacer?» Si estás pensando eso, no le estás prestando atención a lo que sucede ahora. Estas buscando problemas. No estás haciendo la meditación.

En esta etapa de meditación mantén tu atención justo en el momento presente, al punto donde ni siquiera sabes qué día es o qué hora es. ¿Mañana? ¿Tarde? -¡No lo sé! Lo único que sabes es qué momento es justo ahora. De este modo, llegas al precioso «horario de monasterio», donde simplemente estas meditando en el momento. No estás consciente de cuantos minutos pasaron o cuantos minutos quedan. Ni siquiera puedes recordar que día es.

Una vez, en Tailandia cuando yo era un joven monje, ¡había olvidado que año era! Es estupendo vivir en el reino que es atemporal, un reino mucho más libre que el mundo impulsado-por-el-tiempo en el que usualmente vivimos. En el reino atemporal, experimentas éste momento por miles de años. Has llegado a la realidad del ahora.

La realidad del ahora es magnífica e impresionante. Cuando has abandonado todo pasado y todo futuro, es como si cobraras vida. Estas aquí. Estás atento. Esta es la primera etapa de meditación, solo esta atención sostenida únicamente en el presente. Alcanzando esta etapa, has alcanzado muchísimo. Has dejado ir la primera carga que detiene la meditación profunda. Así que es importante poner mucho esfuerzo en hacer esta primera etapa fuerte, firme y bien establecida.

Etapa 2

Silenciosa Consciencia del Momento-Presente

En la introducción esbocé la meta de esta meditación: hermoso silencio, quietud y claridad de mente fecundada con las más profundas revelaciones internas (insights). Has dejado ir la primera carga que te detiene para la meditación profunda. Ahora debes proceder hacia incluso más hermosos y veraces silencios de la mente.

Silencio Significa Sin Comentario

Al discutir la etapa dos es provechoso clarificar la diferencia entre experimentar la consciencia silenciosa del momento presente y en pensar acerca de ésta. La similitud de mirar un partido de tenis en la TV ayuda. Puedes notar que dos partidos están ocurriendo simultáneamente: el partido que ves en la pantalla y el partido que escuchas siendo descripto por el comentador. El comentario generalmente es parcial. Si en un partido, un australiano está jugando con un estadounidense, por ejemplo, es bastante probable que un relator australiano provea un comentario muy diferente al comentario dado por un relator estadounidense. En esta similitud, mirar la pantalla de TV sin comentario representa la consciencia silenciosa en meditación, y prestarle atención al comentario representa pensar acerca de la meditación. Tienes que darte cuenta que estas mucho más cerca de la verdad cuando observas sin comentario, cuando experimentas solo la silenciosa consciencia del momento presente.

En ocasiones, asumimos que es a través del comentario interno como conocemos al mundo. En realidad, el discurso interno no conoce para nada el mundo. Es el discurso interno el que hace girar los espejismos (delusions) que causan sufrimiento. El discurso interno nos hace estar enojados con nuestros enemigos y formar peligrosos apegos a nuestros seres queridos. El discurso interno causa todos los problemas de la vida. Construye miedo y culpa, ansiedad y depresión. Crea estas ilusiones con la misma habilidad con la que un actor talentoso manipula la audiencia para crear terror o lágrimas. Así que si tu persigues la verdad, deberías valorar la consciencia silenciosa, y cuando meditas, considérala más importante que cualquier pensamiento.

Es el alto valor que uno le da a los propios pensamientos el mayor obstáculo hacia la consciencia silenciosa. Sabiamente removiendo la importancia que uno le da al pensamiento y cayendo en la cuenta de la precisión de la consciencia silenciosa, se abren las puertas hacia el silencio interior.

Una forma efectiva de superar el comentario interior es desarrollar una refinada consciencia del momento-presente. Observas cada momento tan de cerca que simplemente no tienes tiempo para comentar acerca de lo que acaba de suceder. Un pensamiento es generalmente una opinión acerca de lo que acaba de suceder: «Eso fue bueno.» «Eso fue asqueroso.» «¿Qué fue eso?» Todos estos comentarios son acerca de las experiencias previas. Cuando estas señalando o haciendo un comentario acerca de la experiencia que acaba de pasar, no le estas prestando atención a la experiencia que acaba de llegar. Estas tratando con visitantes antiguos y descuidando a los recién llegados.

Para desarrollar esta metáfora, imagina que tu mente es un anfitrión en una fiesta, saludando a los invitados a medida que llegan a la puerta. Si un invitado entra y tú empiezas a hablar con esta persona acerca de esto o aquello, entonces no estarás cumpliendo el deber de prestarle atención a cada invitado que entra. Dado que un nuevo invitado entra por la puerta en cada momento, debes recibir a cada uno e inmediatamente recibir al siguiente. No puedes permitirte entablar incluso la más corta conversación con ningún invitado, ya que esto significaría que estás perdiéndote al siguiente invitado. En meditación, experiencias vienen una a una a través de las puertas de nuestros sentidos hacia nuestra mente. Si tú recibes una experiencia con atención y luego comienzas una conversación con ésta, te perderás la siguiente experiencia que viene justo detrás.

Cuando estas perfectamente en el momento con cada experiencia, con cada invitado que entra en tu mente, entonces simplemente no tienes espacio para discurso interno. No puedes charlar contigo porque estas completamente ocupado con recibir atentamente todo apenas llega. Esto es perfeccionar la consciencia del momento-presente al nivel donde se vuelve consciencia silenciosa del presente en cada momento.

Desarrollando silencio interior estas soltando otro enorme peso. Es como si hubieras estado cargando un pesado saco de rocas en tu espalda por treinta o cincuenta años continuamente, y durante ese tiempo hubieras caminado fatigosamente por muchos, muchos kilómetros. Ahora has tenido el coraje y encontrado la sabiduría de quitarte ese saco de rocas y ponerlo en el piso por un rato. Te sientes tan inmensamente aliviado, tan liviano y tan libre, ahora que ya no tienes tu carga.

Otra técnica útil para desarrollar silencio interior es reconociendo el espacio entre pensamientos, o entre periodos de discurso interno. Vigila de cerca con atención afilada cuando un pensamiento termina y antes de que otro pensamiento comience -¡ahí! ¡Esa es la consciencia silenciosa! Puede ser solo momentáneo al principio, pero a medida que reconoces ese fugaz silencio, te acostumbras a él. Y a medida que te acostumbras a él, más largo se vuelve el silencio. Comienzas a disfrutar el silencio, una vez que finalmente lo encuentras, y esa es la razón por la que crece. Pero recuerda, el silencio es tímido. Si el silencio te escucha hablar acerca de él, desaparece inmediatamente.

El Silencio es Encantador

Sería maravilloso para cada uno de nosotros si pudiéramos abandonar todo discurso interno y residir en la consciencia silenciosa del momento presente por suficiente tiempo para poder darnos cuenta lo encantadora que es. El silencio es mucho más productor de sabiduría y claridad que el pensamiento. Cuando nos damos cuenta de eso, el silencio se vuelve más atractivo e importante. La mente se inclina hacia él, lo busca constantemente, al punto donde se encarga del proceso de pensamiento solo si es realmente necesario, solo si tiene algún sentido hacerlo. Cuando nos damos cuenta de que la mayoría de nuestro pensamiento es realmente inútil, que no nos lleva hacia ningún lado y que solo nos da dolores de cabeza, gustosamente y fácilmente pasamos mucho más tiempo en quietud silenciosa. Esta segunda etapa de meditación entonces es consciencia silenciosa del momento-presente. Puede que queramos pasar mucho tiempo desarrollando solo las primeras dos etapas, porque si podemos llegar a este punto, ciertamente habremos avanzado un largo camino en nuestra meditación. En esa consciencia silenciosa del «justo ahora», experimentamos mucha paz, alegría y consecuente sabiduría.

Etapa 3

Consciencia Silenciosa del Momento-Presente de la Respiración

Si queremos ir más lejos, entonces en lugar de estar silenciosamente conscientes de lo que sea que llega hacia la mente, elegimos consciencia silenciosa del momento-presente de una sola cosa. Esa cosa puede ser la experiencia de respirar, la idea de bondad amorosa (metta), un círculo colorido visualizado en la mente (kasina), o varios otros puntos de foco menos comunes para la consciencia. Aquí voy a describir la consciencia silenciosa del momento-presente de la respiración.

Unidad versus Diversidad

Eligiendo fijar la propia atención en una cosa es soltar la diversidad y movernos hacia su opuesto, la unidad. Cuando la mente comienza a unificar y a sostener la atención en una sola cosa, la experiencia de paz, dicha y poder incrementa significativamente. Aquí descubrimos que la diversidad de la consciencia es otra pesada carga. Es como tener seis teléfonos en tu escritorio sonando al mismo tiempo. Dejando ir la diversidad y permitiendo solo un teléfono (una línea privada) en tu escritorio da tanto alivio que genera dicha. Entender que la diversidad es una pesada carga es crucial para ser capaz de enfocarse en la respiración.

Paciencia Cuidadosa es el Camino más Rápido

Si has desarrollado consciencia silenciosa del momento presente cuidadosamente por largos periodos de tiempo, entonces encontraras bastante fácil girar esa consciencia hacia la respiración y seguir esa respiración desde un momento a otro momento sin interrupción. Esto es así porque los dos obstáculos más grandes para la meditación de la respiración ya han sido superados. El primero de estos dos obstáculos es la tendencia de la mente de irse hacia el pasado o el futuro, y el segundo obstáculo es el discurso interno. Es por eso que yo enseño las dos etapas preliminares de la consciencia del momento-presente y la consciencia silenciosa del momento-presente como una preparación sólida para una meditación profunda en la respiración.

A menudo sucede que los meditadores comienzan la meditación de respiración cuando sus mentes todavía están saltando entre el pasado y el futuro, y cuando la consciencia está siendo ahogada por el comentario interno. Sin la preparación adecuada, ellos encuentran la meditación de respiración difícil, incluso imposible, así que renuncian frustrados. Renuncian porque no empezaron en el lugar correcto. No realizaron el trabajo preparatorio antes de tomar la respiración como un foco de atención. Sin embargo, si tu mente ha sido bien preparada al completar estas dos primeras etapas, entonces cuando pases a la respiración tú podrás sostener tu atención con facilidad. Si encuentras difícil atender a tu respiración, es una señal de que te apresuraste con las dos primeras etapas. Vuelve a los ejercicios preliminares. ¡La paciencia cuidadosa es el camino más rápido!

No Importa Donde Observas La Respiración

Cuando te enfocas en la respiración, te enfocas en la experiencia de la respiración sucediendo ahora. Tú experimentas lo que la respiración está haciendo, ya sea que está entrando, saliendo o en el medio. Algunos profesores dicen que observes la respiración en la punta de la nariz, algunos dicen que la observes en el abdomen, y algunos dicen que la muevas aquí, y luego allá. Yo he establecido a través de la experiencia que no importa donde observas la respiración. De hecho lo mejor es no localizar la respiración en ningún lugar. Si tú localizas la respiración en la punta de tu nariz, entonces se convierte en «consciencia de la nariz», y si la localizas en el abdomen se vuelve «consciencia del abdomen». Simplemente pregúntate ahora: «¿Estoy inhalando o exhalando? ¿Cómo lo sé?» ¡Ahí! La experiencia que dice lo que la respiración está haciendo, es en lo que te enfocas. Suelta las preocupaciones acerca de donde ésta experiencia está localizada. Simplemente enfócate en la experiencia en sí misma.

La Tendencia de Controlar la Respiración

Un problema común en esta etapa es la tendencia a controlar la respiración, y esto vuelve incómoda a la respiración. Para superar esta dificultad, imagina que eres solo un pasajero en un auto mirando a través de la ventana de tu respiración. Tú no eres el conductor, ni el acompañante del conductor. Así que deja de dar órdenes, suéltalo y disfruta el paseo. Deja que la respiración respire y simplemente observa.

Cuando sabes que la respiración va hacia adentro o hacia afuera por alrededor de cien respiraciones seguidas, sin perderte una, entonces has alcanzado lo que yo llamo la tercera etapa de esta meditación, la cual involucra atención sostenida en la respiración. Esto, nuevamente, es más pacífico y alegre que las etapas anteriores. Para ir más profundo, tu objetivo siguiente es la completa atención sostenida en la respiración

Etapa 4

Completa Atención Sostenida en la Respiración

La cuarta etapa ocurre cuando tu atención se expande para tomar cada único momento de la respiración. Tú reconoces la inhalación desde el primer momento, cuando la primera sensación de inhalación surge. Luego observas como esas sensaciones se desarrollan gradualmente a través del curso completo de una inhalación, sin perderte ni siquiera un momento de la inhalación. Cuando esa inhalación termina, tú reconoces ese momento. Tú ves en tu mente ese último movimiento de la inhalación. Luego tú ves el siguiente momento como una pausa entre respiraciones, y luego muchos más momentos de pausa hasta que la exhalación comienza. Ves el primer momento de la exhalación y cada sensación subsecuente a medida que la exhalación se desarrolla, hasta que la exhalación desaparece cuando su función es completa. Todo esto es realizado en silencio y en el momento presente.

Saliéndose Del Camino

Tú experimentas cada parte de cada inhalación y exhalación continuamente por muchas cientos de respiraciones seguidas. Esa es la razón por la cual esta etapa es llamada completa atención sostenida en la respiración. No puedes alcanzar esta etapa a la fuerza, sosteniendo o sujetándote. Puedes alcanzar este grado de quietud solamente soltando todo en el universo entero excepto por esta momentánea experiencia de la respiración sucediendo silenciosamente. De hecho «tú» no alcanzas esta etapa, la mente lo hace. La mente hace el trabajo por sí misma. La mente reconoce esta etapa como un lugar muy pacífico y placentero donde residir, solo manteniéndose sola con la respiración. Aquí es donde el hacer, la mayor parte de nuestro ego, comienza a desaparecer.

Descubrimos que el progreso sucede sin esfuerzo en esta etapa de meditación. Solo tenemos que salirnos del camino, soltar, y observar como sucede todo. La mente automáticamente se inclina, si nosotros se lo permitimos, hacia ésta, muy sencilla, pacífica y deliciosa unidad de estar solo con una sola cosa, solo mantenerse con la respiración en cada único momento. Esta es la unidad de mente, la unidad en el momento, la unidad en quietud.

El Comienzo de la Hermosa Respiración

La cuarta etapa es la que yo llamo «trampolín» de meditación, porque desde aquí uno puede zambullirse hacia los estados dichosos. Cuando nosotros simplemente mantenemos esta unidad de consciencia sin interferir, la respiración comenzará a desaparecer. La respiración pareciera desvanecerse a medida que la mente en su lugar se enfoca en lo que es el centro de la experiencia de la respiración, lo cual es asombrosa paz, libertad y dicha.

En esta etapa yo introduzco el término «hermosa respiración». Aquí la mente reconoce que ésta pacifica respiración es extraordinariamente hermosa. Estamos conscientes de esta hermosa respiración continuamente, momento tras momento, sin pausa en la cadena de experiencia. Estamos conscientes solo de la hermosa respiración, sin esfuerzo y por un tiempo muy largo.

Ahora, como lo explicare profundamente en el siguiente capítulo, cuando la respiración desaparece, todo lo que queda es «la hermosa». Incorpórea hermosura se vuelve el único objeto de la mente. La mente ahora está tomando la mente como su propio objeto. Ya no estamos más conscientes de la respiración, cuerpo, pensamiento, sonido, o mundo exterior. Todo de lo que estamos conscientes es hermosura, paz, dicha, luz o cualquier nombre que nuestra percepción le dé luego. ¡Estamos experimentando solo hermosura, continuamente, sin esfuerzo, sin nada siendo hermoso! Mucho atrás soltamos el parloteo, soltamos las descripciones y evaluaciones. Aquí la mente esta tan quieta que no puede decir nada. Uno esta simplemente comenzando a experimentar el primer florecimiento de dicha en la mente. Esa dicha se desarrollará, crecerá y se pondrá muy firme y fuerte. Y luego puede que uno entre en estos estados de meditación llamados jhanas.

He descripto las primeras cuatro etapas de meditación. Cada etapa debe ser bien desarrollada antes de continuar con la siguiente. Por favor tomate un montón de tiempo con estas cuatro etapas iniciales, haciéndolas todas firmes y estables antes de proceder. Deberías ser capaz de mantener con facilidad la cuarta etapa, completa atención sostenida en la respiración, durante cada momento de la respiración sin corte por doscientas o trescientas respiraciones en sucesión. No estoy diciendo que debas contar las respiraciones durante esta etapa; Simplemente estoy dando una indicación del espacio de tiempo aproximado que uno debe ser capaz de mantener en la cuarta etapa antes de proceder más lejos. En meditación, como he indicado anteriormente, ¡la paciencia cuidadosa es el camino más rápido!

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